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lunes, 18 de mayo de 2026

Ryen Reynolds

SECCIIÓN:

CARAS CONOCIDAS, MIEDOS INVISIBLES



RYAN REYNOLDS — EL HUMOR COMO ESCUDO


Quién es el hombre que ríe para no temblar

Ryan Reynolds mucho más que el actor que dio vida a Deadpooll o el protagonista de comedias románticas como The Proposal. Es uno de los empresarios más brillantes de Hollywood y un icono del carisma. Sin embargo, ese ingenio rápido y sus bromas constantes no son solo talento; son su "mecanismo de supervivencia" .

Desde que era un niño en Vancouver. Ryan creció en un hogar donde su padre era un hombre muy estricto y difícil de complacer, lo que le llevó a intentar ser "invisible" y perfecto para evitar conflictos, sembrando así la semilla de una ansiedad que le acompaña hasta hoy.

👉 Biografía: https://es.wikipedia.org/wiki/Ryan_Reynolds

“He tenido ansiedad toda mi vida. He estado en las profundidades más oscuras del espectro y no es divertido. Mi cerebro es un mecanismo que nunca se apaga; siempre estoy imaginando el peor escenario posible para poder estar preparado cuando ocurra”.

El humor como escudo: Ryan ha confesado que, antes de salir a un plató de televisión como el de David Letterman, sentía náuseas y una parálisis física real. "Sentía que me iba a morir", llegó a decir. Pero en el momento en que se abrían las cortinas, su "personaje" tomaba el control. Usa el humor negro y la rapidez mental para controlar el entorno; si él hace la broma primero, siente que tiene el poder sobre la situación y que nadie podrá ver su vulnerabilidad.

👉 Su experiencia con la ansiedad: https://www.menshealth.com/health/a20137388/ryan-reynolds-opens-up-about-his-lifelong-battle-with-anxiety/

Durante el rodaje de Deadpool, la presión por no defraudar a los fans fue tan inmensa que sufrió un colapso nervioso. Fue su esposa, Blake Lively, quien le ayudó a entender que no tenía que ser perfecto.

 Hoy, Ryan habla de su ansiedad no como una debilidad, sino como un motor que le mantiene alerta. Al compartir su historia, busca que otros hombres entiendan que se puede ser exitoso, divertido y "duro", y a la vez lidiar con batallas mentales cada mañana.

domingo, 17 de mayo de 2026

Lady gaga

SECCIÓN :

CARAS CONOCIDAS, MIEDOS INVISIBLES



LADY GAGA - EL AVATAR CONTRA EL TRAUMA

Lady Gaga: ¿Cómo y por qué nació su avatar?

Para entender a Lady Gaga, hay que entender que nació de un trauma. Tras sufrir una agresión sexual a los 19 años, Stefani Germanotta quedó paralizada por el dolor y la ansiedad. Ella misma ha confesado que no sabía cómo seguir siendo "Stefani" en un mundo que le daba miedo. Fue entonces cuando decidió crear una entidad nueva: un avatar teatral, ruidoso y visualmente impactante que funcionara como una armadura. Gaga no nació por ego, nació para que Stefani pudiera esconderse detrás y sobrevivir.
👉 Biografía: https://es.wikipedia.org/wiki/Lady_Gaga

“Me sentía tan humillada y asustada que inventé a alguien más fuerte que yo. El maquillaje, las pelucas y los vestidos imposibles no eran moda, eran paredes. Si la gente miraba al avatar y lo criticaba, no me estaban hiriendo a mí, estaban hiriendo al personaje”.

Este mecanismo de defensa permitió que el "avatar" recibiera todos los golpes de la fama mientras la mujer real intentaba sanar en la sombra. Sin embargo, vivir tanto tiempo bajo una máscara provocó que el ruido mental se convirtiera en una desconexión total de la realidad. Como detalla Europa FM, esa disociación llegó a ser tan profunda que Gaga sufrió brotes psicóticos, teniendo que aprender años después a "desmontar" al personaje para volver a ser simplemente Stefani.
👉 Su crisis y la realidad del avatar (Europa FM): https://www.europafm.com/noticias/musica/lady-gaga-sufrio-psicosis-hace-cinco-anos-alejo-vida-manera-importante_2025030967cd87ac39a0dc0001c49a80.html

