. . Entender la fobia social : trastorno de personalidad evitativa
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jueves, 25 de octubre de 2018

Personalidad de ansiedad elevada ( o evitativa) y rasgos obsesivos


    

Cuando de un grano de arena se hace una montaña

He querido tratar este tema porque pienso que muchas variables o características de una persona obsesiva se dan en casos de fobia social , de hecho creo que hasta podría ser una de las razones para desarrollarla, personalmente tengo características o rasgos de este tipo de personalidad, coincidente en muchos casos también con lo que llaman “personalidad de ansiedad elevada" o más conocida por personalidad evitativa .

Tener algún rasgo de personalidad obsesiva no significa que puedas tener un trastorno obsesivo cumpulsivo

Hay que distinguir entre características de personalidad, de personalidad propiamente y de trastorno de personalidad en función de lo presentes que están esos rasgos y del malestar que te producen en el día a día.
(Al final de la entrada explico las diferencias entre el trastorno de la personalidad obsesiva y el trastorno obsesivo compulsivo)

En principio tener esta personalidad no es nada negativo, de hecho en nuestra sociedad competitiva se suele premiar esta tendencia .

Como en todo un poquito es bueno, ser así también implica constancia, capacidad para perseguir lo que se quiere , no rendirse fácilmente, desarrollar los trabajos con eficacia y puntualidad , aportar estabilidad a los que les rodean etc.. … pero si ya no es un poquito y quieres controlarlo todo puedes acabar por rendir menos.

Si hablasemos ya de trastornos de personalidad obsesiva , y no solo rasgos, decir que estarían incluidos dentro del grupo C denominados trastornos ansiosos o temerosos , lo que ya indica puntos en común.

El trastorno de personalidad por evitación es el que tiene una relación más estrecha con la fobia social en su variante generalizada .

CARACTERÍSTICAS PERSONALIDAD OBSESIVA

Comentaré las características de este tipo de personalidad en las que me veo reflejada , y que creo bastante comunes a las personas con fobia social . Esto no significa que tenga , como decía, ese tipo de personalidad ni que todas las personas con fobia social compartan estas características, repito sólo son las que yo comparto.

Necesidad de control y anticipación.

Una variable muy importante dentro de una personalidad obsesiva o con rasgos obsesivos es la necesidad de control .


https://fobbisoc.blogspot.com/2016/09/Necesidad-control-en-fobia-social.html?m=0

característica de la que ya he hablado en este blog y que creo que muchos fóbicos sociales tienen , al igual que yo .

El problema surge cuando no sabes poner límite a esa necesidad de controlar.

Es por eso que decía que esta forma base de ser es la que podría propiciar desarrollar nuestros miedos ,crisis de ansiedad, fobia social, agorafobia etc….

Personalmente busco una vida tranquila , predecible y en la que pueda mantener el dominio de las cosas.

Todo esto hace que a veces tenga tendencia a manejar el comportamiento de los que tengo alrededor sin darme cuenta y sin ánimo de herir u ofender a nadie, porque mi tranquilidad pasa por cómo yo veo debe estar esa situación ,sin perder las riendas que controlan mi estabilidad, que se vuelve en un super control de mi parte y los que me rodean .

Esta característica la comparte la personalidad ansiosa.

Las personas con este tipo de personalidad nos preocupamos de forma frecuente e intensa, de los riesgos de cada día para nosotros o nuestros familiares.

Continuamente estudiamos todo lo que puede salir mal, tenemos que tener todas las situaciones controladas, incluso las que no tienen riesgo o son improbables.

Es muy común que acabemos agobiando a las personas de nuestro entorno, a base de preocuparnos de pequeñas tonterías y no dejar vivir tranquilos a quienes nos rodean.

Sin duda yo tengo un gran instinto protector y cuidador hacia todo el mundo, especialmente mi familia.

Quizá podríais pensar que es algo normal y natural: ¿Quien no cuida de su familia cuanto puede? (Salvo excepciones claro está , que de todo hay)

No obstante en mi caso es un poco enfermizo ,forma parte del control y rigidez que necesito para mi estabilidad .

Controlo a las personas queridas , les doy mil instrucciones aunque sean obvias, al final hago broma , para que no me riñan , y les digo:

- Ya sé que lo harás , que es obvio ,pero necesito decirlo para quedarme tranquila.

