. . Entender la fobia social : febrero 2018

lunes, 12 de febrero de 2018

ORIGEN DE LA FOBIA SOCIAL: INTRODUCCIÓN Y FACTORES EVOLUCIONISTAS



La fobia social es un trastorno muy complejo, existen muchos factores que se asocian a la hora de explicarla:

Existen otros factores que pueden explicar el origen y el mantenimiento de la ansiedad social, tales como los déficit de habilidades sociales, la ansiedad condicionada e inhibición de respuestas, la puesta en marcha de distorsiones cognitivas y de un sistema de creencias desadaptativo y la posibilidad de surgimiento del trastorno como resultado de una respuesta traumática.

Queda mucho por conocer respecto a la interrelación entre estos factores para llegar a una mejor comprensión de la experiencia de ansiedad social.

A continuación según estudio teórico principal y otras fuentes, que ya iré nombrando para mayor comprensión de términos más técnicos y para saber más del tema tratado, mostraré una descripción del modo en el que se asocian estos factores a la fobia social.

Como es un tema extenso, al igual que complejo e interesante, lo dividiré en varias entradas:

  • INTRODUCCIÓN  
  • Parte 1 FACTORES EVOLUCIONISTAS
  • Parte 2  FAMILIARES, AMBIENTALES, EVOLUTIVOS Y TEMPERAMENTALES.

  •  Parte - 3 FACTORES NEUROBIOLÓGICOS Y BASES GENÉTICAS.

  •  Parte-4 BASES BIOLÓGICAS Y NEUROENDOCRINAS.

  •  Parte -5 FACTORES PSICOLÓGICOS Y SOCIOCULTURALES.

  • Empiezo en esta entrada con los factores evolucionistas, explicando ciertas consideraciones al respecto y qué tendrían que ver con la fobia social, terminando con una conclusión final.

FACTORES EVOLUCIONISTAS

Desde el punto de vista evolutivo, lo intereses de todo ser humano son los de asegurar su supervivencia y la de su descendencia.

 Para lograr este fin, el hombre cuenta esencialmente consigo mismo. Sin embargo a lo largo de la evolución ya fueron viendo que la colaboración entre iguales aumentaba la posibilidad de cumplir algunos fines comunes.

Por ello la soledad se convierte en un peligro para la supervivencia, todo ser humano necesita de otro para sobrevivir comenzando ya en la primera infancia, adquiriendo cada vez más autonomía, pero sin que esta llegue a ser completa.

La conducta social tiene una naturaleza biológicamente preparada.

Toda esa evolución del ser humano se ha quedado reflejada en la morfología del cerebro y así distintas áreas cerebrales serían responsables de determinadas funciones (por ejemplo, el cerebro reptil tiene un papel primordial en la conducta competitiva, etc).

Dichas estructuras cerebrales servirían a las personas para realizar juicios complejos, tales como la predicción de posibles acontecimientos y sus consecuencias.

Sobre fobia social

La ansiedad social sería el resultado de un desarrollo inadecuado de esos sistemas primitivos de respuesta, evolucionados, que se activan contra las amenazas de forma patológica.

 En la ansiedad social se relacionaría con todo aquello que hace referencia a la interacción con seres de la misma especie.

Se proponen dos grandes sistemas de interacción: Uno de defensa y otro de seguridad.

El SISTEMA DE DEFENSA incluiría las jerarquías, importantes para la estructura y la cohesión de los grupos sociales. 

Los grupos sociales se estructuran en capas o sustratos más o menos dominantes, pej dentro de un ejército, una empresa o incluso dentro de la propia familia.

Para mantener esa estructura se necesita, la existencia de individuos dominantes y la de subordinados. 

La estructura de los grupos sociales estaría construida en base a la atención centrada en los miembros más dominantes, denominándose esta manera de interacción como "modo agónico".

Para llegar a ser el miembro dominante dentro de esas jerarquías en la antigüedad sería necesario pelear o simplemente exhibirse, en la actualidad sin llegar a las últimas consecuencias, vendría a ser lo mismo.

 La sumisión permite evitar la expulsión del grupo, pero al precio de tener un status jerárquico inferior y con ello perder oportunidades.

Una institución que representa muy bien esta modalidad de interacción es el “ostracismo” de la Grecia clásica. El ostracismo constituía una pena gravísima para un ciudadano, porque se lo excluía de por vida de la Polis. La muerte física era reemplazada por la muerte civil, la pérdida de la interacción con los otros.

A partir de esta manera de interacción agónica de defensa, es posible el reconocimiento y la anticipación de las acciones amenazantes por parte de los subordinados, tales como las expresiones de enfado y rechazo, que es lo que da lugar a las muestras de sumisión y apaciguamiento con el objetivo de parar dichas amenazas.

