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jueves, 28 de enero de 2016

ANOREXIA 6: El cambio de chip



        

ANOREXIA 6 (FIN)

- Cómo era mi vida social entonces
- De cómo empecé a cambiar el chip
- Epílogo

¿Cómo era mi vida social por entonces? Mis únicas amigas eran, y siguen siendo, dos a las que quería un montón... pero por entonces yo estaba desganada de todo.

DE CÓMO EMPECÉ A CAMBIAR EL CHIP

26-04-
Fui al PSI, está muy contento, no me extraña, me estoy recuperando a marchas forzadas, ya peso 52 kg 100gr. Y no me asusta del todo, incluso quisiera subir algo más, no mucho más, pero sí más, quiero estar guapa para él, si le perdiera creo que volverían mis manías.

Acabaron por medicarme quizá fue eso el empujón que necesitaba... conocí a mi actual marido.

Epílogo

He seguido yendo a psicólogos y psiquiatras. He probado otras veces más medicarme... Solo me ocasiona una ansiedad extra y ningún avance.

Para terminar decir que de la anorexia no te curas nunca del todo... Es un método evasivo, no puedo enfrentar la realidad. Es sumergirme en mi dolor. Pero una vez pasada la crisis, soy capaz de volver a la normalidad, ya no corre peligro mi vida.

Esta es mi historia y no es de las peores. La anorexia es una enfermedad muy grave... En mi caso me lo provocó mi desadaptación al mundo, la fobia social. Por eso reivindico siempre que la fobia social es MUY importante darla a conocer.

FIN

Volver a anorexia - 1


ANOREXIA 5: Auto engaño, autocontrol, continúa el tratamiento





ANOREXIA 5

- Los autoengaños de la enfermedad y el autocontrol
- Continúa el tratamiento y la vigilancia extrema

A veces, y por mucho que dijera que no tenía hambre, la tenía. Me dolía el estómago, sí, pero del hambre y el control que debía tener era enorme y debía tomar unas ampollas que, si surtiesen efecto, el esfuerzo sería aún mayor.

Te engañas a ti misma, ese dolor es tu estómago que protesta de hambre, pero te decías que era que no podías comer, que tenías el estómago mal y no te entraba por ese mismo dolor y el caso es que lo que realmente pasaba es que temías que, de comer, tan solo un poquito, luego no pudieras parar y perdieras el control. Necesitabas, como una droga, esa sensación de hambre y dolor que te daba tranquilidad y te quitaba la ansiedad, y debía mantenerlo así, porque si no, no podría parar del hambre que tenía en realidad.

Con esa enfermedad juegas un poco con la contradicción, por eso se sufre tanto, por un lado intentas o buscas curarte, aunque solo sea para no ver sufrir a los que te rodean y para ello has de seguir las indicaciones que te dan los médicos y demás, así es que intentaba tomar las ampollas, pero con angustia y miedo, porque mi intención seguía siendo no comer o, al menos, no ganar peso, y por lo tanto seguir con el control que supuestamente esas ampollas me dificultarían.

De cómo me doy cuenta que no hay un límite donde parar y del tremendo control que tenía que me hizo adelgazar incluso en Navidad pese a mis miedos a la misma

11-12-

Fuimos a …. sábado noche y domingo. No comimos por el camino y dije en casa que sí y tampoco cené, aunque ellos lo creen y adelgacé ¿Cómo puede ser tan fácil? No tengo hambre, nada de nada y me siento súper agusto. No me siento hinchada, me siento limpia, relajada, feliz.

Es algo casi místico, es una sensación casi mágica, libre, es como si volara y llegará a algún sitio, como una droga. Llegas a un sitio especial y eres feliz.

¿Cómo renunciar a esto ???...

Quiero seguir hacia abajo, con todas mis fuerzas, lo deseo de corazón, es como si estuviese loca, quiero llegar a algún sitio. No quiero parar quiero seguir y seguir y no entiendo cómo puedo tener estas ideas en la cabeza, porque no le veo tope, es de locos, y yo razono bien ¿Entonces?

,,...........