La integración: Hoy, ella explica que su salud mental mejoró cuando dejó de ver al avatar como una cárcel. Al hablar abiertamente de su psicosis y de cómo necesitó ayuda psiquiátrica durante sus rodajes y giras, Lady Gaga ha demostrado que el arte puede salvarte, pero que al final del día, todos necesitamos volver a nuestra propia piel sin miedo al ruido externo.
👉 Su mensaje de fortaleza (Centennials): https://revistacentennials.com/lady-gaga-y-su-lucha-con-la-salud-mental-un-mensaje-de-fortaleza-y-visibilidad/

miércoles, 13 de mayo de 2026

Zayn Malik

SECCIÓN :

CARAS CONOCIDAS, MIEDOS INVISIBLES


ZAYAN  MALIIK  -CUANDO EL ÉXITO SE CONVIERTE EN ASFIXIA


La jaula de oro

Imagínate estar en el pico más alto de tu carrera, tener millones de personas gritando tu nombre y, de repente, sentir que tus piernas no responden. No es cansancio, es algo mucho más profundo. A Zayn Malik le pasó lo que a muchos de nosotros: su cuerpo simplemente dijo "basta".

"Sentía que un lobo me atrapaba y no me dejaba mover".

Esa sensación de parálisis no era falta de ganas, era ansiedad social pura. En medio de las giras, Zayn confesó que su lucha se extendió incluso a su alimentación: cuando sentía que perdía el control de su vida por el pánico, controlar lo que comía era su única defensa. Era su forma de intentar domesticar a ese lobo.

Cantante y compositor británico. Alcanzó el reconociniento por haber sido uno de los miembros  del grupo  One Direction

La canción más famosa de One Direction 

👉 https://time.com/4551320/zayn-malik-anxiety/

"Mi ansiedad me ha ganado".

Lo más valiente que hizo no fue cantar solo, fue soltar esa frase sin filtros. Fue la clave para no abandonar del todo: al ponerle nombre a ese ruido interno, comenzó a perder parte de su poder. Entendió que retirarse de un escenario para proteger su salud era el acto de rebeldía más necesario.
👉 https://www.bbc.com/news/entertainment-arts-37858190

A veces nos machacamos pensando que somos "raros" o "débiles". Pero ver a alguien como él explicar cómo la ansiedad afecta a sus situaciones cotidianas fuera del escenario, nos ayuda a entendernos mejor y a validar lo que sentimos.
👉 https://www.vogue.es/moda/news/articulos/zayn-malik-cancela-su-primer-concierto-en-gran-bretana-ansiedad/25916

 Nombrar el miedo es el primer paso para que deje de ser un monstruo gigante y pase a ser algo con lo que podemos convivir.

miércoles, 6 de mayo de 2026

Carta a alguien que piensa que soy borde

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Sección:

TENGO UNA CARTA PARA TI:

Cuando la ansiedad habla

CARTA A QUIEN PIENSA QUE SOY BORDE

Hola:

Mi silencio no es arrogancia; es parálisis. Entiendo que mi falta de expresión, mis respuestas cortas o el hecho de que no inicie una conversación puedan interpretarse como frialdad o superioridad, pero nada más lejos de la realidad.

"Lo que ves es mi armadura. La fobia social me genera un miedo tan atroz a decir algo incorrecto, a que mi voz tiemble o a ser juzgada, que mi sistema nervioso opta por la congelación."

Saludos

Xxxxx

domingo, 26 de abril de 2026

Carta amiga que me saluda por la calle

Sección:

TENGO UNA CARTA PARA TI:

Cuando la ansiedad habla


CARTA A UN AMIGO QUE ME SALUDA POR LA CALLE

Querida amiga,

Te vi llegar a lo lejos. Después de tanto tiempo sin verte, te sentí como una extraña. No me imaginaba hablando contigo; ¿qué podría decirte salvo “hola”? Después de tanto tiempo, parece poco.

Con la esperanza de que no me hubieras visto, aceleré el paso y saqué mi móvil como si hubiera recibido un mensaje, para mirar hacia abajo y hacerme la despistada. Solo tenía que cruzar la esquina y ya no estarías a la vista.

"Por el rabillo del ojo vi que levantaste la mano en señal de saludo. Me habías visto. Aceleré más el paso y seguí con el móvil. Crucé la esquina y recé para que no se te ocurriera seguirme y gritar mi nombre."

Pero no lo hiciste. Quizás no estabas segura de que fuera yo y seguiste tu camino. Sí, era yo, y me alegró verte después de tanto tiempo. Pero sentí un bloqueo y no pude actuar de otra manera.

No es que no quisiera verte o hablar contigo, solo que en ese momento no me sentí preparada.

