. . Entender la fobia social : agorafobia y fobia social
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viernes, 10 de noviembre de 2023

Se avecinan cambios

 

De tiempo y por ello en mi vida .Al bajar las temperaturas se me irán las fiebres , una muy buena noticia .Llevo cerca de 6 meses con ella y entran 6 meses sin ella.

Cuando fui con mi familia ,al norte,  no tenía fiebres cada día,  solo muy de vez en cuando y salía los fines de semana y a veces entre semana  .

Pero volví a casa y empezaron las fiebres ininterrumpidas de 38 y casi dos meses  he vivido como un vampiro , persianas cerradas sin luz y ausencia de cualquier estímulo del exterior incluido el calor claro o lo más posible 

Me da miedo volver a salir a la calle , andar , porque me canso y llevo mucho tiempo sin andar Ya no hay excusas, no hará calor y las fiebres desaparecerán. 

Se está muy mal con fiebre y ya me alegro de que se vayan,  pero también han sido mi refugio . No sé si al salir volveré a tener fiebre o que ocurrirá. 

Estoy con ansiedad e inquieta 

…..

Esperaré a que salga por primera vez y ver que tal me va y ya os cuento .

Puedo decir que me he resistido a salir en lo posible . Salí por primera vez en una cita médica que no podía eludir . Fue horrible no pudimos aparcar cerca en minusválidos porque estaba lleno y tuve que andar un trozo largo entre eso y la sala de espera que nos hicieron esperar bastante y tenían la calefacción a tope, total que llegué a casa extenuada  con 38.1 de fiebre de nuevo , sin ganas de volver a salir de nuevo .

Salir fue como si de repente te enfrentarás a mil estímulos que llevabas tiempo sin vivir. La luz, el sol , la gente los ruidos,  los coches etc..

Volví a salir en plan paseo mi segunda salida hasta ahora.  Estaba contenta de ver el sol la luz , el mundo, me acordaba a cuando me daban permisos para salir del hospital. Parecía una extraterrestre viendo como viendo el mundo por primera vez.

Esta salida fue mejor , pero me cansé rápido, fuimos a la playa, hacia sol pero con un tiempo fresco , aún así volví con 4 décimas, estas ya no son como las del verano al día siguiente ya no tenía y tampoco quería salir. Se supone que es para pasar un buen rato pero yo lo pasé mal. Necesito salidas más light pero mi marido ávido de salir con compañía me llevó hasta allí. 

Volveré a salir pero yo diré a dónde y cuánto andar o no saldré. 

En fin, esto os cuento 




lunes, 4 de septiembre de 2017

Tormenta en mi cabeza. Reflexiones

Entender la fobia social

Recientemente he realizado algo que es muy complicado para mí y quería reflexionar e incluso divagar sobre ello, meterme dentro de mí, explicar esas sensaciones, esos miedos... incomprensibles para quien no los vive.

Junto a mi fobia social me acompaña cierta agorafobia. Realmente no sé cuál de los dos problemas me limita más, ambos se mezclan de tal forma que parecen uno. A veces me siento muy confusa, me pregunto: ¿Qué me ocurre? ¿Es que no hay nada que esté bien en mí? No puedo dejar de sentirme diferente, un caso único.

¿Cómo pueden decir que esto se cura con facilidad? ¿Por qué siento que forma parte de mí de una forma indespegable? ¿Por qué tengo que sentir que debo esconderlo? A veces me da vergüenza hablarlo, escribir sobre ello incluso en este blog, bajo este nick, porque no creo estar loca. No, no lo estoy, pero sería tan fácil poderlo parecer...

Escribo aquí una sucesión de hechos y pensamientos que no son visibles normalmente, que quedan para uno. Mi cabeza razona, es fría y despierta... pero ¿Por qué continúa el miedo? ¿Por qué no puedo decir: "Basta ya"? Mi cabeza va por libre, es un monstruo que me posee.