Navidad

Me encuentro fatal estos días, todo comida es un suplicio control y control

Fichas del PSI para estas fechas rellenar

Miedo a descontrolar

Esto va a pasar tiene fechas límites

Tengo que comer, para poder vivir, para poder estar sana.

Sé que esta cantidad que como es la adecuada. Es lo sano

Miedo a que esto no pase

El turrón y la comida se acabarán en una semana

Las fiestas son algo extraordinario, luego volveré a mi habito. Después respirar y a casa.

……………………...

Tenía que seguir, al pie de la letra unas dietas. Eran de 1500 calorías que daban a gente que deseaba adelgazar, no eran para engordar, así me lo explicaron, para no asustarme. Se trataba de llevar una dieta sana y que debido a mi bajo peso, de seguirla bien, se suponía que subiría de peso. Aún así, eran cantidades enormes para alguien que no está habituada a comer y que no quiere comer nada. (El estómago se hace más pequeño y eso sí es cierto que te dificultaba comer y, de hecho, el miedo que sí tenía, pues me decían que se podrían llegar a pegar las paredes del estómago y ya no poder comer más, aún queriéndolo y morirte de verdad, cuando yo pensaba que tenía el control)

Recuerdo especialmente cenas con las que no podía (tanto es así que ni hoy en día puedo ni lo hago, cenar en condiciones) y era un sufrimiento grande.

Me vigilaban y obligaban. Había un día pej que debía cenar una tortilla de patata cocida (no frita) con una yema de huevo y dos claras. Eso, me parecía muchísimo, no podía con ello y a veces hasta me ponía a llorar y a decir que no podía, cuando yo ya no era una niña.

(Ponerse a llorar por algo así, es bastante significativo a la hora de ver, o imaginar mi sufrimiento al comer)

Tenía prohibido que fuera a los supermercados ni sola, ni acompañada.

Un día fui con mi madre, que evidentemente cogía la comida, sólo pensando en mí y yo lo veía.

-¿Te gusta el yogurt?

-¿Quieres más jamón york?..

-¿Te gusta esto?..

-Mira!!, Ésto para ti.

Me ponía malísima y rabiosa, y exploté. Yo no sé lo que la debí decir, pero se me quedó mirando asustada. Éste hecho me lo contó tiempo después. Decía que tenía cara de loca.

Yo no era consciente de cómo era y actuaba.


ANOREXIA 4: Pierdo el control




             

ANOREXIA 4: PIERDO EL CONTROL

Al final empezaron a hablar de internarme en un centro. Mi psicólogo me ponía "arrestos domiciliarios": debía quedarme en cama para ahorrar energías.

Mi familia sufría muchísimo, pero yo solo tenía ojos para mí. Estaba ya en otra dimensión. Mis hermanos no soportaban ver lo poco que comía.

20-6: De nuevo el psicólogo se ha enfadado bastante porque he perdido más de un kilo. Me ha dicho que si bajo un kilo más él "me deja", que me tienen que internar.

8-7: Están todos muy pesados conmigo. Mamá me compra comida y comida, me agobia. Me siento como un ratoncillo en una jaula. ¿Tendré que acabar con mi vida?

Era adicta a esa sensación de estómago vacío y doloroso; sentía una especie de control místico.

21-7: Me he pesado y casi llego a 47 y eso me ha vuelto loca. Me puse a hacer ejercicio con el neopreno puesto y empecé a sentirme mejor, como si hubiera tomado la droga que necesitaba.

25-09: ¡He visto en la báscula 48 kg! Un horror, estoy aterrorizada. ¿Lo entiendes Laine? ¡No lo puedes permitir! ¡Sé fuerte!

5-12: He adelgazado un kg. Él dice que es como si una persona normal perdiera 5 kg. No ha sido fácil.

Autoengaños y autocontrol, continúa el tratamiento...




Continúa en:


martes, 26 de enero de 2016

ANOREXIA 3: Problema de fondo , fobia social

                    

ANOREXIA 3

- Mi verdadero problema de fondo: LA FOBIA SOCIAL


- Qué significaba para mi engordar 400 gr

Me dijeron que más adelante tratarían la fobia social, pero que por entonces corría peligro mi vida y no podían más que centrarse en ello.