Abrazos,

Xxxx

viernes, 24 de abril de 2026

Enciclopedia de lo invisible



ENCICLOPEDIA DE LO INVISIBLE. 

DANDO NOMBRE A LA FOBIA SOCIAL.

"Tras años de búsqueda, hemos recuperado el Tomo IV de la Enciclopedia de lo Invisible. Aquí, por fin, lo que sentimos tiene nombre".

ANCLA-PANTALLA

Dícese del uso hipnótico del teléfono móvil en lugares públicos, no por necesidad de comunicación, sino como escudo visual para evitar el contacto ocular y fingir una ocupación inexistente.

ECOSOCIAL

Fenómeno en el que las conversaciones de extraños se perciben como un juicio directo hacia uno mismo, traduciendo risas lejanas en burlas personales.

SOMBRA-PESO

La sensación física de que tu sola presencia ocupa un espacio excesivo o molesto, como si tu cuerpo y tu sombra estorbaran el paso de los demás.

CRONOFOBIA INSTANTÁNEA

El colapso del tiempo que ocurre ante una pregunta trivial, donde la presión por responder rápido bloquea cualquier capacidad de articular una frase normal.

GÉNESIS SOCIAL

Es el instante exacto en que tu cerebro decide que decir "hola" a un desconocido equivale a lanzarte sin paracaídas.

No es miedo al rechazo. Es pánico al origen. Ese microsegundo antes de iniciar cualquier interacción donde tu mente calcula mil finales.

ESCENOGRAFÍA DEL ERROR

La convicción de que cualquier pequeño fallo no es un incidente aislado, sino una actuación fallida frente a un público que ha pagado entrada para juzgarte.

RETROESPECTÁCULO

El análisis obsesivo y nocturno de las interacciones del día, donde revives tus gestos y palabras como si fueran una película de terror que no puedes apagar.

GESTORIA DE SALUDOS

El cálculo logístico agotador sobre cómo y cuándo reconocer a alguien que se acerca por la calle para evitar cualquier segundo de incomodidad.

RESACA DE EXPOSICIÓN

Estado de agotamiento absoluto tras un evento social breve, donde el cerebro necesita horas de aislamiento para procesar el gasto energético de haber "parecido normal".

SÍNDROME DEL ESCAPARATE

La paranoia de sentirse observado y juzgado a través de cualquier cristal o ventana, como si caminar por la acera fuera estar en una vitrina bajo examen constante.


Ponerle nombre a estas situaciones es quitarles el misterio y empezar a entender que no somos nosotros, es la ansiedad hablando un idioma propio.

martes, 20 de enero de 2026


La responsabilidad que no me tocaba: parentificación

Este texto es un testimonio real sobre parentificación emocional


Cuento esto ahora porque mis padres ya no están. Mientras vivieron, jamás hubiera hablado de esto aquí. No por miedo, sino por lealtad. Sentía que compartirlo era traicionarles, aunque casi seguro nunca hubieran llegado a leerlo. Hoy puedo hacerlo sin culpa, con cariño, y con el respeto que ellos merecen.

Desde niña viví con miedo. Tenía una responsabilidad que no me tocaba, pero la asumí como si fuera mía. Creía que era mi trabajo. Mi deber. Que no podía fallar.

Cuando mi madre salía y yo me quedaba sola esperando a mi padre, cada minuto era tensión. Sabía que si él llegaba y mi madre no estaba, se enfadaría, 



y me tocaba a mí calmarlo, contenerlo.




Cuando oía la llave en la cerradura, rezaba para que fuese mi madre y no él.




El miedo a lo que podía pasar

No tenía miedo de que mi padre me hiciera daño. Tenía miedo de lo que pudiera pasar si se enfadaba con mi madre.




Sus amenazas de irse no eran vacías: él era nuestro único sustento. Mi madre no trabajaba, salvo cuando él la ponía a ayudar en algún negocio: una droguería, un videoclub, lo que surgiera. Y entonces ella trabajaba, y todo dependía de su humor y de su presencia.

Me preguntaba: “¿y si se enfada? ¿y si se va y nos deja?” Él repetía: “¿qué haríais sin mí?” y yo sentía que todo dependía de mí.




El aislamiento y la fobia social

Dejaba mis pocos planes, mis momentos, incluso mi vida social, para estar con él. Mi aislamiento se hizo más grande de lo normal, incluso para una incipiente  fobia social. Yo misma intentaba que hablara conmigo, que se desahogara, que yo pudiera contenerlo.