Cosas muy simples normalmente como: si salen a la carretera en coche un viaje largo: - No corrais. Abrígate por aquí y por allá. No te olvides de tal. Ve por ahí a esta hora o será tarde. Mejor ve por aquí…. No hagas esto, ya lo hago yo. Te coloco esto justo aquí para que puedas cogerlo con facilidad….etc

Llega a un límite obsesivo y genera mucha ansiedad

Por un lado mi familia me trata de pesada por este hecho , y sí, a veces se enfadan y me riñen. No son niños y saben cuidarse solos, de hecho soy yo misma la que para muchas cosas no puedo cuidarme sola, o al menos no soy independiente y paradójicamente recojo entre mis preocupaciones vitales los problemas de mi familia por sencillos que sean , (digo paradójicamente porque , sino puedo cuidar siquiera de mí, cómo cuidar de otros y porque muchas de las cosas que podría hacer por ello se escapan un poco a mi control por mis limitaciones) .

También me preocupo por problemas ajenos con gran empatía , pero no llega a esos límites, al menos no de actuación .

El caso es que para que lleguen a llamarme la atención os podréis imaginar el límite que alcanza , por no hablar de mi sufrimiento. A veces puedo estar a punto de llorar de angustia y mi ansiedad es alta.

También es real que muchas veces mi exceso de proteccionismo es muy útil y me convierto en una especie de ángel de la guardia cuando de verdad se necesita , es decir cuando de verdad debo cuidar. Entonces y aunque aún me preocupo más y me agoto en toda mi energía física y mental, se alegran mucho de esa manía exagerada mía ,se dejan llevar todos por mí, pues no dejo ni un cabo suelto y eso da tranquilidad a todos.

También es muy común sufrir anticipación ansiosa, sin que haya ocurrido nada malo, me pongo nerviosa con facilidad sintiendo miedo, preocupación, angustia…

Responsabilidad, o hiper responsabilidad

Por lo mismo ese control se convierte en esa responsabilidad excesiva. Como si fuera yo quien tuviera que solucionar todos los problemas , nuevamente más que curioso porque sino puedo solucionar mis problemas cómo solucionar los de los demás.

Tendencia al pesimismo y la frustración.

Un pesimismo que hace que me mantenga siempre en alerta y activa y que nunca disfrute de lo ya conseguido , porque siempre hay más y más y más. Esa soy yo… no hay límite.

Vivo con la sensación de que si resuelvo algo me tranquilizaré , podré descansar y disfrutar de ello , pero nunca es así porque siempre surgen cosas nuevas a solucionar , la vida lo implica.

Las cosas son blancas o negras.

Un pensamiento muy rígido, tendente a reglas rígidas. El todo o nada. Es justo o es injusto. Es correcto o es incorrecto ….

Cuando tengo una idea en mi cabeza de como deben de ser las cosas , me cuesta mucho que no se hagan como lo he pensado

Perfeccionismo y minuciosidad.

El perfeccionismo en parte viene de esa tendencia al pensamiento todo o nada , con unas expectativas excesivamente elevadas y mucha facilidad para detectar los defectos y errores apenas imperceptibles.

En mi caso pej en un trabajo que otros podrían ver perfecto yo siempre veré algo que no está bien

* Son competentes y fiables. la combinación de ciertos rasgos obsesivos da lugar a una persona que no sólo son competentes, capaces y fiables , sino que poseen la habilidad y la crítica para hacer las cosas bien. Y las hacen bien” .

–Exigencia o hiperexigencia con uno mismo y con los demás.

El perfeccionismo hace que sea muy exigente conmigo misma , y por ello espere ese nivel de exigencia y compromiso por parte de los demás.

Como cuando tu eres estrictamente puntual en una cita y no haces esperar a nadie , pides y quieres que te respondan igual.

– Tendencia a buscar la aceptación y la buena valoración por los actos.

No puedo negar que busco ser 

aceptada , no sé si mucho más allá de lo que en definitiva todo el mundo desea, a nadie le gusta que le dejen de lado , pero no es algo que me quite el sueño, realmente no necesito a mi lado a la gente que no me quiere.