Averiguaron la verdadera raíz de mi problema que era la desadaptación completa a una vida normal debido a esas fobias, eso era lo que me estaba matando y no la anorexia. Ésta sólo fue una válvula de escape y nada más.

Mi verdadero problema era este:

Escribiendo diario

19-6-
Estoy harta de vivir así. Quisiera desaparecer, me gustaría dejar de comer para siempre, quiero chillar, quiero tirar la toalla, rendirme y pasar de todos y de todo. Siento cada vez más que todo me supera, que el mundo no es para mí que no puedo sobrevivir aquí y me duele darme cuenta que yo soy la rara, un caso aparte.

Siento que todo el mundo hablará a mis espaldas preguntándose por mi estilo de vida, sin apenas salir, sin novio. Soy…. Soy ni siquiera sé que soy o si tiene nombre.

Me siento atrapada en un mundo en el que hay que seguir adelante, no se puede ir marcha atrás y yo no quiero seguir adelante y no sé qué hacer, estoy perdida... Dejar de comer son como los bastones que me ayudan a caminar, en ellos me apoyo y me relajo algo.

Sigo el tratamiento. Explico porqué no puedo comer y qué significaba para mí engordar solo 400gr, así como una crisis de descontrol.

El psicólogo me obliga a llamarle cada día para quitar mi miedo al teléfono. Hoy he vuelto a llamar, lo he pasado súper fatal, me siento ridícula y encima me he puesto a llorar como una tonta.

Explico mis problemas:

Mis problemas se podrían resumir en ‘incapacidad para vivir en este mundo’. Estoy llena de miedos e inseguridades. Miedos de lo más tontos como llamar por teléfono, etc. Perfeccionista hasta los límites.

un peligro exterior, no corpóreo que acechaba para unirse al cuerpo.

Me hizo sentir mi cuerpo, que existe, se relaja, se tensa y no se dispara. De tanto hablar de aumentar, me tuve que tocar la pierna para asegurarme y luego mi tripa... parece también que se va a disparar solo con pensar en comida.

CRISIS DE DESCONTROL

Tengo una crisis de descontrol, tengo mucho miedo, oigo las sirenas ya como en las películas de las centrales nucleares. 5.., 4..., 3.., 2.. Estoy en el dos. ¡¡¡Ayyy Dios mio!! ¿Por qué? Si se supone que estoy delgada.

Me da la sensación que engordar solo un poquito sería como dar un botón a una balsa hinchable y que se hinchase en un segundo. Siento que tengo que agarrar con fuerza y con ambas manos los muslos para que no sigan hinchándose. Siento ahogo o angustia en la garganta... Siento que pierdo el control.

No mejoro, voy empeorando...



ANOREXIA 2 : Mi vida con anorexia




ANOREXIA 2

- Mi vida con anorexia
- Diagnóstico completo

Adelgacé mucho en un viaje en un solo mes y a partir de ahí me metí en un bucle de caída. Me negaba a comer, al principio lo pude esconder, pero luego ya resultó muy evidente y mis padres me mandaban al médico de cabecera que me hacían pruebas de salud ante la insistencia de mis padres, pero hasta que no es demasiado tarde los análisis no suelen reflejar nada. Yo me armaba de razón con eso diciéndoles que yo estaba bien y que ellos exageraban.

Aún así accedí a ir a un psicólogo de la seguridad social, para su tranquilidad, y porque yo tenía un sufrimiento interno y pensé que en algo me ayudaría, pero no era consciente de que me estuviera metiendo en un problema serio al no comer. Mi altura es de 1.71; debería pesar entre 60-67 kilos para estar saludable.

COMIENZO PSICÓLOGO SEGURIDAD SOCIAL

Escribiendo diario

No sé qué me pasa, cada vez estoy peor, no puedo soportar comer y me siento culpable ahora solo por no sentir hambre o malestar de estómago. Necesitó sentir esa sensación, además tengo miedo a los días sucesivos, una lucha para librarme de comer.