Era demasiado para una niña, luego adolescente, pero lo hacía porque lo adoraba. No podía soportar verle sufrir. Él nos quería a todos, especialmente a mí. Nunca nos hubiera hecho daño a propósito, pero sin querer, su desahogo caía sobre mí, y yo me ofrecía sin pensarlo.

La semilla de la fobia social

Cada día era un equilibrio constante entre miedo, responsabilidad y amor. Con el tiempo, toda esa tensión fue moldeando mi forma de estar en el mundo. Aprendí a estar alerta, a no molestar, a anticipar problemas, a evitar conflictos. Eso contribuyó a que desarrollara fobia social.



Pero no culpo a mis padres. Sé que hicieron lo mejor que supieron o pudieron. Y mi forma de ser ,siempre tímida, sensible y con tendencia a absorber demasiadas cosas, también tuvo un peso enorme. 



Todo junto se convirtió en una bomba de relojería dentro de mí.



Hoy estoy aprendiendo otra vida. Una donde no tengo que contener a nadie. Donde recibir cariño no es peligroso. Donde cuidarme no significa que algo malo vaya a pasar. Estoy aprendiendo, despacio, que no tengo que salvar el mundo para merecer un lugar en él.



Aun así, sigo siendo una mujer asustadiza, que se sobresalta con los ruidos fuertes.


Dependiente, con miedo a la vida.

Mis hermanos vivieron lo mismo y no desarrollaron fobia social; mi sensibilidad y mi forma de ser hicieron el resto. 

La fobia social no  desapareció.

Sigue ahí, acompañándome de formas que ya conozco.

Pero hoy no me impide vivir.

He encontrado un lugar en este mundo que no tengo que justificar ni defender.

No es perfecto ni fácil siempre.

Pero es mío.

Y ahora sé quedarme en él.


PD : Esta sensibilidad me llevó a sentir que, para estar segura, lo mejor era no estorbar, hasta el punto de terminar pidiendo perdón por el simple hecho de estar presente.

En la siguiente entrada hablaré de la vergüenza tóxica y cómo aprendemos a pedir perdón por existir, un tema muy conectado con este.

viernes, 7 de noviembre de 2025

Mindfulness




HERRAMIENTAS PRÁCTICAS PARA EL DÍA A DÍA
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El mindfulness o atención plena permite centrar la atención en el presente de forma consciente y sin juzgar. Con herramientas prácticas, puedes reducir la ansiedad, mejorar la regulación emocional y aumentar el  general.



Qué es el mindfulness

El mindfulness, o atención plena, consiste en centrar la atención en el momento presente de forma consciente y sin juzgar. Esta técnica permite observar los pensamientos y emociones sin identificarse con ellos ni reaccionar impulsivamente.

Cómo ayuda el mindfulness a la ansiedad

  • Reducción de la reactividad emocional: Al practicar mindfulness, se entrena la mente para reconocer los pensamientos y emociones sin dejarse llevar por ellos, disminuyendo la ansiedad y el estrés.
    Fuente: NIH - Meditation & Mindfulness (NCCIH)
  • Mejora de la regulación emocional: La práctica regular puede disminuir los niveles de cortisol, ayudando a manejar situaciones difíciles de manera más calmada.
    Fuente: TopDoctors - Mindfulness y salud
  • Mejora del bienestar general: Puede ayudar a reducir la presión arterial, mejorar el sueño y aumentar la conciencia corporal.
    Fuente: NIH - Meditation & MindfulnQué es el mindfulness
  • El mindfulnessess (NCCIH)

Herramientas prácticas para incorporar el mindfulness

1. Ejercicio de respiración abdominal

Siéntate o acuéstate en una posición cómoda. Coloca una mano sobre tu abdomen y la otra sobre tu pecho. Inhala lentamente por la nariz, sintiendo cómo se eleva tu abdomen. Exhala lentamente por la boca, notando cómo desciende. Repite durante varios minutos, enfocándote en la respiración.
Fuente: UCSF – Mindfulness handouts (PDF)

2. Escaneo corporal

Acuéstate en una superficie cómoda y cierra los ojos. Lleva tu atención a cada parte del cuerpo, comenzando por los pies hasta la cabeza. Observa cualquier sensación sin juzgar.
Fuente: UCSF – Mindfulness handouts (PDF)

3. Meditación guiada

Utiliza aplicaciones como Petit BamBou o Headspace, que ofrecen meditaciones guiadas en español para principiantes.