En mi caso lo que me cuesta es tolerar la incomodidad de convivir o estar cerca de esas personas a las que sé que no les gusto , cuando se me obliga a ello . pej en un puesto de trabajo ,en un curso…. Porque si no es algo obligado las elimino de mi entorno sin pestañear .

Es cierto que el que valoren mis actos positivos me ayuda a sentir esa aceptación cuando tengo dudas de ella .

– Sentido exacerbado de la justicia.

Control , perfeccionismo ..


¿En qué se diferencia el trastorno de la personalidad obsesiva del trastorno obsesivo compulsivo?

A pesar de que los nombres de ambos trastornos son similares y presentan algunos síntomas en común, el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) se distingue del trastorno de personalidad obsesiva porque la persona presenta obsesiones y compulsiones fácilmente identificables.

La persona que sufre un TOC tiene obsesiones que inundan su mente y son experimentadas como desagradables e incoherentes. Además, sucumbe ante las compulsiones, que no son más que rituales que le reportan un alivio de la ansiedad, como lavarse las manos continuamente o colocar objetos en fila.

Al contrario, la persona con una personalidad obsesivo-compulsiva no suele experimentar pensamientos intrusivos ni impulsos o conductas repetitivas. El trastorno de personalidad implica una mala adaptación, de carácter permanente y generalizado, en cuya base se encuentra un patrón de perfeccionismo y el deseo de mantener un control rígido sobre el entorno.

Aún así, se debe aclarar que en muchos casos el TOC y el trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva se dan la mano. De hecho, la comorbilidad (personas que padecen ambos trastornos), oscila entre el 23% y el 32%.

domingo, 29 de mayo de 2016

Hoy reivindico: La fobia social es algo más que fobia social

Imagen de grupo de gente en actitud reivindicativa

⚠️ Información y Conciencia

Fobia Social: Más que un trastorno, una discapacidad

La fobia social es una patología que ya de por sí es muy desconocida y bastante incomprendida, pero además se desconoce que a menudo es algo más que un trastorno unitario de fácil tratamiento y pronta curación.

Si ya es muy complicado de una forma unitaria puede llegar a serlo muchísimo más hasta convertirse en muy grave, ya que se le van uniendo otros trastornos y patologías asociadas, convirtiendo un trastorno ya de por sí limitante en una auténtica discapacidad.

Las cifras son alarmantes:

Existe un 70-80% de fóbicos sociales que presentan al menos otro trastorno psicopatológico diagnosticado, dando lugar a un porcentaje alto de suicidio.

La ansiedad social puede desencadenar en:

  • • Trastornos depresivos: Los estudios muestran un rango desde 51-71%.
  • • Consumo y abuso de sustancias: Dependencia de ansiolíticos, beta-bloqueantes y antidepresivos.
  • • Consumo de alcohol: Presente en un 23,6%.
  • • Trastorno de evitación: Crea una forma mucho más severa de la patología.
  • • Otros trastornos: TOC, agorafobia, pánico y ansiedad generalizada.

CONCLUSIÓN

Sería necesario dar más importancia a este trastorno y diagnosticarlo cuanto antes para:

✅ Evitar patologías asociadas y la cronicidad.

✅ Aumentar el éxito de las terapias.

✅ No llegar al punto extremo de la discapacidad.

✅ Evitar sufrimientos que pueden hacer llegar al suicidio.

Necesitamos campañas informativas para identificarlo a tiempo, para que no se enmascare y para concienciar de su gravedad.

En definitiva, para ahorrar muchos sufrimientos y, en ocasiones, para salvar vidas.






jueves, 24 de septiembre de 2015

La evitación y la ansiedad anticipada



La evitación y la ansiedad anticipada

La evitación y la ansiedad anticipada ante situaciones sociales, son variables muy importantes dentro de la fobia social.

La evitación, que de no existir, no se consideraría un problema y la ansiedad anticipada la cruz de la fobia social. Un continuo de ansiedad ante todo lo social, imaginado en este caso, que es lo que nos hace evitar y convertirse en un círculo vicioso.

La realidad es que a todos nos cuesta, o no nos gusta, estar cerca de extraños. Es admisible tener cierta ansiedad o incomodidad, pero estas, cuando no hay ningún problema como la fobia social, se enfrentan con naturalidad, porque estamos obligados a vivir en sociedad.

Nadie puede vivir solo, necesitamos a los demás para sobrevivir.

