Cuando una neurona transmite un impulso eléctrico, necesita un breve periodo de recuperación durante el cual resulta imposible, o mucho más difícil, volver a generar otro impulso con la misma facilidad. Durante esos milisegundos , el periodo refractario , los canales iónicos de la neurona deben recuperar su estado funcional antes de poder responder de nuevo con normalidad.
Tu creatividad, tu paciencia y tu capacidad de tomar decisiones no funcionan exactamente bajo esta misma ley biológica, pero comparten una idea fundamental: incluso los sistemas diseñados para trabajar necesitan periodos de recuperación.
• El disparo eléctrico: Es tu jornada intensa, esa conversación difícil o el esfuerzo por mantener la compostura en una crisis. Cada una de esas experiencias exige recursos a tu sistema nervioso y a tus redes cerebrales.
• El bloqueo refractario: Es ese momento en el que te sientes "bloqueado", irritable o incapaz de concentrarte. No significa necesariamente que seas vago o que te falte voluntad; puede ser una señal de que tu sistema cognitivo necesita recuperar recursos antes de volver a rendir al máximo.
Lo que nadie te cuenta:
Presionarte para rendir cuando estás mentalmente saturado puede ser contraproducente. El descanso no es un premio que te ganas tras trabajar; es una parte necesaria del proceso que permite recuperar la capacidad de volver a concentrarte, decidir y crear.
La orden neurológica:
No intentes encender un fuego sin madera. Cuando tu mente se apague, respeta la necesidad de recuperación de tu sistema y frena. Recargar no es lo contrario del rendimiento: forma parte de él.
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