4. Atención plena en actividades diarias

Puedes practicar mindfulness mientras realizas tareas cotidianas: comer, ducharte o caminar. Centrarte en la sensación del cuerpo, la respiración y los movimientos ayuda a entrenar la atención y reduce la ansiedad de forma gradual.
Fuente: Mayo Clinic - Ejercicios de conciencia plena

Próxima entrada: Gestionar emociones: cómo bajar la sobrecarga → Después del mindfulness, se trabaja directamente con la regulación emocional.









miércoles, 12 de febrero de 2025

El dolor invisible de vivir con fobia social

 


A veces, las interacciones sociales me parecen una trampa. 

Es como si cada palabra, cada gesto, cada silencio estuviera lleno de significados que no entiendo bien. 

El agotamiento emocional La fobia social no es solo un desafío mental ,  sino también físico y emocional. El esfuerzo constante por controlar mis miedos y emociones me agota. Desde la tensión en los músculos hasta el sudor frío que acompaña a una conversación, cada interacción social requiere una energía enorme. Incluso después de un pequeño encuentro, puede sentirme como si hubiera corrido una maratón emocional. El agotamiento se acumula con el tiempo, y es como si mis baterías nunca se recargaran completamente. Todo requiere esfuerzo, desde hacer una llamada telefónica hasta asistir a una reunión. No es que no quiera interactuar, es que cada situación social me drena y me deja con una sensación de vacío, como si hubiers dado más de lo que podía ofrecer. A veces, me siento atrapada entre el deseo de estar con los demás y el miedo de que mi presencia sea una carga. Es como si el costo emocional de "pasar desapercibido" fuera el único precio aceptable. Prefiero que nadie me vea, que nadie me hable, que nadie espere nada de mí. Pero entonces me doy cuenta de lo sola que me siento. Pasar desapercibida no me da seguridad, me deja vacía. No tengo las conexiones que tanto anhelo, porque estoy demasiado ocupada evitando que me noten, que me vean tal como soy. 

 El miedo al cambio o a lo inesperado es otro de mis grandes enemigos. Cuando algo se sale de lo que esperaba, me siento completamente fuera de control. Las sorpresas, los cambios de planes o cualquier cosa que no esté dentro de mi rutina me ponen en alerta. No sé cómo reaccionar, me siento perdida, como si el suelo bajo mis pies estuviera a punto de desmoronarse. Y es que, cuando no puedo anticipar lo que va a pasar, el miedo se apodera de mí. 

 Y lo peor de todo es que las expectativas que tengo sobre mí mismo son paralizantes. No es solo que quiera ser perfecta, es que creo que si no lo soy, entonces no tengo valor. Me exijo tanto que cada pequeño error, cada tropiezo, lo siento como un fracaso enorme. Vivo con esa constante presión de que tengo que ser lo suficientemente buena para los demás, lo suficientemente competente para encajar. Pero siempre parece que nunca llego a la altura de esas expectativas. Y entonces, me siento más atrapada que nunca. 

La desconfianza constante hacia los demás A veces, me encuentro dudando de la sinceridad de los demás sin motivo alguno. Es como si siempre tuviera esa pequeña voz interior que me cuestiona si lo que me están diciendo es realmente cierto o si hay algo que se me está escapando. Esta duda se vuelve más fuerte cuando mi ansiedad se dispara, y es como si todo lo que escucho estuviera filtrado por una capa de desconfianza 

 Vivir con fobia social no es solo un asunto de ser tímida o introvertida; es un caos mental constante, donde los malentendidos, la ansiedad por lo que va a pasar y el miedo a no ser suficiente me consumen. Es un dolor invisible, que muchos no entienden, pero que yo llevo conmigo en cada paso, cada palabra, cada mirada.

jueves, 6 de febrero de 2025

Vivir con Fobia Social: Un Testimonio de miedo y supervivencia



Vivir con fobia social no es solo tener miedo a las grandes multitudes o a hablar en público. Es una experiencia que se manifiesta en lo cotidiano, en esos momentos que para otros parecen simples, pero que para alguien con fobia social se vuelven batallas. 
Aquí, quiero compartir algunas de las realidades internas de las que no se suelen hablar y que se desconocen que definen mi día a día. 

 El autodiálogo negativo es constante. Mi mente nunca deja de hablar. Siempre está allí, diciendo cosas como "No deberías haber dicho eso", "Estás haciendo el ridículo", o "Seguro que todo el mundo te está juzgando". Es como un enemigo invisible que me acompaña a cada paso, y aunque intento callarlo, siempre encuentra una manera de hacerme dudar de mí misma 

 A veces, lo difícil no es solo hablar, sino también reaccionar bien a lo que dicen los demájs. Me pasa que, cuando alguien me cuenta algo, en lugar de responder de forma natural, empiezo a pensar: "¿Qué se supone que tengo que decir ahora?". Y claro, mientras lo pienso, pasa demasiado tiempo y ya queda raro.