Si se traspasa o no se guarda una distancia de seguridad mínima (de 20 a 40 cms) está estudiado que el cerebro reacciona y el cuerpo adopta una posición de defensa poniéndose en marcha una serie de reflejos para evitar posibles daños. ¿Quién no da un paso atrás cuando esto sucede?

Ese es el instinto.

Todo esto entraría dentro de lo que se considera normal.

Los que no tienen fobia social no tienen la sensación imperiosa de huir o de evitar, solo son molestias que se han de aguantar, por ser seres sociales. Y así y todo quiero remarcar que su instinto ya funciona en esos mínimos, donde ellos también saben racionalmente que no hay peligro.

Imaginaos pues la posibilidad de que a una persona cuyos instintos están bastante más sensibles, les salten las alarmas en cualquier contacto social y no consigan racionalizar la irrealidad del peligro en ningún caso, no conformándose con ese paso atrás, sino necesitando huir.

Ahí ya tendríamos un problema y gordo. Algo que no has podido evitar sentir, tu cuerpo reacciona solo, ves el peligro como real, o potencialmente real, y necesitas ponerte a salvo.

A veces consigues aguantarlo, pero con un nivel alto de ansiedad, y otras veces, solo de imaginarlo, ya lo evitas.

Esto a nivel fisiológico e instintivo.

Existe otra parte, la del pensamiento, donde solo imaginarse los peligros, ya se consideran como tales y necesitas huir igualmente. El problema se complica aún más.

La mente es muy poderosa y es muy difícil de controlar.

Prueba: Di ahora mismo a tu mente que no piense en comida, o preciso más, un pastel riquísimo y apetecible.

Hace tiempo vi una película en la que unos niños extraterrestres peligrosos leían el pensamiento. Decidieron eliminarlos. Pusieron una bomba en un lugar y su profesor debía pensar en cualquier cosa menos esa bomba para no alertar a los niños durante un determinado tiempo. El profesor pensaba fuertemente en un muro que tapara otros pensamientos, se concentraba en pensar en él. Los niños se extrañaron de que pensara en un muro y se pusieron a destruirlo mentalmente para ver qué había detrás, y éste se iba cayendo sin poderlo remediar, hasta ver lo que había detrás.

Trata de pensar en un muro el mayor tiempo posible que puedas y esconde ese pastel en tu mente. ¿Lo consigues? ¿Cuánto aguantas escondiéndolo? ¿Crees que serviría de algo decirte que no pienses en el pastel?

Lo normal es que justo no puedas quitarte de la cabeza lo que dijiste que no pensarías.

Igual pasa con estos pensamientos negativos y miedos. Si piensas que hablar con el vecino puede resultar embarazoso, no podrás dejar de pensarlo aunque quieras y si sabes que en poco tiempo te encontrarás con uno, la idea se hará aún más fuerte hasta hacerte sentir ansiedad y sufrirlo como si lo vivieras.

Eso es la ansiedad anticipatoria y es lo que en la mayoría de situaciones te hace evitar si no consigues enfrentarte.

La ansiedad anticipatoria es imaginarte un desastre antes de realizarse. Es sentir sufrimiento, angustia, miedo y ansiedad tan fuerte que esa ficción del pensamiento suele superar con creces la realidad y necesitas huir incluso antes de vivirla.

Aquí entra en juego la irracionalidad del trastorno.

A veces, con cosas cotidianas que consigues enfrentar, te das cuenta de que la ficción era más horrible que la realidad, pero esto no suele servir para evitar que vuelva a pasar.

Por eso los psicólogos insisten tanto en enfrentarlo, porque una respuesta positiva tras otra fortalece a no pensar de forma negativa, reprogramando supuestamente la conducta.

Y digo supuestamente porque la teoría es fácil, la práctica no lo es.

Esa incapacidad para afrontarlo y evitarlo cada vez forma parte del trastorno y es muy complejo.

Requiere un esfuerzo muy fuerte. No vale solo con que te digan lo que has de hacer.

Los pensamientos negativos se identifican, se reconoce la irracionalidad del miedo, pero aun así no es fácil cambiarlo.

La teoría parece sencilla. La práctica no lo es.

Estas son las bases del trastorno y de un círculo vicioso difícil de romper.