. . Entender la fobia social

lunes, 3 de febrero de 2025

Viviendo en el Silencio de la Fobia Social



Viviendo en el Silencio de la Fobia Social

A veces siento que vivir con fobia social es como estar atrapada en un espacio entre lo que quiero expresar y lo que realmente logro decir. Hay tantas cosas que no se ven, tantas luchas internas que parecen invisibles desde fuera, pero que están ahí, marcando cada interacción y cada pensamiento.

El humor como escudo

Hay algo curioso en cómo uso el humor: se convierte en un escudo, una herramienta para desviar la atención, para que nadie vea lo que realmente siento. Para muchos, puede parecer que soy alguien divertida, pero en realidad, es mi forma de escapar. Cuando me siento expuesta o nerviosa, mi primera reacción suele ser soltar una broma. Por fuera puede parecer una sonrisa, pero por dentro es un escudo que me protege del juicio de los demás.

La mirada externa y la traición del cuerpo

Incluso en tareas comunes como caminar por la calle, siento ese juicio, aunque nadie me esté mirando. Es irracional, lo sé, pero no puedo evitarlo. Mi cuerpo a menudo me traiciona: la voz tiembla, las piernas no responden. Esa falta de control es agotadora y refuerza mi miedo de que los demás noten este torbellino interno que intento ocultar.

El deseo de conexión tras el vidrio

Anhelo conectar, ser aceptada y escuchada, pero el miedo construye barreras imposibles de cruzar. Es como si estuviera encerrada tras un vidrio, gritando por dentro mientras espero que alguien se acerque y me entienda sin tener que explicarlo todo. Es una paradoja constante: quiero conectar con todo mi ser, pero no sé cómo hacerlo.

La lucha contra lo irracional

Lo más frustrante es saber que muchos de estos miedos no tienen sentido, son irracionales. Sé que nadie me está juzgando realmente por cómo camino, pero mi mente no logra convencerse. El miedo se siente tan real como cualquier otra emoción.

Hablar de ello no lo soluciona, pero al menos ayuda a aligerar un poco el peso que cargo.

“Vivir con fobia social es estar atrapada en un ciclo de silencios y escudos, deseando ser vista pero temiendo ser juzgada.”