Al final dan igual las explicaciones… te acaban por decir :
Vale, lo entiendo , pero haz un esfuerzo ¡ Inténtalo! …
Para muchos de nosotros es como alargar el brazo e intentar tocar el cielo .
No acaban de entender que justo ahí está el problema , que si consiguiéramos hacer todas esas cosas , haciendo ese gran esfuerzo, el problema no existiría , pero el hecho es que existe y hay un gran abismo de por medio.
Hay diferentes grados de limitación y de gravedad, puede que lo que un fóbico social pueda hacer con mucho esfuerzo, otro no lo consiga y por ello se entienda menos. ¿ Por qué él sí y tú no? Eso es que tú no te esfuerzas.
Mi entrada actual a este respecto se debe a un comentario en mi blog que me insta a ello, a que dé el paso... Este fue el comentario del blog a raíz de la entrada anterior fobia a la universidad :
“Creo que debieras dar el paso de ir a tu Facultad y ver si tienes acabada o no, la carrera. Supongo que han sido años de esfuerzo y lo mínimo debes recoger es el título... Aunque tengas un gran sufrimiento, debes dar ese paso.”
Escribo el blog para que se vea la fobia social desde dentro... no escribo pidiendo ayuda y/o consejos a raíz de lo que cuento. Agradezco sinceramente a este lector sus buenas intenciones, pero estas cosas ya las escucho constantemente. Eso no me ayuda.
Una vez más me topo con el punto de no entendimiento y mi frustración es máxima. Suerte de este blog en el que lo puedo “ gritar”.
Que me digan lo que debería hacer y que ya sé es como si me metieran el dedo en la llaga. Te hace sufrir ver esa realidad y no consigue el efecto deseado.
El problema es el momento anterior a hacerlo, el muro con el que te encuentras, el miedo a dar el paso , a saltarlo , tomar la decisión, tirarse por la ventana a ciegas . Es como un abismo terrorífico.
LO INTENTO CADA DÍA. Sé que es lo que debo hacer, porque esta especial fobia interfiere en tu vida básica, en cosas necesarias para la supervivencia , ir a comprar, trabajar, salir a la calle... Y tienes que hacerlo quieras o no.
Es necesario un mínimo de enfrentamiento. No es como una fobia específica. Y sobre todo a nadie se le ocurriría darle un jarro de arañas a alguien con fobia y decirle: ¡Toma, tíratelas por encima!
Una persona con fobia social, yo misma, hace esfuerzos diarios que nunca se tienen en cuenta. Levantarte y afrontar un día social es un mundo. Somos héroes.
Si tenéis que empujarnos, hacedlo de abajo arriba al menos y sobre todo valorad todos los pasos. No nos hagáis intentar tocar el cielo cuando no conseguimos apenas estirar el brazo.
Cómo pueden ayudar los familiares