También me pasa con los cumplidos. No me sale simplemente decir "gracias" y ya, sino que me quedo analizando si sueno seca, si debería devolver el cumplido o si cualquier cosa que diga sonará forzada. Lo mismo con los chistes: si me río demasiado, siento que parezco exagerada, pero si me río poco, temo que piensen que no tengo sentido del humor.

Lo peor es cuando alguien me enseña una foto o un video y espera una reacción. En mi cabeza es como si sonara un temporizador: "¿Es gracioso? ¿Se supone que debo sorprenderme? ¿Tengo que hacer un comentario?". Y mientras intento decidir, la otra persona sigue mirándome, esperando algo que no llega.

Es como si todo el mundo tuviera un "piloto automático" para reaccionar en conversaciones y yo tuviera que hacerlo manualmente, calculando cada respuesta para que parezca natural… lo que, al final, solo hace que parezca más forzado.


 La paranoia de lo espontáneo A veces, en medio de una conversación, algo raro sucede. Estoy hablando con alguien y, sin pensarlo demasiado, digo algo gracioso, interesante o simplemente natural. Por un momento, todo parece ir bien. Pero entonces, casi al instante, mi mente se bloquea: "¿Se habrá notado demasiado que eso no era 'yo'?"Es una sensación extraña, como si hubiera roto el personaje que suelo interpretar en situaciones sociales. No porque sea falsa, sino porque la ansiedad me ha hecho construir una imagen de mí misma más rígida, más reservada. Y cuando, por alguna razón, actúo con naturalidad, siento que he hecho algo fuera de lugar. En lugar de disfrutar el momento, empiezo a analizarlo.
 ¿Por qué he dicho eso?

 ¿Cómo habrá sonado? ¿Parecía que estaba intentando llamar la atención?

 Y entonces, casi sin darme cuenta, me retraigo. Cambio mi tono, me vuelvo más seria, como si necesitara corregir el "exceso" de naturalidad para recuperar mi equilibrio social imaginario. Es absurdo, porque ser espontánea no tiene nada de malo. De hecho, es lo que hace que las conversaciones sean genuinas. Pero la fobia social tiene esa forma tan peculiar de hacerme dudar incluso de los momentos en los que, por un segundo, me sentí bien Y es que las habilidades sociales no están ausentes. No soy antisocial por naturaleza, ni incapaz de conectarme con los demás. De hecho, cuando me siento más cómoda, puedo disfrutar de una conversación o incluso hacer reír a alguien. Pero el miedo y la ansiedad me hacen dudar de mis propios recursos, y cuando el estrés se acumula, a veces me cuesta salir de mi burbuja y relacionarme con naturalidad. camuflaje social". Todos los días trato de ocultar mi ansiedad, de hacer que mis gestos y palabras parezcan naturales, de mantener una apariencia de normalidad. Pero ese "camuflaje" es agotador. Mi mente está constantemente vigilando mis movimientos, mi tono de voz, mis expresiones. Mantener esa fachada puede dejarme exhausta, y lo peor es que, al final del día, sigo sintiendo esa desconexión interna.

 Vivir con fobia social es un desafío constante, pero también es un recordatorio de que, incluso en los momentos de mayor inseguridad, seguimos luchando por encontrar nuestra forma de ser.

miércoles, 8 de septiembre de 2021

Elogios a un marido. También se puede estar casada con fobia social



Siempre le llamo mi pareja , pero en realidad es mi marido , él lo ve y se queja por eso he querido dedicarle esta entrada.

Muchos pensaréis que es imposible ni tan sólo tener pareja con fobia social, mucho menos marido y pensaréis que no tengo la fobia social que digo tener, por eso me daba cosa decir marido para evitar posibles críticas.

Es mayor que yo y tiró de mí hasta estar casados, por supuesto yo estaba enamorada y me dejaba llevar a límites insospechados como coger por primera vez un bus y presentarme en diferentes lugares para vernos primero y luego en su ciudad y en un año estábamos casados.

Le expliqué de entrada mis problemas él pensaba que cambiaría imitándole a él, no fue así.

Dijo que él sería mi Pigmalión y que era su princesita rubia del norte😄😄. Yo le llamaba Hamelín , que tocaba la flauta y atraía a todos , como a mí.

