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sábado, 15 de marzo de 2025

Nadar contra corriente


Introducción personal : 

 A veces siento que todo lo que hago para enfrentar la fobia social es un esfuerzo enorme. No importa cuántas veces intente seguir el ritmo de los demás, siempre hay algo que me arrastra hacia atrás. Mientras otros avanzan con naturalidad en el mundo social, yo lucho con cada paso, con cada palabra, con cada mirada. Es como si el agua me empujara en dirección contraria, como si cada intento de integrarme requiriera una fuerza que no sé de dónde sacar. 

 La metáfora: nadar contra corriente 

Imagínate en un río de corriente fuerte. La mayoría de la gente simplemente flota con la dirección del agua, dejándose llevar sin dificultad. Pero tú no. Tú tienes que nadar contra la corriente, esforzándote al máximo solo para mantenerte en el mismo sitio. 

 Cada intento de hablar en público, de interactuar en una reunión o de hacer algo tan simple como comprar en una tienda se convierte en un esfuerzo agotador. No porque no quieras hacerlo, sino porque todo en tu interior se resiste. La corriente sería la presión social, las expectativas, la forma en que el mundo parece funcionar para los demás pero no para ti. Cuanto más intentas moverte en su dirección, más sientes que te ahogas. 

 A veces, la fatiga es tan grande que solo quieres dejarte llevar, rendirte y dejar que la corriente te arrastre. Evitar, aislarte, esconderte. Porque luchar contra algo tan grande y constante es extenuante.

 Reflexión final

La fobia social es esa lucha continua contra una corriente que no deja de empujar. Pero hay algo importante: no siempre hay que nadar en contra con todas las fuerzas. A veces, encontrar tu propio ritmo, aceptar ciertas pausas y buscar momentos donde la corriente sea más suave puede ayudar. No se trata de convertirse en alguien que fluye con el agua como si nada, sino de aprender cuándo y cómo avanzar sin agotarte. 

 No siempre podremos cambiar la dirección del río, pero tal vez podamos aprender a navegarlo sin perdernos en él.

2 comentarios:

  1. Excelente y exacta tu descripción. Es una lucha constante que todo el tiempo nos demuestra que nunca va a acabar. Nos genera desesperanza. Veo con envidia los demás viviendo sin esa lucha constante. Quien pudiera. El cansancio de esa lucha es terrible, no hay tregua. No hay momento que puedas descansar. Y es una lucha que pasa por tu interior y nadie ve. Aunque trates de explicarlo es difícil que lo comprendan o puedan entender un poco este sentimiento constante de lucha. Pero a la vez aprendí a que justamente somos unos guerreros que no nos rendimos nunca. Nuestra voluntad es mas fuerte que el de la mayoría de las personas. Siempre pienso en la gente que esta a mi lado que no podrían vivir lo que yo vivo. Se rendirían a la primera. El Ying del Yang. Y es entendible que todo ese esfuerzo y lucha no nos haga destacar porque solo logramos comportando como se comporta la mayoría. Pero dentro nuestro sabemos la gran diferencia que hay. La lucha constante que vivimos por dentro para vivir la vida mas "normal" posible sin sufrir tanto. Y esta guerra nos hace mas fuerte como lo haría con cualquier guerrero que pelea todos los días. Una fortaleza diferente pero fortaleza al fin.
    Te felicito por tus escritos. Son muy hermosos y puedes poner en palabras lo que yo siento y vivo.
    Muchas Gracias.

    tomas.salvatore@yahoo.com

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    Respuestas
    1. Por eso ni idea de hacer metáforas para que lo puedan entender los que no lo viven
      . Que se imaginen nadando siempre contra corriente , sin tregua.

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