Me puse el pantalón de neopreno debajo de los vaqueros y metí dos bolsas con bastantes monedas de 100 pts en el bolsillo aparte de estar bebiendo agua casi toda la mañana, aún así solo pesé 52’800. Sabía que me pesarían nada más llegar. Si se enteran de esto me matan, pero debo admitir que esta mañana pesaba 50.200 es decir a 200gr de 49.

Después de estar ahí un año me dijeron que necesitaba un psicólogo privado porque veían que la cosa era seria y ahí no podían tratarme. Ante problemas serios, la salud mental pública no funciona.

DIAGNOSTICO COMPLETO

Fui entonces a un centro de psicólogos y psiquiatra. Me hicieron un estudio completísimo. Quisieron dejarme claro que estaba muy grave. Para mí era casi como un juego de control; si controlas la comida sientes que controlas algo. Sin embargo, me decían muy serios: "Te vas a morir".

24-04-

Hoy comienzo en el centro… el psiquiatra solo por decirle el peso y altura me dijo que tenía un trastorno de alimentación grave.

27-4-
Fui a la psicóloga de TCA. Cuando le conté lo de mis miedos me dijo que tenía fobia social y me hizo un test. Tengo miedo y ganas de llorar. No quiso la psicóloga que dejara mi siguiente cita para el viernes y me dijo bastante seria que si quería que me internasen.

Me entendía muy bien la psicóloga y ponía frases a los sentimientos que yo no podía expresar, como si ya lo supiera. Dijo que era como un fantasma que se apoderaba de mí.

Ahí tuve mi diagnóstico completo: anorexia nerviosa restrictiva, fobia social generalizada y trastorno de la personalidad evitativa.

Me pesaban, me decían que me iba a morir y ya no hacía ni caso. Me parecía una pérdida de dinero y tiempo, sobre todo cuando empezó a obligarme a merendar en las citas, aunque sólo era un café minúsculo y una galletita de mantequilla pequeñita.

¿CÓMO VIVO ESTO?

8-02-
Echo agua al café con leche para que parezca más, eso me hace sentir bien. Es como si por el simple hecho de no pesarme engordase, eso es lo que me asusta, esa falta de control.

El psicólogo me hace merendar con él. Ha escrito cosas que quiero hacer cuando me cure, pero realmente ninguna de ellas la deseo con demasiada fuerza. No quiero curarme, tendré que enfrentarme a la vida y no quiero. Si me curo se olvidarán de mí.

9-2-
Tengo una ansiedad mayor que nunca. Soy una cobarde y no quiero enfrentarme a nada. Saber que había subido 1kg no me sentó nada bien. El psicólogo me dijo que yo no soy yo cuando actúo con la gente, siempre soy lo que los demás quieren de mí.


lunes, 18 de enero de 2016

ANOREXIA 1: Patología asociada de la fobia social



       

ANOREXIA 1

INTRODUCCIÓN

Tengo que hablar de mi pasada anorexia con más detenimiento y lo haré en 6 partes para su mejor lectura y comprensión.

Es un tema muy difícil para mí de explicar, porque me hace recordar los peores años de mi vida, pero que creo es muy importante, como ejemplo de una de las patologías asociada de la fobia social, que es más común de lo que parece.

" .. baja autoestima, personalidad dependiente, trastorno evitativo, falta de autonomía, gran necesidad de aprobación de los demás, dificultad en las relaciones interpersonales..."

SOBRE CÓMO ME METÍ EN LA ANOREXIA

Yo era una persona que siempre estaba encerrada en casa y con una calidad de vida muy pobre. Mi vida era mi habitación, allí estaba feliz, con mis libros, mis secretos y mis cosas…

Escribiendo diario

Reflexionando en mi diario sobre si tengo un problema de anorexia, como me decían o no (Una anoréxica nunca reconoce que tiene un problema con la comida) y sobre mi problema de fondo real. Siempre intuí que algo fallaba.