Desde entonces me ha cuidado y protegido,  Intenté trabajar en dos sitios , pero solo duré un mes en cada uno y él me dijo que me olvidara si iba a ir empastillada y con esa ansiedad siempre , que  su sueldo  llegaba para los dos ( y para sus dos hijos) y me quedé en casa. Sus dos hijos hace muchos años que se fueron de casa, 16 y 13 años  respectivamente  

Se fueron con veinticinco años y se ganan muy bien la vida con sus carreras universitarias.


Ahora son muy malos momentos para mí con más problemas que nunca y más dependiente que nunca física y psicológicamente. 

Me agoto enseguida y no puedo hacer nada, a raíz de mi enfermedad ,efectos secundarios .


Él se encarga de la casa, comida, ropa, limpiar, compras e incluso me trae mis medicinas .También hace mis llamadas telefónicas y hasta recibe las telemáticas de los médicos,  sabemos los resultados de antemano y tenemos preguntas por hacer que él hace, luego me pongo yo un rato. 


Me agarro a su brazo fuerte cuando tengo que salir a la calle y va despacito, que me canso menos,  pacientemente . Me tiene que acompañar a todos los médicos que son un montón,  menos mal que muchas se hacen por teléfono y pej me acompaña al psicólogo y se espera los 45 min. de la consulta.

Sin él en estos momentos no sobreviviría , de hecho me subieron la discapacidad del 33% al 65%   esta última vez solo por causas físicas y el grado uno de dependencia.Incluso puedo aparcar en parquing de minusválidos 😪😔 salí viva del linfoma , pero me ha destrozado la vida y todavía soy joven para vivir así. 


Para que os hagáis idea de mi cansancio , tengo que hacer pej la cama de matrimonio en dos partes primero un lado,  descansar tumbada y hacer la otra parte.


No tengo sentimiento de culpa de no hacer nada porque literalmente no puedo hacer nada, pero sí me sabe mal que recaiga todo sobre mi marido. No quisimos meter a nadie extraño que nos ayudase y menos en estos tiempos.

He tenido mucha suerte pensaréis. 

Sí , supongo.😊  El hecho es que con fobia social puedes casarte si se dan las circunstancias , yo soy el ejemplo de ello.

Obviamente él  quisiera que cambiara,  pero sigue ayudándome en todo.


Aún no he salido al gran viaje faltan 3 días,  el sábado, ansiedad no me falta jeje pensaré en vosotros y vuestros ánimos 


viernes, 4 de diciembre de 2020

Cómo serán mis Navidades


Antes de empezar a explicaros lo que ya sé serán mis próximas Navidades. No , no es pronto , las luces ya están aquí, los anuncios, los mensajes.... nos pisan los talones .

Os dejo un enlace al resto de Navidades pasadas en este blog


MIS CUATRO NAVIDADES PASADAS en este blog

  

Navidad y fobia social con miembros de la familia

http://fobbisoc.blogspot.com/2017/12/la-fobia-social-con-miembros-de-la.html?m=1


Sobrevivir a la Navidad

http://fobbisoc.blogspot.com/2015/12/sobrevivir-la-navidad.html?m=1


Las Navidades diferentes 

http://fobbisoc.blogspot.com/2019/12/navidades-diferentes.html?m=0


Estas Navidades , dados los tiempos que corremos,  serán también diferentes .

Para empezar no podré ir de nuevo a casa, (el año pasado tampoco pude ir. Me rompí una vértebra y me caía al suelo cuando menos lo esperaba , no podía viajar 800km sola ).  

Aún no sé  qué hará mi familia este año , si las celebrarán ellos allá , porque aunque hablan de permitir reunirse  de entre 6 a 10 personas  (que no sé tampoco cómo iban a controlar eso ¿"invadir " una propiedad privada en esas fechas para contar cuántos son? )

Se supone que tendrán  que fiarse de la concienciación ciudadana. 

El caso es que eso permitido ya supone un riesgo; no significa que ahí no vaya a pasar nada . Mis hermanos aún no han entrado en casa de mi madre . La ven por la ventana , es una vivienda unifamiliar de esas en que alguna   ventana da al jardín, o si entran en casa guardando mucho las distancias etc. 

Mis hermanos tienen niños que van al cole ,  con sus virus incluidos , eso por lo que se refiere a allí.


En cuanto aquí,el lugar donde vivo la mayor parte de año .