Cuando permanezco en mi zona de confort todo desaparece, pero cuando toca hacer algo necesario e ineludible, de una calma apacible aparece una tormenta. Todo se pone gris. Me ahogo de ansiedad y angustia. Necesitaría explotar, pero permanezco "fría" para sobrevivir. Soy fuerte en el fondo.

No puedo explicar a nadie que mi interior es un caos. Son pequeñas cosas incomprensibles que sonarían ridículas si las verbalizara... Así es que estoy sola con el miedo, la ansiedad, la angustia... porque tengo que vivirlo yo. Me siento el ser más raro del mundo.

El otro día tuve que hacer un viaje. Como explico en mi video las islas, mi mayor miedo es no poder ver en mi mente los recorridos, sentir un vacío en medio de un punto a otro, entrar en lo desconocido.

Llega la realidad y mi boca no pidió ayuda, pero todo mi ser lo hizo a gritos. Cuando me quedo sola, me vuelvo muy pequeña. Vivo la realidad con mareos, sensación de desmayo y cierta despersonalización. Me aterra perder el poco control que me queda.

Para llegar a la realidad tengo que saltar un gran abismo cada vez. Un abismo que nadie entiende. He necesitado ayuda, no he ganado esta batalla. Y con esto, mi vida transcurre entre el sol y la tormenta.

martes, 26 de abril de 2016

Si me quieres ayudar , conoce mis muros y entiende mis "No puedo"


Si me quieres ayudar, conoce mis muros y entiende mis “no puedo”
Es bastante común que yo, y gente con estos problemas, en mi caso de componente agorafóbico y fobia social, con personalidad evitativa, se nos escuche decir las palabras:

“No puedo”
¿Por qué tu "Tú puedes" me hace daño?
Estas palabras no son aceptadas, admisibles y mucho menos entendibles para alguien que no vive lo que tú vives, porque no está dentro de ti. Parece que mientras tengas pies, brazos y respires, todo es posible y que sí puedes.
Y, en teoría, sí que puedes, ¡claro que puedes!, porque obviamente nuestro “no puedo” no tiene ese significado literal y estricto. Físicamente es posible y es cierto que, de enfrentarlo, tampoco morirías en el intento; seguramente lo conseguirías.
Lo que en esta entrada quería dejar bien claro es que, pese a todo, el que te digan una y otra vez:
“Inténtalo, tú puedes”
es altamente frustrante, extremadamente doloroso y sobre todo no ayuda en nada.

Esta circunstancia no va a hacer que de repente nos digamos:

Sí, lo voy a hacer o lo voy a intentar.

No se consigue nada con eso, solo hacer sufrir en límites que solo los que lo viven saben y que son muy elevados, hasta tal punto de dolor y frustración que puedes entrar en un fuerte estado depresivo que te puede llegar incluso a ideaciones suicidas.

Es doblemente doloroso: primero por la presión y la frustración al enfrentarte tan brutalmente ante esa limitación que otros creen que es tan fácil como enfrentarse, y segundo por la falta de entendimiento y comprensión.

Nadie puede meterse dentro de mi cabeza. Nadie puede saber hasta qué punto mis miedos son un límite, una frontera que no puedo saltar.

Si no pueden estar ahí y me quieren ayudar, esa no es la manera.

Para empezar yo me cerraré en banda justo ante esa persona, no confiaré en ella, no la veré como un amigo que me quiere ayudar, aunque sepa que esa fue su motivación y lo hiciera con muy buena intención.

Para mí será “mi enemigo” en ese aspecto al menos. Sabré que es una persona con la que realmente no podré contar cuando me sienta mal, porque pensaré que no me entiende y no le podré explicar lo que me hace sentir mal o mis miedos, so pena de escuchar: “Tú puedes, hazlo, inténtalo”, o incluso sorpresa ante lo que no hago.

La diferencia entre lo físico y lo mental
Es muy importante sentirse entendido, es crucial, básico, aunque de verdad no lo consigan entender del todo. Solo lo entiende quien lo vive, pero sí tener cierto grado de empatía o intentar ponerse en nuestro lugar.

