LAS TRAMPAS DE LA FOBIA SOCIAL
Con el tiempo, la evitación puede transformarse en una historia que nos contamos a nosotros mismos. Empiezas a decir cosas como “prefiero estar sola”, “la gente me agota” o “trabajo mejor sin nadie alrededor”. A veces hay algo de verdad en esas frases, pero en otras ocasiones se convierten en una forma elegante de explicar un miedo. El aislamiento deja de verse como una limitación y pasa a presentarse como una elección. Pero no es lo mismo elegir la soledad que sentir que no tienes alternativa.