16-5-
Dicen que tengo problemas de anorexia, yo no lo creo, más bien de inseguridad u otros. Esto me ocurre por rachas, depende de mi estado de ánimo. Hay veces que me gustaría consumirme hasta morir, un estado de depresión grande que no atiende a razones y otras veces es por inseguridad, cuando me siento sola o sin apoyo.

EVITACIONES

Hoy escribo en mi diario para desahogarme aunque no ha pasado nada. He dicho que no a un trabajo. Era lejos y muy malos horarios. Papá se ha enfadado y con razón.

Yo me siento avergonzada porque no hay razones muy exageradas para rechazar ese trabajo, pero yo tengo miedo, tengo miedo a todo, no puedo vivir. No intento superarme a mi misma, me encierro más y más...

¡¡¡Es que nadie me entiende!!!

El culto a la comida formó parte de esa huida, me hizo más espiritual, me ayudaba a salir de mi cuerpo, o a no ser tan consciente del mismo, me hizo tener control y una dirección a seguir, centrarme en eso, un objetivo.



lunes, 4 de enero de 2016

Pensamientos con fobia social: Qué pasa por mi cabeza




El mundo de los pensamientos

Nuestro interior es crucial en este trastorno y posiblemente básico para llegar a entender la fobia social. Los pensamientos condicionan nuestra forma de actuar, activan respuestas de ansiedad o miedo y nos llevan a actuar en consecuencia.

Qué pasa por mi cabeza

Haciendo un esfuerzo de introspección, he localizado pensamientos irracionales de fondo. No son siempre conscientes; son sensaciones volátiles que condicionan mis acciones:

Pienso que debo gustar a las personas con las que socializo y que si no soy perfecta, no lo conseguiré. Mi cabeza parece programada para intentar agradar de forma automática.

Pienso que podrían enfadarse o herir sus sentimientos y eso me haría sentir culpable. Quiero hacer todo bien y evitar causar daño.

Pienso que todo se acumula y que ya no podré empezar de cero, generando ansiedad y evitación de personas por miedo a no ser aceptada.

Como consecuencia:

Pienso que no seré perfecta para ellos, y esto me hace evitar ciertas relaciones por el esfuerzo que implica agradar.

Consecuencias

Me cuesta socializar con personas de aceptación incierta. La tensión es enorme, especialmente en citas obligadas o familiares. Mantener la imagen de persona “perfecta” añade presión constante.

*Es por eso que las personas con fobia social suelen ser muy modestas; buscan disminuir expectativas para reducir la presión.*

Sé que no puedo agradar a todo el mundo, pero me cuesta aceptar la convivencia con personas de trato obligado. Otros pasan, yo no puedo evitar darlo todo.

Algunos investigadores dicen que la fobia social podría relacionarse con una empatía extrema: personas muy sensibles al estado emocional ajeno, que no pueden controlar sus sentimientos.

Reflexión sobre alta sensibilidad

Todos mis pensamientos, suposiciones y sensaciones pueden ser equivocados. Puede que las personas a las que creo que no agradé, en realidad me valoren positivamente, pero mi percepción distorsionada me hace sentir lo contrario.

*Estudios sugieren que nuestro cerebro interpreta que nos observan incluso cuando no es así*, y las expresiones neutras se perciben como negativas.

No me siento inferior, pero me exijo mucho. Quiero ser perfecta cuando la perfección no existe. La mente va sola y cuanto más intento detenerla, más vueltas le doy.

La fobia social responde a esta forma de ser: ansiosa, temerosa, hipersensible. Intento integrarme, pero mi falta de práctica social y las expectativas generan tensión y ansiedad.

Puedo dar o no dar un paso si lo decido, pero no puedo parar a mi cabeza. Intento distraerme, pensar que no hice mal, pero sigue girando. Incluso con personas cercanas, el esfuerzo de agradar es agotador.

Sigo pensando que solo yo puedo tener ideas tan raras. Me siento diferente, mi mundo interior es extraño, irracional y posiblemente enfermizo. Para mí, el mundo es como una jungla con depredadores: el daño lo hago a mí misma intentando agradar.

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Adjunto un vídeo sobre posibles distorsiones cognitivas en la fobia social y su círculo vicioso