Ya sabemos que la posible solución está en enfrentarse, pero no es tan fácil como decir: hazlo. La comprensión y entendimiento es fundamental para curarse o mejorar.

A mí me ayudaría que el que me quisiera ayudar tuviera una actitud protectora y tranquilizadora: “Tranquila, todo está bien, no pasa nada, yo estoy aquí. Si ahora no puedes, ya lo harás más adelante.”

Esto me daría armas, fuerza y más seguridad para enfrentarme, sabiendo que tengo un respaldo y que no estoy sola en esto. Saber que ese amigo o familiar está ahí para escucharme cuando lo necesite, porque tener a quien explicar esas fuertes angustias alivia.

Que no me juzguen ni me echen en cara lo que no hago, que me intenten entender o que entiendan el problema en general, que no es algo que no quiera hacer y que ya es un sufrimiento el no hacerlo por la limitación que te crea y la frustración.

Ya tú misma te castigas y fustigas muy duramente por ello, no es necesario que lo hagan más. Nadie va a conseguir que me enfrente porque me estén diciendo: hazlo, solo consiguen hacerme más daño y sentir mucho dolor.

Acompáñame, ayúdame, quizá traspasando esos muros con ayuda pueda llegar a sentirlos menos infranqueables con el tiempo, pero si yo te digo que no puedo sola, CRÉELO.

Cuando el miedo es real en mi cabeza

Como conté en mi anterior post, me enfrenté a uno de los viajes que consigo hacer sola, pero con ayuda. Es decir, hago el recorrido, pero me vienen a recoger al lugar de llegada.

Para mí el medio de transporte es como un aparato diabólico que se mueve por dentro de esas inmensidades terroríficas y desconocidas que no controlo y de las que tanto temo, pero si sé que me recogerán al final de este recorrido, lo acepto, con mayor o menor ansiedad.

Esa ayuda implica que la persona que me tiene que ayudar se desplace en un recorrido de hora y cuarto, para recogerme y volver de nuevo conmigo juntos. No consigo hacer ese transbordo sola.

Llevo luchando contra eso muchos años, no un día o dos, no es algo que se preste a la ligereza. He aceptado mis limitaciones de viajes, porque tampoco los necesito, pero lucho y sigo luchando por este recorrido para mí casi vital.

Llego de este recorrido siempre muy deprimida, no me gusta depender de esta manera ni ser una molestia tan grande para nadie. Y no lo entienden: no entienden cómo no puedo hacer eso, ni cómo soy capaz de hacer venir a alguien a buscarme, ni entienden que diga no puedo. Tampoco entienden que no me hace feliz precisamente esta situación.

A mi edad, si es que las lágrimas tienen edad, lloro y lloro. Algunos incluso dirían: “Pues deja de llorar y haz algo.” ¿De verdad creéis que eso ayuda?

Entender que todos los miedos y fobias son irracionales. No suele haber un peligro real, pero los que lo vivimos, lo hacemos como cuestión de vida o muerte. No es que no seamos capaces de pensar de forma coherente, es que lo que imaginamos lo vivimos como real, como cuando tienes una pesadilla en sueños y te despiertas con el corazón latiendo.

Este fin de semana vi una película de ficción, que me pareció muy interesante para explicar los miedos irracionales. Se trataba de un asesino en serie muy trastornado que mataba a chicas encerrándolas en una especie de urna tamaño habitación y en lapsos de tiempo automátizados iba cayendo agua hasta llenar la urna y ahogar a sus víctimas.

Trabajando contra reloj, acuden a un centro donde trabajaban con éxito en experimentos eugenésicos, entrando directamente en las psiques humanas y ayudando desde dentro. Nada de lo que se experimenta o se vive dentro de las mentes es real, se vive como un sueño, aunque se entra en contacto real.

Si se llegara a creer que es real, entonces sí se hace real, y lo que ocurra pasa de verdad; por ejemplo, si muere dentro, se muere de verdad. Una psicóloga entra a la mente de ese asesino para buscar respuestas, y se encuentra en un mundo muy oscuro, extraño, agresivo y sorprendente.

