Subir al autobús en hora punta es entrar en una caja a presión. No hay espacio para la cortesía, solo cuerpos apretujados que intentan llegar a su destino. Yo me pego a la puerta, intentando hacerme pequeña, esperando que nadie se fije en que estoy conteniendo el aliento.
La experiencia del tacto
El vehículo frena de golpe y el brazo de un desconocido choca contra el mío. Es un contacto breve, apenas un segundo, pero lo siento como una descarga eléctrica. Noto su calor corporal , la textura rugosa de su chaqueta y la humedad de su piel a través de mi ropa. Es una invasión, para el no significa nada, es solo un roce fortuito en un trayecto aburrido ; para mí, es un recordatorio violento de que el mundo me toca cuando quiere y yo no tengo filtros para defenderme.Mi piel se queda alerta , como si ese punto de contacto estuviera marcado con fuego.
REFLEXIÓN FINAL
La fobia social no es solo miedo a hablar;
Es que el resto del mundo quema cuando se acerca demasiado.
Ansiedad social y respuesta al tacto: incongruencia entre reacciones autoevaluativas y fisiológicas
Esto significa que tu cerebro añade una "capa de significado" negativa al roce que otras personas simplemente ignoran.

No hay comentarios:
Publicar un comentario