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viernes, 16 de agosto de 2019

Fobia social : Soledad y aislamiento



La Biología de la Soledad:
El Aislamiento y nuestro ADN

La fobia social hace que quieras evitar en lo posible cualquier relación social. Esto te lleva al aislamiento y con ello a la soledad. Es inevitable, aún si eres una persona introvertida, necesitas hablar con alguien de vez en cuando para no volverte loco.

La soledad del silencio: Llevamos el trastorno en silencio sin pedir ayuda. El entorno nos trata como personas "tímidas" o "raras", ignorando el sufrimiento real y nosotros mismos somos muy reacios a pedir esa ayuda.

"Sentimos miedo al futuro, por las dificultades para acceder al mercado de trabajo y la carencia de relaciones para iniciar un proyecto en común de pareja."

1. Química del Cerebro (TAC2)

El Dr. Moriel Zelikowsky (CalTech) demostró que el aislamiento prolongado reconfigura el cerebro, creando un exceso de la molécula TAC2 y la fabricación del NkB, responsables de la respuesta de estrés y la predisposición al miedo.

2. Sociogenómica y Sistema Inmune

La genómica social examina cómo el aislamiento afecta la actividad del genoma a través de la respuesta CTRA (Respuesta Transcripcional Conservada a la Adversidad).

El estudio de los leucocitos: El Prof. John Cacioppo encontró que la soledad aumentaba la inflamación general y ocasionaba una respuesta inmunitaria más débil.

¿Qué sucede en nuestra sangre?

Se altera el sistema de "lucha o huida", aumentando los monocitos inmaduros, disminuyendo la respuesta antiviral y aumentando la inflamación. Esto explica por qué las personas solitarias tienen un mayor riesgo de sufrir enfermedades crónicas.

3.

3. ¿Vivir solo aumenta el riesgo mental?


Investigación y Reflexión

Un estudio en PLOS ONE analizó datos de 20.503 personas, concluyendo que vivir solo está vinculado a trastornos de ansiedad y depresión. Lo impactante es que la soledad explicaba el 84% de esta asociación.

¿Desarrollaron un trastorno porque vivían solas o desarrollaron un trastorno y luego decidieron vivir solas? Tal vez, es más probable que alguien con una predisposición a los trastornos mentales comunes quiera vivir solo. Como siempre, los científicos necesitarán realizar más trabajos para llenar los vacíos.

La mayor parte de las personas que se sienten solas es porque han sufrido una o varias pérdidas en sus vidas: pareja, salud, trabajo, soporte social, etc. Son pérdidas que forman parte de la vida.

Ffffffffffffffffffff

Un estudio en PLOS ONE analizó datos de 20.503 , concluyendo que vivir solo está vinculado a trastornos de ansiedad y depresión. Lo impactante es que la soledad explicaba el 84% de esta asociación.

¿Desarrollaron un trastorno porque vivían solas o vivían solas porque ya tenían el trastorno? Tal vez, es más probable que alguien con una predisposición a los trastornos mentales comunes quiera vivir solo. Los científicos aún necesitan trabajar para llenar estos vacíos.

La mayor parte de las personas que se sienten solas es porque han sufrido una o varias pérdidas: pareja, salud, trabajo o soporte social. Son pérdidas que forman parte de la vida.

"Se sienten solos en medio de una multitud, personas que no se atreven a existir en el mundo, que no expresan ni persiguen realizar sus deseos porque se sienten especialmente solos."

Muchos no viven una soledad elegida, el problema les lleva al aislamiento, como es el caso de la fobia social.

``` ¿Lograste pegarlo bien en el editor de Blogger? Si ves que algo se descoloca, dímelo y lo ajustamos en un segundo, Judith. Ffffffffffffffffffffffff

3. ¿Vivir solo aumenta el riesgo mental?

Un estudio en PLOS ONE analizó datos de 20.503 adultos, concluyendo que vivir solo está vinculado a trastornos de ansiedad y depresión. Lo impactante es que la soledad explicaba el 84% de esta asociación.

¿Desarrollaron un trastorno porque vivían solas o vivían solas porque ya tenían el trastorno? Tal vez, es más probable que alguien con una predisposición a los trastornos mentales comunes quiera vivir solo. Los científicos aún necesitan trabajar para llenar estos vacíos.

La mayor parte de las personas que se sienten solas es porque han sufrido una o varias pérdidas: pareja, salud, trabajo o soporte social. Son pérdidas que forman parte de la vida.

"Se sienten solos en medio de una multitud, personas que no se atreven a existir en el mundo, que no expresan ni persiguen realizar sus deseos porque se sienten especialmente solos."

Muchos no viven una soledad elegida, el problema les lleva al aislamiento, como es el caso de la fobia social.