Pese a su experiencia, pierde el control y acaba creyendo que lo que vive allí es real, no pudiendo evitar tener miedo y sentirse en peligro. Al final está realmente en peligro.

¿Podríais tener la disciplina de saber, mantener y actuar en consecuencia ante ese tipo de peligros, por muy irreales que fueran? Al igual que en los sueños, ¿podríais mantener la calma y no tener miedo porque sabéis que no es real?

¿Creéis que porque yo os dijera que no es real, e incluso vosotros lo supierais, podríais, ya no solo dejar de tener miedo, sino enfrentarlo, meteros en ese mundo, en esa mente? LA RESPUESTA ES NO.

No basta con saberlo. Si el miedo está ahí da igual lo que te digan o sepas. Ya en nuestra realidad, nuestros miedos, aunque no exista peligro real, no los puedes controlar; necesitas evitarlos o vivirlos como los vivimos. En muchos casos son muy profundos y arraigados, no es algo superficial que con esfuerzo se pueda resolver.

Sería el equivalente a meterse en la mente de ese asesino y no tener miedo. Da igual que sea por fobia específica, enfrentamiento social, viaje, salir a la calle, obsesión repetitiva o cualquier otro miedo/trastorno de ansiedad. Si pudiéramos enfrentarnos y controlarlo, ya no tendríamos un problema, pero la realidad es que estos trastornos nos acompañan y nos limitan, causando sufrimiento. No todo es voluntad; muchas veces hay algo más.

jueves, 21 de abril de 2016

Fobia social con agorafobia: doble limitación


Entrada de Blog: Realidad y Sentimiento

Vivir entre Islas: El Pánico a Viajar Sola

Todo esto es por el simple hecho de salir, pero también tengo un temor, pánico, fobia a viajar sola a cualquier lugar. No soporto ni tolero, ni siquiera en el pensamiento, estar en un lugar desconocido sola, perdida y en el que tenga que buscarme la vida como, por ejemplo, coger un tren, autobús, etc.

El límite de mi zona de control

No puedo estar lejos de la zona que controlo.

Es por eso que, en su día, escenifiqué mis limitaciones como islas, porque no puedo ir sola de una isla a otra. Veo grandes abismos por medio y me resulta muy frustrante y limitante, no puedo visualizarlo, lo del medio, y eso me angustia.

Viajar, incluso con control porque lo conozca, me aterra.


Los ataques de pánico reales

Es posible que aquí sí haya tenido ataques de pánico reales, de repente me duele la tripa, me mareo y creo que me desmayaré y no conseguiré salir con éxito de la empresa.

Actualmente hay un recorrido que sí hago para ver a mi familia, con ayuda de ellos que me acercan al transporte y me facilitan y hacen los pormenores, pero pasándolo mal desde días antes, sin dormir y el día en cuestión con estos mini ataques de pánico los podría llamar.


Pienso que no seré capaz de valerme por mí misma por esta ansiedad, mareos etc. y que quedaré a la merced del lugar en que me encuentre con extraños a mi alrededor.

La prueba real del estancamiento

Esta es la prueba real, en mi caso, de que por afrontarlo no mejoro (llevo más de 10 años realizando ese mismo trayecto un mínimo de tres veces al año) y es por eso que pienso que aunque me decidiera a probar otros trayectos, algo que de todas formas no creo que llegue a plantearme nunca, no cambiaría este miedo.

Mi miedo es:

  • No ser capaz de valerme por mí misma.
  • Encontrarme en una situación desprotegida.
  • La sensación de no tener el control.

Mi sensación de vulnerabilidad por todo esto es fortísima y esta es proporcional a la limitación que me provoca; dependo mucho de los demás y es muy frustrante, lógicamente no todos pueden estar a mi disposición.


Preguntas sin respuesta

Es por todo esto que a veces ya no sé qué me ocurre, ¿Por qué actúo así? ¿Por qué me pasa esto? ¿Es fobia social? ¿Es agorafobia? ¿Es ansiedad generalizada? ¿Es todo? ¿Soy yo y mi cabeza? ¿Es mi organismo que funciona mal el solo?