No  me pienso mover ni salir de casa  hasta no estar vacunada,  No voy a coger un autobús durante 10 h con este virus,  por no hablar de los cierres perimetrales de algunas provincias ; además tampoco estoy bien físicamente,  nuevamente a causa de las consecuencias de la quimio. Me agoto muy fácilmente y no puedo hacer nada, sigue viniendo de la espalda con más vértebras aplastadas. 

No sé cuándo serán esas vacunas   , pero desde luego  ya no antes de Navidad, de hecho va para largo . No sé si entro en algún grupo especial o voy con todos. Tengo una discapacidad del 65% y confío en adelantarme un poco , pero ya más que para la Navidad para ver si se me quita el miedo a salir, o me volveré loca .Ya me empiezmo a angustiar incluso dentro  de casa.  Dicen  , que aun vacunados , tenemos que ir con mascarilla y seguir las normas como hasta ahora.

¿Significa eso que no estaré inmunizada y me tengo que proteger? Porque si lo estuviera , inmunizada, no podría contagiarme ni contagiar, se supone .No sé si este hecho hará que no se me quite el miedo.


Estas Navidades y eso es lo bueno , por las mismas razones que he dicho con mi familia, seguridad y responsabilidad   , no las pasaré tampoco con mi familia política , sólo con mi marido . Será una experiencia interesante,  me apetece tenerle para mí sola y sin salir de casita , calentita. 


Tampoco tengo ganas de celebrar nada , vivimos en unos tiempos horribles y no me apetece . Mi padre no está y en esta fechas se notan más las ausencias.


Antes me tocaba ir al súper y comprar la comida de Navidad con mi hermana o con quien pudiese ir . A  comprar  las mil y una chorradas que se compran por Navidad , que si para el pincho de no sé qué , el de no sé cuál . Además es un suplicio  ir de compras con la fobia social y la cantidad de gente que va , a veces puede haber hasta "peleas"  por turnos o productos. Yo no me defiendo muy bien y soy capaz de ceder mi puesto, aunque como nunca  iba sola esto no pasaba   . 

Este año me lo ahorro , irá a comprar mi marido , pero dos cosas justas y ya está. 


Nadie nos obligará a hacer sobremesa si no queremos y si quiero irme a dormir a las 8 me voy , salvo en Nochevieja claro ,  que habrá que comer las uvas y aún así  me costará aguantar ,  porque siempre me voy a las 8 a dormir . 

¿Por qué a las 8? Me paso el día esperando esa hora en que por fin se acaba todo y puedo descansar , desconectar,  dar por terminado  el día  . A las 8 suena mi alarma para recordarme  las pastillas de la noche  (con el linfoma que tuve , que ya os conté , tengo que tomar varias pastillas de por vida.) y he cogido esa hora para irme a dormir sin dilación


Llevo diciendo durante tiempo que cuando todo esto acabe me cogeré una cogorza del uno para celebrarlo , 😁😁 es decir que beberé un poquito más de la cuenta,  no mucho más, lo justo para ponerme contentilla .No estaría mal hacerlo en Nochevieja , a ver si nos alegrábamos un poco, pero mi marido detesta beber ni por un día y así sola no acompaña . A mí tampoco me gusta beber,   pero lo he hecho por mis problemas alguna vez . En alguna boda pej. he cedido a ello, me desinhibe y me hace feliz . Aunque en este caso se trataría de ahogar las penas. Cuando bebes te puede dar por reír y ser feliz o por llorar y ser la persona más infeliz de la Tierra .Imagino que sin mi familia , con el virus y todo lo que estoy viviendo a nivel  personal , me daría por llorar; mejor esperar ese momento feliz cuando por fin los vea , aunque lo más seguro es que no deje de llorar de pura felicidad . Es mucho tiempo ya el que llevo sin verlos y se supone que estariamos ya todos vacunados...

Ya se empiezan a ver películas navideñas , anuncios y mensajes , compras, las luces ya están encendidas , la Navidad ya está aquí, a ver cómo nos sienta .

Mejor no ver las noticias y no amenizar nuestras fiestas con los contagiados y muertos.


Que lo paséis lo mejor que podáis.

FELIZ NAVIDAD  


¿Me contáis cómo os va a afectar a vosotros , si creéis que os afectará  , el virus a  vuestras Navidades? 


En Navidades parece que se exige hacer familia , estar con ella, y ser feliz,  ninguna de esas dos cosas puedo tener por el virus. A mí sí  que me afecta en mis Navidades . Aunque como ya os decía,  me apetece pasar unas Navidades sola con mi marido. 


https://youtu.be/xzClYvgkbgs


VIDEO: SOBREVIVIR A LAS NAVIDADES , con consejos