LO QUE LA ANSIEDAD OCULTA
La Paradoa de la InvisibilidaD:
A veces he pensado que, si pudiera elegir un súper poder, sería el de la invisibilidad.
Cuando la ansiedad aprieta y pienso “tierra trágame”, desaparecer. Cuando quiero estar sin estar.
Estar presente pero sin tener que preocuparme por qué cara poner, dónde mirar o cómo moverme. Puuf. Invisibilidad.
Ser invisible sería descansar. No tener que demostrar nada. No sentir la mirada de los demás encima. No pensar si hago algo raro, si camino raro, si parezco nerviosa.
La Paradoja
Y ahí está la paradoja: Quiero desaparecer para protegerme de la ansiedad, pero también quiero existir para los demás.
La ansiedad social me empuja a esconderme, aunque una parte de mí desee participar en el mundo como cualquier otra persona.