Mi "Día de Reflexión"

Mañana me toca justo hacer uno de esos viajes que acepto hacer por inercia y repetición. Hace días que lo pienso y voy sintiendo, cuanto más se acerca, como me voy poniendo enferma. Me entra angustia y tristeza, todo se mezcla.

Este último día lo he bautizado como “Día de reflexión” como en las elecciones jeje... y así se lo explico a mis amigas de aquí, entre bromas para disimular y para que no me digan de quedar en este día porque, hoy, como siempre en este día, no quedaré con nadie ni tendré ningún compromiso, saldré lo justo y solo aceptaré estar con mi familia para despedirme.

El refugio en el ático

Buscaré mi habitación lo más posible, la de mi adolescencia, mi ático, donde tantas veces encontré paz y donde ahora estoy escribiendo, como escribía entonces, recogiendo energías y fuerza porque para mí mañana será como ir a la guerra.

Ya han acordado quién me acercará al autobús y esta noche llamaré a quien me tiene que ir a recoger. Le haré decir y repetir que él estará ahí a tal hora, si no lo repite no me quedaré tranquila. Por supuesto esta noche no dormiré nada.


Cierre

Ahora explicándooslo, me he puesto triste, ¿Por qué seré así? ¿Qué tiene esta cabeza mía?, qué asco de vida ¿No?

Lo peor de este problema es que es muy común caer en estos estados depresivos, no podría extrañar a nadie.

Sea como sea esta es mi realidad y así la vivo.


Recurso adicional: ¿Diferencia entre agorafobia y fobia social?

Para quienes, como yo, a veces se pierden en los términos, os dejo este vídeo que explica muy bien las diferencias:

Entrada de Blog: Realidad y Sentimiento

Vivir entre Islas: El Pánico a Viajar Sola

Todo esto es por el simple hecho de salir, pero también tengo un temor, pánico, fobia a viajar sola a cualquier lugar. No soporto ni tolero, ni siquiera en el pensamiento, estar en un lugar desconocido sola, perdida y en el que tenga que buscarme la vida como, por ejemplo, coger un tren, autobús, etc.

El límite de mi zona de control

No puedo estar lejos de la zona que controlo.

Es por eso que, en su día, escenifiqué mis limitaciones como islas, porque no puedo ir sola de una isla a otra. Veo grandes abismos por medio y me resulta muy frustrante y limitante, no puedo visualizarlo, lo del medio, y eso me angustia.

Viajar, incluso con control porque lo conozca, me aterra.


Los ataques de pánico reales

Es posible que aquí sí haya tenido ataques de pánico reales, de repente me duele la tripa, me mareo y creo que me desmayaré y no conseguiré salir con éxito de la empresa.

Actualmente hay un recorrido que sí hago para ver a mi familia, con ayuda de ellos que me acercan al transporte y me facilitan y hacen los pormenores, pero pasándolo mal desde días antes, sin dormir y el día en cuestión con estos mini ataques de pánico los podría llamar.

Pienso que no seré capaz de valerme por mí misma por esta ansiedad, mareos etc. y que quedaré a la merced del lugar en que me encuentre con extraños a mi alrededor.

La prueba real del estancamiento

Esta decir y repetir que él estará ahí a tal hora, si no lo repite no me quedaré tranquila. Por supuesto esta noche no dormiré nada.


Cierre

Ahora explicándooslo, me he puesto triste, ¿Por qué seré así? ¿Qué tiene esta cabeza mía?, qué asco de vida ¿No?

Lo peor de este problema es que es muy común caer en estos estados depresivos, no podría extrañar a nadie.

Sea como sea esta es mi realidad y así la vivo.