Los seres humanos además de estar biológica y evolutivamente preparados para experimentar distintos miedos a ciertos estímulos, somos propensos a temer rostros que emiten expresiones amenazantes, tales como el enfado, la crítica o el rechazo. Así, el miedo experimentado ante las caras que expresan enfado sería mucho más difícil de extinguir que las reacciones a las caras que expresan felicidad o neutralidad.

El modo agónico facilitaría la convivencia entre el dominante y el subordinado, dejando de lado determinados estilos de iniciativa como la exploración y la innovación.

Por su parte, el SISTEMA DE INTERACCIÓN DE SEGURIDAD aludiría a una manera de organización social llamada "modo hedónico", las personas que forman el grupo social constituirían una fuente de seguridad.

La defensa común, la división social del trabajo, serían algunos ejemplos del funcionamiento hedónico. Un estilo de interacción humana en el que prevalecen las actividades de conjunto y que van a aumentar las oportunidades de supervivencia para el conjunto de congéneres que interactúan.

Los miembros que disfrutan de mayor dominancia protegerían a los dominados, emitiendo señales de tranquilidad, tales como las sonrisas y los abrazos con el objetivo de incrementar la conducta de aproximación de los congéneres. Como resultado, bajaría la frecuencia de las conductas de defensa, favoreciendo la cooperación mutua, la interacción y la presentación de conductas creativas e innovadoras.

Un ej se vería en las conductas de los niños protegidos por los adultos emitiendo estos últimos señales de tranquilidad que disminuirían las conducta de defensa y le permitiría la interacción.

CONCLUSIÓN EN RELACIÓN CON LA FOBIA SOCIAL

La ansiedad social es una respuesta adaptativa para protegernos de la pérdida del grupo de pertenencia. El miedo al mismo hombre vendría impuesto por conductas defensivas ante peligros reales que la historia de nuestra especie nos ha ido imponiendo.

El mayor peligro para la supervivencia de un ser humano es otro ser humano, de ahí la ansiedad o miedo ante otros, especialmente cuando son desconocidos y también una cara defensiva y de enfrentamiento especialmente cuando son desconocidos y también una cara defensiva y de enfrentamiento.

La ansiedad social vendría sobrevenida al riesgo de perder el sostén grupal por un lado y para protegernos de la agresión de un semejante por el otro.

Las dos tendencias evolutivas, llevan a un punto común: la facilitación del miedo social.

La patología de la fobia social vendría impuesta según los grados de ansiedad y que estos dejen de ser saludables y adaptativos, entre lo que funciona como una manera de proteccion inicial ante lo desconocido, que nos hace ser más cautelosos en las relaciones interpersonales y los diferentes grados de esa ansiedad, pasando por timidez, fobia social, TPE

En este caso serían exageraciones de los rasgos adaptativos.

Algunas personas logran sobreponerse bien a las reacciones naturales de ansiedad social, las superan; mientras otros parecen quedar atascados en el miedo.

En definitiva, la vida en grupo es posible gracias a ciertos sistemas complejos fruto de la evolución, resultando la ansiedad social como respuesta al fracaso con el fin de poner en marcha una historia evolutiva más tardía.

Según esto, los individuos ansiosos socialmente serían incapaces de actuar de un modo hedónico de interacción social, mostrando una mentalidad agónica que marcaría los procesos de pensamiento atencionales y simbólicos desde una perspectiva defensiva.

Ese modo agónico de actuación daría lugar a que la atención se focalizaría en uno mismo, comparándose con el otro, resultando sus interacciones sociales en situaciones amenazantes y peligrosas.

¿Por qué algunas personas lo desarrollan y otras no? En la siguiente entrada analizaré el peso de nuestra historia personal: los factores familiares, ambientales y el temperamento

jueves, 1 de febrero de 2018

¿ Son hipócritas las personas con fobia social?

Mascaras

Si nos atenemos estrictamente a lo que definido es ser hipócrita o falso, podría parecer que las personas con fobia social lo somos, cuando no es así, al menos en lo que a las actuaciones por nuestro trastorno se refiere.

A lo largo de esta entrada explicaré porqué, así como por qué este defecto nos resulta especialmente feo e inaceptable. Comienzo por definir y explicar unas consideraciones sobre la hipocresía, que seguro os suenan u os hacen pensar, para luego hablar del caso de la fobia social.

¿QUÉ ES UN HIPÓCRITA?

Hipócrita es el adjetivo que se le da a quien actúa con hipocresía, sea porque finge o aparenta lo que no siente, o porque finge ser lo que no es.

