. . Entender la fobia social

jueves, 1 de febrero de 2018

¿ Son hipócritas las personas con fobia social?

Mascaras

Si nos atenemos estrictamente a lo que definido es ser hipócrita o falso, podría parecer que las personas con fobia social lo somos, cuando no es así, al menos en lo que a las actuaciones por nuestro trastorno se refiere.

A lo largo de esta entrada explicaré porqué, así como por qué este defecto nos resulta especialmente feo e inaceptable. Comienzo por definir y explicar unas consideraciones sobre la hipocresía, que seguro os suenan u os hacen pensar, para luego hablar del caso de la fobia social.

¿QUÉ ES UN HIPÓCRITA?

Hipócrita es el adjetivo que se le da a quien actúa con hipocresía, sea porque finge o aparenta lo que no siente, o porque finge ser lo que no es.

Otras características o consideraciones de la persona hipócrita:

La persona hipócrita finge tener algo que no tiene, ya sea para agradar a los demás, ya para acercarse a un grupo en particular, o incluso para su propia autoestima. El hipócrita muestra lo que desea que se vea, y al mismo tiempo oculta aquello que no quiere que sea conocido por el entorno.

Es imposible ser totalmente transparente:

Yo me pregunto: ¿Puede una persona ser sincera todo el tiempo? ¿Tiene que decir toda la verdad sobre su vida? ¿Tiene que explicar todas sus emociones?


Vivir en sociedad ya obliga a tener varias caras, a menudo por pura supervivencia y adaptación al medio en el que estés, hasta tal punto creo yo eso que al final considero más hipócrita y falso al que se las da de que va de cara y es transparente siempre y que juzga a otros por actitudes reprochables que ellos mismos cometen.

Ser totalmente transparente es prácticamente imposible. Están las mentiras piadosas. A veces no se puede decir toda la verdad o, por ejemplo, el simple hecho de que tengas la obligación de tratar a alguien en un trabajo que no te guste nada, pero necesites tener un buen trato o la educación. Puedo tratar y ser amable con alguien por educación y que este piense que me gusta, y luego darse cuenta de que no es así y piense que soy hipócrita.

La palabra persona viene del griego “prosopon” que significa “máscara”, la que se ponían los actores para hacer teatro. Las personas somos poliédricas, tenemos varias caras y papeles: padre, yerno, suegro, amigo... las vamos cambiando según la situación. Casi nunca nos mostramos tal y como somos, no nos atrevemos, adoptamos roles.

“El ser humano es complejo y contradictorio. El ser humano se encuentra ante la lucha con su interior y su exterior, entre lo que aparenta y lo que siente. Llena su vida de paradojas innecesarias, pero irremediables que lo convierten en uno de los seres más extraordinarios y complicados de todos. Nada es como aparenta serlo en la superficie y mucho menos las personas”.

¿SOMOS HIPÓCRITAS LAS PERSONAS CON FOBIA SOCIAL?

Cuando se tiene tanto miedo a las críticas negativas y desaprobación como en la fobia social, es bastante difícil ser sincero todo el tiempo. Estamos acostumbrados a poner la mejor cara para agradar o cambiarla según proceda. Queremos ser aceptados y muchas veces no confiamos en que ser nosotros mismos guste y podemos hacer un papel o decir lo que otros quieren oír.

También nos cuesta especialmente decir las cosas a la cara, porque huimos de las situaciones incómodas. Si tuviéramos que decir lo que pensamos siempre se crearía un conflicto, una discusión o un mal rollo que queremos evitar.

No lo hacemos de mala fe: Es lo que nos diferencia de la verdadera falsedad e hipocresía, que se hace con malicia y verdadera conciencia. Lo hacemos para ser mejores ante el resto de personas que nos gustan. A las que no nos agradan solemos evitarlas; así que somos aún menos "hipócritas" que el resto de la sociedad pues no nos acercamos a esas personas.

Esta manera de actuar forma parte del trastorno y de nuestra supervivencia: Nos cuesta defendernos de una forma directa (asertividad, confianza). Nuestra defensa suele consistir en evitar el conflicto, sorteando como podemos, callando, no explicando según qué... para eludir un daño que ya esperamos de entrada.

Como siempre digo, las personas con fobia social son un grupo muy vulnerable. Esta pequeña “hipocresía” es por ello más necesaria que la del resto, porque nos sirve para protegernos, para colocarnos nuestras corazas y que no nos hagan daño. El mostrarnos siempre tal y como somos nos convierte en almas cándidas expuestas a depredadores o chantajistas emocionales.

NOS PREOCUPA

Una persona con fobia social rechaza fuertemente este defecto, porque sentir que otros lo son empeora nuestra fobia. Nos afecta en exceso cuando alguien nos engaña porque pensamos que se ríen de nosotros. Somos más sensibles y podemos pensar que el resto son falsos, que hablan a nuestras espaldas y nos critican cuando no estamos.

Lo cierto es que pocas veces tenemos pruebas de esa hipocresía; a menudo solo la imaginamos. Tenemos problemas con los que creemos falsos porque necesitamos estar seguros de que nos aceptan. Tachar a alguien de hipócrata a veces solo está en los ojos de quien mira.

El mundo no es malísimo ni está lleno de gente mentirosa, no más allá de la necesaria para convivir. Existen personas hipócritas, pero no en un nivel tan total como para verlos por todas partes como imaginamos a veces.

En el equilibrio entre lo que muestras y lo que escondes se encuentra la virtud.



.