Sensación de desubicación
A veces camino por las calles y siento que estoy en una " ciudad sin nombre" No es que no conozca las avenidas o las plazas, es que yo no parezco tener un lugar en ellas. Camino entre la gente como si fuera un "fantasma", alguien que cruza pero que no deja huella, alguien que observa pero que no es visto.
La fobia social convierte el mundo exterior en un escenario extraño. Las luces parecen demasiado brillantes, las voces demasiado altas, y cada esquina esconde "un juicio invisible". Es una ciudad donde todos parecen tener un destino, una prisa, un motivo... menos yo.
Me escondo en el ruido, me camuflo en el cemento. A veces desearía que alguien me llamara por mi nombre en medio de esta multitud, que alguien " rompiera el cristal" que me separa del resto. Pero el miedo es un muro alto y gris que yo misma he ayudado a construir para protegerme.
Sin embargo, incluso en esta ciudad sin nombre, sigo caminando. A veces me detengo a mirar un detalle, una grieta en el suelo, una flor que crece entre el asfalto. Pequeños recordatorios de que la "vida persiste", incluso donde parece que no hay sitio para ella.