``` ¿Lograste pegarlo bien en el editor de Blogger? Si ves que algo se descoloca, dímelo y lo ajustamos en un segundo, Judith. Fffffffffffffffffff

 ¿Vivir solo aumenta el riesgo mental?

Un estudio en PLOS ONE analizó datos de 20.503 adultos, concluyendo que vivir solo está vinculado a trastornos de ansiedad y depresión. Lo impactante es que la soledad explicaba el 84% de esta asociación.

¿Desarrollaron un trastorno porque vivían solas o vivían solas porque ya tenían el trastorno? Tal vez, es más probable que alguien con una predisposición a los trastornos mentales comunes quiera vivir solo. Los científicos aún necesitan trabajar para llenar estos vacíos.

La mayor parte de las personas que se sienten solas es porque han sufrido una o varias pérdidas: pareja, salud, trabajo o soporte social. Son pérdidas que forman parte de la vida.

"Se sienten solos en medio de una multitud, personas que no se atreven a existir en el mundo, que no expresan ni persiguen realizar sus deseos porque se sienten especialmente solos."

Muchos no viven una soledad elegida, el problema les lleva al aislamiento, como es el caso de la fobia social.

martes, 13 de agosto de 2019

Hablamos nosotros: sobre la libertad con fobia social


En esta ocasión comparto un comentario a una  entrada de  este blog : 

Reflexiones : no puedo imaginar mi vida sin fobia social 

Lo pongo así más a la vista porque me ha parecido muy significativo  y me ha impresionado .


La libertad. Me siento así. Antes de verano, con un amigo que conoce mi problema (y que ni entendía hasta que un familiar suyo empezó a pasar por lo mismo) estábamos hablando, me contaba cosas de su trabajo, de las decisiones que debía tomar a veces, y le pregunte: "Si fueras libre, ¿qué serías, qué harías?". Y sin pensarlo me respondió: "Sería cooperante internacional, llevaría agua a todo el mundo. Es para lo que me he estado preparando toda mi vida." No dudó en responder ni en ninguna de sus palabras. Y me soltó: "¿Y tú? Si fueras libre..." "No lo sé." Mentí. La verdad era y es que si fuera libre me moriría. Es mi elección. De pequeña y de joven nunca me supe imaginar en el futuro, no me veía igual que podía imaginar a los demás. Cuando acabé el bachillerato tuve mis primeros momentos de ansiedad y conciencia de formar parte de la sociedad y todo lo que ello conllevaba. Estudiaba bachillerato pero sabía que nunca iría a la universidad, me gustaba el ambiente pequeño de clases y profes del instituto, lo controlaba, en cambio la universidad me daba pánico, tan grande, esa era la palabra: grande, se escapaba a mi control. Entonces no entendía esos pensamientos y ahora veo clarísimo lo que me ocurría. Lo mas curioso de todo es que al llegar al final del instituto y con esa ansiedad escondida, empecé a ir al psicólogo. No llegamos a nada, supongo que yo no sabía lo que me ocurría y por lo tanto no sabía explicarlo, y ella no supo llevarme, la verdad. Estuve un par de años sin estudiar, haciendo cursillos para disimular, tampoco buscaba trabajo, no era pereza (la pereza! ese gran sentimiento de culpa del fóbico social) era otra cosa. Luego hice un curso superior de asesoría de imagen, dos años, y el último volví a agobiarme: acabar, salir al mundo, buscarme un trabajo, la vida... Al principio lo logré. Por entonces por casualidad me compré un perro, hacía poco que murió el que teníamos en casa y decidí, junto con mi madre y en un acto de inconciencia, tener mi propio perro. Antes de que Murray tuviera un año, ya me habían diagnosticado la fobia social y la agorafobia. Al principio pensé en dar a mi perro a alguien que pudiera darle una vida mejor que la que pudiera darle yo. Al final no sé porque no lo hice. Me mantuvo cuerda, firme, constante, y cuando mis amigos desaparecieron él estuvo ahí, y aunque fuera una vuelta a la manzana, sin bajar de la acera de casa, lo paseaba, me mantuvo estable. En todos estos años fui a psicólogos con los que nunca llegué a abrirme, ni yo supe hacerlo ni ellos llevarme. Al final decidí ir haciendo por mi cuenta. Hoy tengo 34 años, mi vida es absurda, no entiendo que hago aquí, mi perro murió hace menos de un mes y ya no sé que hacer. No entiendo esta enfermedad: nosotros no somos capaces de nada y solo causamos dolor y preocupación a nuestro alrededor, sé que seré una carga porque ya lo soy. No entiendo nada y ya han pasado casi 10 años.