Otras características o consideraciones de la persona hipócrita:

La persona hipócrita finge tener algo que no tiene, ya sea para agradar a los demás, ya para acercarse a un grupo en particular, o incluso para su propia autoestima. El hipócrita muestra lo que desea que se vea, y al mismo tiempo oculta aquello que no quiere que sea conocido por el entorno.

Es imposible ser totalmente transparente:

Yo me pregunto: ¿Puede una persona ser sincera todo el tiempo? ¿Tiene que decir toda la verdad sobre su vida? ¿Tiene que explicar todas sus emociones?


Vivir en sociedad ya obliga a tener varias caras, a menudo por pura supervivencia y adaptación al medio en el que estés, hasta tal punto creo yo eso que al final considero más hipócrita y falso al que se las da de que va de cara y es transparente siempre y que juzga a otros por actitudes reprochables que ellos mismos cometen.

Ser totalmente transparente es prácticamente imposible. Están las mentiras piadosas. A veces no se puede decir toda la verdad o, por ejemplo, el simple hecho de que tengas la obligación de tratar a alguien en un trabajo que no te guste nada, pero necesites tener un buen trato o la educación. Puedo tratar y ser amable con alguien por educación y que este piense que me gusta, y luego darse cuenta de que no es así y piense que soy hipócrita.

La palabra persona viene del griego “prosopon” que significa “máscara”, la que se ponían los actores para hacer teatro. Las personas somos poliédricas, tenemos varias caras y papeles: padre, yerno, suegro, amigo... las vamos cambiando según la situación. Casi nunca nos mostramos tal y como somos, no nos atrevemos, adoptamos roles.

“El ser humano es complejo y contradictorio. El ser humano se encuentra ante la lucha con su interior y su exterior, entre lo que aparenta y lo que siente. Llena su vida de paradojas innecesarias, pero irremediables que lo convierten en uno de los seres más extraordinarios y complicados de todos. Nada es como aparenta serlo en la superficie y mucho menos las personas”.

¿SOMOS HIPÓCRITAS LAS PERSONAS CON FOBIA SOCIAL?

Cuando se tiene tanto miedo a las críticas negativas y desaprobación como en la fobia social, es bastante difícil ser sincero todo el tiempo. Estamos acostumbrados a poner la mejor cara para agradar o cambiarla según proceda. Queremos ser aceptados y muchas veces no confiamos en que ser nosotros mismos guste y podemos hacer un papel o decir lo que otros quieren oír.

También nos cuesta especialmente decir las cosas a la cara, porque huimos de las situaciones incómodas. Si tuviéramos que decir lo que pensamos siempre se crearía un conflicto, una discusión o un mal rollo que queremos evitar.

No lo hacemos de mala fe: Es lo que nos diferencia de la verdadera falsedad e hipocresía, que se hace con malicia y verdadera conciencia. Lo hacemos para ser mejores ante el resto de personas que nos gustan. A las que no nos agradan solemos evitarlas; así que somos aún menos "hipócritas" que el resto de la sociedad pues no nos acercamos a esas personas.

Esta manera de actuar forma parte del trastorno y de nuestra supervivencia: Nos cuesta defendernos de una forma directa (asertividad, confianza). Nuestra defensa suele consistir en evitar el conflicto, sorteando como podemos, callando, no explicando según qué... para eludir un daño que ya esperamos de entrada.

Como siempre digo, las personas con fobia social son un grupo muy vulnerable. Esta pequeña “hipocresía” es por ello más necesaria que la del resto, porque nos sirve para protegernos, para colocarnos nuestras corazas y que no nos hagan daño. El mostrarnos siempre tal y como somos nos convierte en almas cándidas expuestas a depredadores o chantajistas emocionales.

NOS PREOCUPA

Una persona con fobia social rechaza fuertemente este defecto, porque sentir que otros lo son empeora nuestra fobia. Nos afecta en exceso cuando alguien nos engaña porque pensamos que se ríen de nosotros. Somos más sensibles y podemos pensar que el resto son falsos, que hablan a nuestras espaldas y nos critican cuando no estamos.

Lo cierto es que pocas veces tenemos pruebas de esa hipocresía; a menudo solo la imaginamos. Tenemos problemas con los que creemos falsos porque necesitamos estar seguros de que nos aceptan. Tachar a alguien de hipócrata a veces solo está en los ojos de quien mira.

El mundo no es malísimo ni está lleno de gente mentirosa, no más allá de la necesaria para convivir. Existen personas hipócritas, pero no en un nivel tan total como para verlos por todas partes como imaginamos a veces.

En el equilibrio entre lo que muestras y lo que escondes se encuentra la virtud.



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