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Entrada de Blog: Realidad y Sentimiento

Vivir entre Islas: El Pánico a Viajar Sola

Todo esto es por el simple hecho de salir, pero también tengo un temor, pánico, fobia a viajar sola a cualquier lugar. No soporto ni tolero, ni siquiera en el pensamiento, estar en un lugar desconocido sola, perdida y en el que tenga que buscarme la vida como, por ejemplo, coger un tren, autobús, etc.

El límite de mi zona de control

No puedo estar lejos de la zona que controlo.

Es por eso que, en su día, escenifiqué mis limitaciones como islas, porque no puedo ir sola de una isla a otra. Veo grandes abismos por medio y me resulta muy frustrante y limitante, no puedo visualizarlo, lo del medio, y eso me angustia.

Viajar, incluso con control porque lo conozca, me aterra.


Los ataques de pánico reales

Es posible que aquí sí haya tenido ataques de pánico reales, de repente me duele la tripa, me mareo y creo que me desmayaré y no conseguiré salir con éxito de la empresa.

Actualmente hay un recorrido que sí hago para ver a mi familia, con ayuda de ellos que me acercan al transporte y me facilitan y hacen los pormenores, pero pasándolo mal desde días antes, sin dormir y el día en cuestión con estos mini ataques de pánico los podría llamar.

Pienso que no seré capaz de valerme por mí misma por esta ansiedad, mareos etc. y que quedaré a la merced del lugar en que me encuentre con extraños a mi alrededor.

La prueba real del estancamiento

Esta es la prueba real, en mi caso, de que por afrontarlo no mejoro (llevo más de 10 años realizando ese mismo trayecto un mínimo de tres veces al año) y es por eso que pienso que aunque me decidiera a probar otros trayectos, algo que de todas formas no creo que llegue a plantearme nunca, no cambiaría este miedo.

Mi miedo es:

  • No ser capaz de valerme por mí misma.
  • Encontrarme en una situación desprotegida.
  • La sensación de no tener el control.

Mi sensación de vulnerabilidad por todo esto es fortísima y esta es proporcional a la limitación que me provoca; dependo mucho de los demás y es muy frustrante, lógicamente no todos pueden estar a mi disposición.


Preguntas sin respuesta

Es por todo esto que a veces ya no sé qué me ocurre, ¿Por qué actúo así? ¿Por qué me pasa esto? ¿Es fobia social? ¿Es agorafobia? ¿Es ansiedad generalizada? ¿Es todo? ¿Soy yo y mi cabeza? ¿Es mi organismo que funciona mal el solo?


Mi "Día de Reflexión"

Mañana me toca justo hacer uno de esos viajes que acepto hacer por inercia y repetición. Hace días que lo pienso y voy sintiendo, cuanto más se acerca, como me voy poniendo enferma. Me entra angustia y tristeza, todo se mezcla.

Este último día lo he bautizado como “Día de reflexión” como en las elecciones jeje... y así se lo explico a mis amigas de aquí, entre bromas para disimular y para que no me digan de quedar en este día porque, hoy, como siempre en este día, no quedaré con nadie ni tendré ningún compromiso, saldré lo justo y solo aceptaré estar con mi familia para despedirme.

El refugio en el ático

Buscaré mi habitación lo más posible, la de mi adolescencia, mi ático, donde tantas veces encontré paz y donde ahora estoy escribiendo, como escribía entonces, recogiendo energías y fuerza porque para mí mañana será como ir a la guerra.

Ya han acordado quién me acercará al autobús y esta noche llamaré a quien me tiene que ir a recoger. Le haré decir y repetir que él estará ahí a tal hora, si no lo repite no me quedaré tranquila. Por supuesto esta noche no dormiré nada.


Cierre

Ahora explicándooslo, me he puesto triste, ¿Por qué seré así? ¿Qué tiene esta cabeza mía?, qué asco de vida ¿No?

Lo peor de este problema es que es muy común caer en estos estados depresivos, no podría extrañar a nadie.

Sea como sea esta es mi realidad y así la vivo.


Recurso adicional: ¿Diferencia entre agorafobia y fobia social?

Para quienes, como yo, a veces se pierden en los términos, os dejo este vídeo que explica muy bien las diferencias: