. . Entender la fobia social : "ansiedad social"
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martes, 20 de enero de 2026


La responsabilidad que no me tocaba: parentificación

Este texto es un testimonio real sobre parentificación emocional


Cuento esto ahora porque mis padres ya no están. Mientras vivieron, jamás hubiera hablado de esto aquí. No por miedo, sino por lealtad. Sentía que compartirlo era traicionarles, aunque casi seguro nunca hubieran llegado a leerlo. Hoy puedo hacerlo sin culpa, con cariño, y con el respeto que ellos merecen.

Desde niña viví con miedo. Tenía una responsabilidad que no me tocaba, pero la asumí como si fuera mía. Creía que era mi trabajo. Mi deber. Que no podía fallar.

Cuando mi madre salía y yo me quedaba sola esperando a mi padre, cada minuto era tensión. Sabía que si él llegaba y mi madre no estaba, se enfadaría, 



y me tocaba a mí calmarlo, contenerlo.




Cuando oía la llave en la cerradura, rezaba para que fuese mi madre y no él.




El miedo a lo que podía pasar

No tenía miedo de que mi padre me hiciera daño. Tenía miedo de lo que pudiera pasar si se enfadaba con mi madre.




Sus amenazas de irse no eran vacías: él era nuestro único sustento. Mi madre no trabajaba, salvo cuando él la ponía a ayudar en algún negocio: una droguería, un videoclub, lo que surgiera. Y entonces ella trabajaba, y todo dependía de su humor y de su presencia.

Me preguntaba: “¿y si se enfada? ¿y si se va y nos deja?” Él repetía: “¿qué haríais sin mí?” y yo sentía que todo dependía de mí.




El aislamiento y la fobia social

Dejaba mis pocos planes, mis momentos, incluso mi vida social, para estar con él. Mi aislamiento se hizo más grande de lo normal, incluso para una incipiente  fobia social. Yo misma intentaba que hablara conmigo, que se desahogara, que yo pudiera contenerlo.



Era demasiado para una niña, luego adolescente, pero lo hacía porque lo adoraba. No podía soportar verle sufrir. Él nos quería a todos, especialmente a mí. Nunca nos hubiera hecho daño a propósito, pero sin querer, su desahogo caía sobre mí, y yo me ofrecía sin pensarlo.

La semilla de la fobia social

Cada día era un equilibrio constante entre miedo, responsabilidad y amor. Con el tiempo, toda esa tensión fue moldeando mi forma de estar en el mundo. Aprendí a estar alerta, a no molestar, a anticipar problemas, a evitar conflictos. Eso contribuyó a que desarrollara fobia social.



Pero no culpo a mis padres. Sé que hicieron lo mejor que supieron o pudieron. Y mi forma de ser ,siempre tímida, sensible y con tendencia a absorber demasiadas cosas, también tuvo un peso enorme. 



Todo junto se convirtió en una bomba de relojería dentro de mí.



Hoy estoy aprendiendo otra vida. Una donde no tengo que contener a nadie. Donde recibir cariño no es peligroso. Donde cuidarme no significa que algo malo vaya a pasar. Estoy aprendiendo, despacio, que no tengo que salvar el mundo para merecer un lugar en él.



Aun así, sigo siendo una mujer asustadiza, que se sobresalta con los ruidos fuertes.


Dependiente, con miedo a la vida.

Mis hermanos vivieron lo mismo y no desarrollaron fobia social; mi sensibilidad y mi forma de ser hicieron el resto. 

La fobia social no  desapareció.

Sigue ahí, acompañándome de formas que ya conozco.

Pero hoy no me impide vivir.

He encontrado un lugar en este mundo que no tengo que justificar ni defender.

No es perfecto ni fácil siempre.

Pero es mío.

Y ahora sé quedarme en él.


PD : Esta sensibilidad me llevó a sentir que, para estar segura, lo mejor era no estorbar, hasta el punto de terminar pidiendo perdón por el simple hecho de estar presente.

En la siguiente entrada hablaré de la vergüenza tóxica y cómo aprendemos a pedir perdón por existir, un tema muy conectado con este.

miércoles, 19 de agosto de 2020

En el hospital


Como dije en mi anterior entrada me ingresaban en el hospital por tiempo indefinido , por unas fiebres de 3 meses de evolución que no cesan. Aquí me están haciendo pruebas e investigando de dónde pueden venir , pero han mirado de todo no hay ningún indicio de nada , aquí sigo y espero encuentren algo, al menos un remedio porque esto no es vida, apenas me puedo mover, me canso enseguida.


He pensado de explicaros mi estancia en el hospital porque aquí también vivo situaciones difíciles de fobia social pej tengo compañera de habitación. También quería ver si os pasaba lo que ahora os contaré:


¿Os pasa que a veces pese a vuestra fobia social y miedo a socializar hacéis un esfuerzo improbo por hacerlo porque os parece que es mejor el remedio que la enfermedad ? (Algo muy significativo , porque se ve que si quieres puedes,   otra cosa es la dificultad ) . Eso es lo que me pasa en este caso con mis vecinas de habitación . Hago un esfuerzo por presentarme . Les digo : Hola soy tu compañera de habitación ( tierra tragarme , glup) . Lo considero mejor así porque con qué cara luego te topas con ella yendo al baño pej.todo sería aún más tenso y violento.También tienes conversaciones al final, pej porque estas aquí y cosas así .

Pero no es fácil la convivencia y trato con una extraña .Lo que hago es poner la cortinilla de en medio de las camas sin preguntar si ella quiere o no, eso no invita a la conversación , da intimidad y te separa de esa persona un poco. Poner la cortina le quita luz a esa persona, yo estoy en la parte de las ventanas,, pero bueno nunca se han quejado.

Otro problema es que como  estoy tantos días en el hospital da tiempo a que se den de alta las compañeras  y venga otra y cuando me acostumbro un poco a una , vuelta a empezar. 

 

También es un corte tratar y hablar con las enfermeras o auxiliares. Aquí te tienes que poner mascarilla cada vez que entra una de ellas, si te pillan sin ella te riñen o te hacen ponerla  y eso que requisito del ingreso era hacerse la prueba del covid ,otra cosa son las visitas que no se sabe .

 Ya ni os cuento con el médico que viene cada día a explicarte lo que hay ,  figura de autoridad.


Eso sí muy bien cuidada,  le comenté al médico que se me había agudizado la agorafobia a raíz del virus. De hecho quise rechazar , me obligaron finalmente porque querían ver si hacía fiebre en casa, el permiso de fin de semana porque eso significaría que al día siguiente, mi pareja querría salir de paseo por la mañana. Cogemos el coche y buscamos un lugar , generalmente un parque,  que no haya gente  y ahí nos sentamos a que nos dé el aire, bueno pues al rato de llegar ya no soporto estarme , me entra ansiedad .No puede ser miedo especifico al virus , aunque también ,porque no hay gente y llevo mascarilla, pero como siempre la agorafobia, y los trastornos mentales, son irracionales,

 Un día tuve incluso un ataque Quiero volver a casa corriendo, mi pareja me retiene, dice que acabamos de llegar , se enfada y con razón pero finalmente nos vamos.Ya lo expliqué en mi anterior entrada que tuve que tomarme un tranquimacín aquella vez específica del ataque  .

De repente siento como si el espacio en el que estoy fuera un peligro , hasta cambia de color , una sensación  , un mundo infectado , en un ambiente pesado  y desagradable .

También porque es una agonía salir del hospital para tener que volver al poco, de hecho la tarde de la vuelta me tuve que tomar otro tranquimacín de los nervios de volver, después de un año de hospitales les tengo bastante fobia 


Como decía se lo comenté a mi médico y me ofreció que viniera un psicólogo a verme  aquí a la habitación y le dije que de acuerdo .


Visita psicóloga : 

Fue un poco la presentación  .Yo le conté mi trayectoria psiquiátrica muy resumida y mi problema actual por el que la llamaba, que es la agorafobia fuertemente intensificada que ni de permiso de fin de semana quiero salir del hospital por miedo. Cuando me vaya que sea para no volver . 


Me dijo que quería ver a mi pareja , pero no ha vuelto a aparecer.

Ahora ,para mi , cualquier ayuda es  bienvenida , ya no puedo más.

Son demasiadas cosas, la muerte de mi padre, el linfoma, la muerte de mi abuela y ahora el virus y los efectos secundarios del linfoma .

El médico habló con la psicóloga y recomendó me viera un psiquiatra , muy mal me vería 😯😯

Me vino a ver la psiquiatra : 

Me hizo un montón de preguntas y hablamos mucho . Le comenté de AMTAES asociación de la que soy socia (Asociación de Ayuda Mutua de fobia social y Trastornos de Ansiedad) y le interesó mucho me hizo deletrearlo para escribirlo en su cuaderno , imagino que para investigar sobre ella después.

Al final me quiere medicar, bueno es lo que hacen los psiquiatras, y aunque he sido muy reacia a eso siempre , he accedido porque la ansiedad me mata y quiero vivir, estoy fatal . Será un antidepresivo suave que en esos niveles es ansiolítico , me dice. 

También quieren vea a un psicólogo aunque sea del CAP,(centro de atención primaria ) .En estos tiempos paso de salir para eso porque física y psicológicamente me resulta un horror, pero insisten y no sé si tenga que acceder y volverme a meter de nuevo en la rueda de psicólogos en los que tan poco creo ya.

Una vez medicada y con una ligera certeza de que acudiré a ese psicólogo ya no volvieron  .

Que por cierto al día siguiente ya tenía la nueva pastillita entre las mías.

Mando este mensaje y aún

sigo en el hospital , aún me quedan unos días quizá para

este fin de semana  , con o sin

fiebre. 


Hay otra cosa que están

investigando. Me harán una

última prueba y de momento

me mandarían a casa . 


sábado, 1 de septiembre de 2018

La risa como forma de expresión no verbal y la fobia social



 ...

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La risa es una forma de expresión no verbal que suele comunicar afecto, empatía e intenciones cooperativas (aunque también puede usarse de forma amenazadora, o para engañar y confundir).

Ya sólo leyendo esto nos da idea de que sí podría afectar o condicionar a personas con fobia social. Para empezar la risa es un fenómeno social, una forma más de comunicación y expresión que en general no dominamos en ninguna de sus facetas. En este caso no es que no sabamos sonreír o reír, pero nuestra relación con la risa podría ser peculiar en ocasiones, pej la risa nerviosa que tiene mucho que ver con la ansiedad, la fobia a escuchar risas etc.

Sí, una forma de comunicación, porque con ello se expresan muchas cosas, hay risas de muchos tipos: contagiosa, nerviosa, como ya indicaba, sarcástica, irónica... incluso, histérica, pej ante una tragedia, además la gente es más propensa a reír en grupo que cuando está sola lo cual hace que en el fondo exista esa comunicación no verbal.

En esta entrada explicaré todo sobre la risa: estudios, fobias, origen evolutivo (qué hizo que perdurara en nuestros días), risa por ansiedad, beneficios de la risa y sobre todo mi relación con ella.

ESTUDIO: ¿CÓMO RESPONDE EL CUERPO A UNA EVALUACIÓN NO VERBAL?

Hace poco topé con un artículo que me pareció muy interesante, explicaba que cuando se evalúa a las personas, todo su cuerpo responde porque la retroalimentación verbal causa una activación en el eje hipotalámico-pituitario-adrenal (HPA). Ahora los investigadores se preguntaban… ¿Qué hay de la retroalimentación evaluativa no verbal como lo es la sonrisa? ¿Pasaría lo mismo con las sonrisas?

Recientes descubrimientos documentan tres sonrisas morfológicamente distintas: sonrisas gratificantes (indican estímulo), sonrisas de afiliación (indican la posibilidad de relación) y sonrisas dominantes (indican superioridad).

En el experimento, realizado con 90 voluntarios varones, los niveles de cortisol aumentaban en los tres casos, pero aumentaban tres veces más ante las sonrisas dominantes. Los participantes con fobia social respondieron de forma menos dramática, lo que sugiere que podrían procesar estas señales de forma diferente. El trabajo de Eva Gilboa-Schechtman y Paula M. Niedenthal se publicó en la revista Nature.

EL PASADO EVOLUTIVO DE LA RISA

La risa: su función y sus orígenes evolutivos:
Leer artículo en Vanguardia

A medida que nuestros antepasados comenzaron a vivir en estructuras sociales más grandes y complejas, la calidad de las relaciones se convirtió en algo crucial para la supervivencia. El psicólogo Gregory A. Bryant encontró que en hasta 67% de los casos los individuos podían distinguir entre extraños y amigos por la risa.

LA GELOTOFOBIA Y RISA NERVIOSA

La gelotofobia provoca sentimientos de paranoia al creer que las risas se dirigen contra ti.
Testimonio: Testimonio BBC.

La risa nerviosa se produce por vergüenza o confusión. El neurocientífico Vilayanur S. Ramachandran afirma que la usamos para convencernos de que algo horrible no es tan malo. Es un mecanismo de defensa.
Más info: ¿Por qué se produce?

MI RELACIÓN CON LA RISA

Para mí la sonrisa también estaría muy unida a la sonrisa de cortesía (pej cuando compro el pan) a veces por simple educación y por mi personalidad amable, pero otras es por miedo. Sonrío para mostrar que soy inofensiva, que no tienen que alertarse ante mí, que no hay riesgo de confrontación, vengo en son de paz, pej cuando se sienta alguien a mi lado del autobús. Ese contacto me resulta un poco invasivo y necesito relajarlo así.

Anécdota del colegio: Recuerdo cuando me mandaron leer en alto a la clase. Me dio un ataque de risa y era incapaz de leer. La profesora me amenazó con copiar 15 hojas, pero con terror y lágrimas en los ojos de pena y miedo no conseguí dejar de reírme; por supuesto me castigó.

BENEFICIOS DE LA RISA

Psicológicos:

  • Liberamos endorfinas, dopamina y serotonina.
  • Elimina pensamientos y emociones negativos.
  • Fortalece lazos afectivos y aumenta la autoestima.
  • Nos permite dejar a un lado el sentido del ridículo.

Para la salud física:

  • Mejora la oxigenación del cerebro y cuerpo.
  • Regulariza el pulso cardíaco y el aparato digestivo.
  • Relaja los músculos tensos.
  • Fortalece el sistema inmunológico y defensas.

jueves, 1 de febrero de 2018

¿ Son hipócritas las personas con fobia social?

Mascaras

Si nos atenemos estrictamente a lo que definido es ser hipócrita o falso, podría parecer que las personas con fobia social lo somos, cuando no es así, al menos en lo que a las actuaciones por nuestro trastorno se refiere.

A lo largo de esta entrada explicaré porqué, así como por qué este defecto nos resulta especialmente feo e inaceptable. Comienzo por definir y explicar unas consideraciones sobre la hipocresía, que seguro os suenan u os hacen pensar, para luego hablar del caso de la fobia social.

¿QUÉ ES UN HIPÓCRITA?

Hipócrita es el adjetivo que se le da a quien actúa con hipocresía, sea porque finge o aparenta lo que no siente, o porque finge ser lo que no es.

Otras características o consideraciones de la persona hipócrita:

La persona hipócrita finge tener algo que no tiene, ya sea para agradar a los demás, ya para acercarse a un grupo en particular, o incluso para su propia autoestima. El hipócrita muestra lo que desea que se vea, y al mismo tiempo oculta aquello que no quiere que sea conocido por el entorno.

Es imposible ser totalmente transparente:

Yo me pregunto: ¿Puede una persona ser sincera todo el tiempo? ¿Tiene que decir toda la verdad sobre su vida? ¿Tiene que explicar todas sus emociones?


Vivir en sociedad ya obliga a tener varias caras, a menudo por pura supervivencia y adaptación al medio en el que estés, hasta tal punto creo yo eso que al final considero más hipócrita y falso al que se las da de que va de cara y es transparente siempre y que juzga a otros por actitudes reprochables que ellos mismos cometen.

Ser totalmente transparente es prácticamente imposible. Están las mentiras piadosas. A veces no se puede decir toda la verdad o, por ejemplo, el simple hecho de que tengas la obligación de tratar a alguien en un trabajo que no te guste nada, pero necesites tener un buen trato o la educación. Puedo tratar y ser amable con alguien por educación y que este piense que me gusta, y luego darse cuenta de que no es así y piense que soy hipócrita.

La palabra persona viene del griego “prosopon” que significa “máscara”, la que se ponían los actores para hacer teatro. Las personas somos poliédricas, tenemos varias caras y papeles: padre, yerno, suegro, amigo... las vamos cambiando según la situación. Casi nunca nos mostramos tal y como somos, no nos atrevemos, adoptamos roles.

“El ser humano es complejo y contradictorio. El ser humano se encuentra ante la lucha con su interior y su exterior, entre lo que aparenta y lo que siente. Llena su vida de paradojas innecesarias, pero irremediables que lo convierten en uno de los seres más extraordinarios y complicados de todos. Nada es como aparenta serlo en la superficie y mucho menos las personas”.

¿SOMOS HIPÓCRITAS LAS PERSONAS CON FOBIA SOCIAL?

Cuando se tiene tanto miedo a las críticas negativas y desaprobación como en la fobia social, es bastante difícil ser sincero todo el tiempo. Estamos acostumbrados a poner la mejor cara para agradar o cambiarla según proceda. Queremos ser aceptados y muchas veces no confiamos en que ser nosotros mismos guste y podemos hacer un papel o decir lo que otros quieren oír.

También nos cuesta especialmente decir las cosas a la cara, porque huimos de las situaciones incómodas. Si tuviéramos que decir lo que pensamos siempre se crearía un conflicto, una discusión o un mal rollo que queremos evitar.

No lo hacemos de mala fe: Es lo que nos diferencia de la verdadera falsedad e hipocresía, que se hace con malicia y verdadera conciencia. Lo hacemos para ser mejores ante el resto de personas que nos gustan. A las que no nos agradan solemos evitarlas; así que somos aún menos "hipócritas" que el resto de la sociedad pues no nos acercamos a esas personas.

Esta manera de actuar forma parte del trastorno y de nuestra supervivencia: Nos cuesta defendernos de una forma directa (asertividad, confianza). Nuestra defensa suele consistir en evitar el conflicto, sorteando como podemos, callando, no explicando según qué... para eludir un daño que ya esperamos de entrada.

Como siempre digo, las personas con fobia social son un grupo muy vulnerable. Esta pequeña “hipocresía” es por ello más necesaria que la del resto, porque nos sirve para protegernos, para colocarnos nuestras corazas y que no nos hagan daño. El mostrarnos siempre tal y como somos nos convierte en almas cándidas expuestas a depredadores o chantajistas emocionales.

NOS PREOCUPA

Una persona con fobia social rechaza fuertemente este defecto, porque sentir que otros lo son empeora nuestra fobia. Nos afecta en exceso cuando alguien nos engaña porque pensamos que se ríen de nosotros. Somos más sensibles y podemos pensar que el resto son falsos, que hablan a nuestras espaldas y nos critican cuando no estamos.

Lo cierto es que pocas veces tenemos pruebas de esa hipocresía; a menudo solo la imaginamos. Tenemos problemas con los que creemos falsos porque necesitamos estar seguros de que nos aceptan. Tachar a alguien de hipócrata a veces solo está en los ojos de quien mira.

El mundo no es malísimo ni está lleno de gente mentirosa, no más allá de la necesaria para convivir. Existen personas hipócritas, pero no en un nivel tan total como para verlos por todas partes como imaginamos a veces.

En el equilibrio entre lo que muestras y lo que escondes se encuentra la virtud.



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jueves, 28 de diciembre de 2017

Navidad y fobia social con miembros de la familia



La fobia social con miembros de la familia es algo que no es común a todas las personas con este trastorno y /o de existir , se limita a la familia no tan directa como cuñados, suegros , algunos primos que tratas menos  etc .. o a determinadas personas muy concretas de una forma aleatoria.

En mi caso no tengo problemas con mi  familia , por suerte , y me siento libre y agusto con ellos , la fobia no se presenta , pero  con algunos miembros de ella siento un poco de fobia social. Son casos excepcionales y muy puntuales , pero me condicionan bastante  .

En estas fechas se le suma  que hay cosas que me afectan más especialmente y en exceso ,ya con todos en general , y es que siempre  hay mini o maxi discusiones , precisamente por la confianza .En las familias yo creo que es algo habitual ,pero en estas fechas , como decía, además de ser más comunes, todos estamos más nerviosos .

Es típico pej   que en un grupo grande,  organizando y colaborando a la vez , se creen desavenencias , choques.. , pej tonterías, las más lights,  del tipo.

  • No pongas esto ahí que molesta.
  • ¿Pues dóonde lo pongo?

  • ¿Dónde está el pan?
  • Ahiii ….¿No lo ves ?
Etc

Y se levantan las voces.

Todo esto me altera y va contribuyendo a que me cierre más y me deprima. No hay duda de que soy muy sensible. Si el objetivo es hacer familia y “querernos” , estas cosas van nublando  en mí ese espíritu, minan mis esfuerzos  y me van entristeciendo .

¿ Por qué es obligatorio estar feliz en estas fechas y hacer familia de forma casi impuesta?

Esa “obligación“  esa presión me produce un poco el efecto contrario, quiero y busco hacer familia , pero ante esas pequeñas tensiones  , busco y deseo también la tranquilidad más que nunca.
Paradójicamente sus ausencias  me pondrían muy triste . Pienso que luchar contra   esa dicotomía es lo que me altera.

Nervios a flor de piel , ansiedad a todas horas : compras, comidas , familia…

Busco colaborar todo lo que puedo , un trabajo que en estas fechas no tiene fin y también intento cumplir y hacer el esfuerzo con lo que se espera de mí  en Navidad.



MI NOCHEBUENA
Durante la cena nos acordamos de los que no están,  una pérdida muy reciente y difícil . Imaginamos qué estaría diciendo o haciendo en cada momento , con dejes de tristeza , pero con alguna sonrisa melancólica también , al recordar cosas que eran muy muy de esa persona.

No pude apenas cenar tranquila , la pequeñita de la casa, que cenaba antes, tirando después de mi silla cuando cenábamos todos  y pidiéndome fuera a jugar con ella.

Son con ellos con quienes más disfruto y me aislo de los adultos a favor de ellos, que ya lo saben, pero eso también es más sacrificado. No puedes hacer una gran sobremesa  aunque quieras , de hecho apenas comer.

Enseguida me pongo a recoger porque en la mesa me siento violenta y luego ya con los dulces  y sobremesa es cuando más se impone esa convivencia familiar.

“Prohibido” irse a un sofá y dejar el grupo.

Toca hablar , reir, contar cosas..

Éste es el momento en el que quería detenerme y en el que afloró  mi fobia social  al estar presentes,  en esta ocasión , las personas que me dan esa fobia.

Veo que hablan y se dirigen conversaciones entre ellos y yo me siento apartada, excluida… ( Me fijo en sus  miradas mientras hablan ,  viendo a quienes se dirigen cada vez ), de vez en cuando comento   algo que con suerte alguien del grupo escucha y atiende, pero no los del objeto fóbico en cuestión que siguen a lo suyo y veo como  todos  entre ellos sí hablan más integrados.

Por alguna razón que no entiendo y  que no sé si es real o fruto de mi imaginación y/o trastorno,   me sentí   una mera  espectadora en esa mesa ,  invisible, ninguneada..

Hay un momento en que se ponen a contar chistes, también los niños mayores que se mueren de risa. Se crea un ambiente  y momento perfecto .Yo también me reía y trataba de integrarme como si no sintiera lo que sentía.

Cuando hablan de chistes , yo siempre recuerdo el mismo  y me apetecía contarlo,por participar, pero cuando empiezo a sentirme como he explicado , por estar esas personas determinadas, entro como en un bucle fóbico que se retroalimenta . Me siento violenta,  fuera de lugar y no soporto sentirme el centro de atención,  ya ni que me escuchen como al principio de la noche esperaba , si ya no  buscaba.

Os cuento el chiste, así igual os reis un poco, pero si no , no pasa nada 😂:


Esto es un señor que compra un dromedario y su dueño le explica como “utilizarlo y le dice :

- Si quieres que ande le dices uf, si quieres que vaya más deprisa uf, uf , para que galope uf , uf , uf   y para que pare Amén .

El hombre lo compra y se va probarlo, uf, y comienza a andar , uf uf,  va más deprisa , uf uf uf y ya está a galope . De pronto a lo lejos ve un precipicio y no recuerda como hacerlo para parar , viéndose  ya en lo peor se pone a rezar.

-  Padre nuestro que estás  en los cielo … ( termina con un )...  Amén

Y se para justo al borde , muy aliviado dice

-  Uf


Bueno el imponerme para contarlo requería para mí un esfuerzo ímprobo   , alzar la voz para que hubiera  silencio,  me escucharan  y fuera el centro de  atención  necesario para explicar ese  chiste al grupo  .

Algo tan sencillo como decir algo así como: 

    -   Yo me sé uno , os lo cuento

Pero entonces TODOS  han de callar y escucharte .
Sentir que todos los ojos me miran callados y expectantes ,  hace que se me olvide la narración del chiste , que me corte y bloquee… y al pensar en esto que ya sé que pasará y que una vez que empiezas  no puedes parar (y siguiendo con  el bucle fóbico  que una vez iniciado va a más) , siento como que  no me merece la pena contarlo ( cuando ya  hasta ese momento me he sentido al margen) como si ya no tuviera derecho   a ser escuchada o  a tener mi espacio en esa mesa y así me excluyera antes de que otros lo hicieran antes

Al final lo cuento ,  pero no a un grupo silencioso total ni de escucha global , sólo a un miembro directo de mi familia con el que tengo más confianza, que por cierto le hizo gracia.

Sorprendentemente me cuesta pensar que esas sensaciones sólo me pasen a mí. 
¡ Son tan reales !  ¡ Forman tanto parte de mí !

Pero igualmente me pregunto:

¿Será real que esas personas determinadas  me tratan diferente y provocan en mí por ello esa  respuesta ?

¿ Seré yo que me lo imagino?

¿ Seré yo la que les evito ,las miradas , conversar etc… , excluyéndome sola?

¿Verán que me aislo y ellos interactúan más por ello con otros?

¿No querrán molestarme o tratarme mas allá de lo mínimo , quizá porque me ven en otro mundo , otra liga por ser como soy ?

Sea como sea no puedo evitar sentirme así con ellos .

Al final mi salvación es quedarme con los niños, es como  mi coartada, ante mi negada capacidad de socializar con según quien  , así no se dan cuenta demasiado , sólo ven que juego con sus hijos y que además les quito un peso de encima mientras ellos hablan tranquilamente.

Lo que creo  me ocurre también  y que contribuye a ese malestar, además  de estar con esas personas que me provocan fobia social , es que se agudiza  una sensibilidad especial en mí, necesito un arropo especial, sentir ese cariño y unión  de familia  en Navidad  .
Si siento esa falta me siento triste y a mí esa tristeza me hace aislarme , me causa  inadaptación social ,  ser más negativa … etc


NAVIDAD
Ya en la comida de navidad cuando el grupo familiar es otro , sin esas personas que me cortan especialmente , todo es una balsa de aceite , tranquilidad , naturalidad , normalidad…. y sobre todo un gran descanso y hasta disfrute

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En estos días he leído un artículo con varias notas o explicaciones que algunos psicólogos hacen para Verne al respecto de la Navidad más centradas en personas que ya sufren ansiedad de entrada,   coinciden con mi sentir y quería comentar algunas en lo que a mí se refiere.

“Los psicólogos coinciden en que las celebraciones de fin de año aumentan los niveles de estrés y ansiedad y, en algunas personas, provocan un profundo sentimiento de angustia”

Bueno, es un alivio saber que es algo normal, incluso sin padecer un trastorno de ansiedad, si lo tienes puede ser ya en exceso angustioso.

“La presión por reunirse con amigos y familiares, sentirse contentos y divertirse contribuyen a ese malestar ocasional”

Sin duda , como ya había explicado antes, cuanto más se me “exige” estar contenta feliz etc.. peor estoy.

“Como se trata de una fiesta especialmente relacionada con la infancia y el calor del hogar, puede suscitar sentimientos de nostalgia y melancolía"

Yo siempre digo que vivo la navidad desde la inocencia e ilusión de los niños. Su felicidad , emoción ...no se paga con dinero , pero irremediablemente siempre recuerdo mi infancia , mi propia ilusión cuando no hacía falta hacer ningún esfuerzo por estar feliz y  no tenía ninguna preocupación como las que se tienen en el  mundo de los adultos y/o de la propia vida en sí que  te la empañan .

Sí , melancolía, bonitos recuerdos e historias

También siento mucha tristeza por esos niños que felices y despreocupados no saben lo que les espera en la vida , eso me emociona mucho .

Para las personas diagnosticadas con depresión, ansiedad o fobia social, las celebraciones se hacen aún más cuesta arriba. Enfrentar una reunión familiar, salir a comprar con las calles y tiendas llenas de gente e involucrarse en actividades sin ninguna ilusión por las fiestas aumenta la sensación de soledad y de incomprensión social”

Obvia y clara esas vivencias y especiales dificultades  con fobia social

Ya explico en este blog la agonía de las compras

"La idea de felicidad general en esos días, tan opuesta a lo que sienten, solo refuerza la culpa, la tristeza y la sensación de que el mundo se mueve como un tren de alta velocidad y ellas se han quedado tiradas en el andén de algún lugar olvidado"

Así me sentí yo en Nochebuena , sobre todo la sensación que tan bien explica de
de que el mundo se mueve como un tren de alta velocidad y te dejaron atrás.

En nochevieja y año nuevo se repiten los mismos grupos y tendré las mismas sensaciones cada vez.

Es real que con alguna familia  existe en mí esa fobia social que dentro del grupo me condiciona y afecta en Navidad.

Sin duda estas fiestas son muy complicadas y ansiógenas para nosotros.

lunes, 13 de noviembre de 2017

Vulnerabilidad ," inmadurez" , indefensión, sensibilidad ... caras de la misma moneda en la fobia social







Quiero hablar de la vulnerabilidad en la fobia social en cuanto a la posición en la que te deja padecerla y su relación con la indefensión, cierta " inmadurez" y especial sensibilidad. Al final todas caras de una misma moneda , la una te lleva a la otra .

VULNERABILIDAD

Según la Wikipedia: “La vulnerabilidad se relaciona con la capacidad de un individuo o de una comunidad para enfrentar eventos peligrosos o dañinos específicos en un momento dado”.

Esa sensación de incapacidad , en nuestro caso en lo social, la viven las personas con fobia social. Sientes muchas cosas como peligros potenciales , cosas a las que está expuesto todo ser humano por el simple hecho de vivir en sociedad, ante lo cual a menudo vivimos sintiéndonos desprotegidos , como metidos en un mundo demasiado grande que nos daña y da miedo .

Esa sensación de incapacidad - vulnerabilidad no solo se siente en el momento presente como coherentemente cabría esperar , en nuestro caso se extiende al sólo hecho de atisbar un futuro temible que imaginamos nos espera si las circunstancias presentes no cambian y en las que a menudo no tenemos mucha confianza de que así sea. Muchas cosas que afrontar, muchas dificultades en la vida ... que se multiplican con nuestro problema .

De hecho no sólo es una sensación. Es una realidad.

(Lo es en muchos casos, sino en todos, porque hay diferentes niveles de fobia y complicaciones con patologías asociadas etc..). Somos un colectivo vulnerable con unas dificultades especiales de mera subsistencia creando una discapacidad real , y legal , para entendernos .

Definen trastorno mental objeto de baremo para la discapacidad como " el conjunto de síntomas psicopatológicos identificables que interfieren el desarrollo ,laboral y social de la persona,de manera diferente en intensidad y duración". Los grandes grupos psicopatológicos susceptibles de valoración son: Trastornos mentales orgánicos , Esquizofrenias y Trastornos psicóticos , Trastornos de estado de ánimo , Trastornos de ansiedad, Adaptativos y Somatomorfos, Disociativos y de Personalidad.

Pero la forma de vivirlo el afectado es más profunda e importante que lo eminentemente práctico y legal que se reconozca, ya que además esta última opción suele ser difícil. A petición de una persona que quería hacer su tesis sobre la discapacidad que crea la fobia social y que necesitaba casos en ese sentido, le explico mi experiencia , que incluí más tarde en este blog , con los argumentos para afirmar tal discapacidad . Ver: La fobia social es discapacitante.

Sin duda somos un colectivo vulnerable en diferentes niveles pero ¿Cómo lo vivimos nosotros? Vivir siendo conscientes de esa vulnerabilidad real , es muy duro . Tenemos dificultades para adaptarnos al medio, disminuye nuestra capacidad laboral , nuestro desarrollo social ... y no son sólo limitaciones de mera subsistencia, vives sintiendo que no puedes sólo , a veces necesitas ayuda y apoyo para cosas mínimas y con todo piensas. ¿Qué será de mí?

No hay nada seguro en tu vida. Vives como al borde de un precipicio, siempre a punto de caer. Si esto es así ahora ¿Cómo será después? las cosas se podrán complicar y ya no estará la gente que me apoya . Sólo con el pensamiento ,adelantándote al futuro, ves tu extrema vulnerabilidad . La ves y la sientes, lo vives así .

Con un trastorno sientes esa falta de control y con ello esa sensación de vulnerabilidad contra todo aquello que consideras peligroso. No controlas ni las cosas aparentemente sencillas como encontrarte con un vecino y saber qué le dirás. No controlas pej hablar con tu jefe, figura de autoridad. Eso si consigues trabajar. No controlas salir al mundo , a la calle y encontrarte con todas las posibilidades que se pueden dar en la vida de relación social …. todas esas expectativas de peligro y de ansiedad . Tampoco controlas el futuro, la incertidumbre y todo esto ya te hace susceptible a la vulnerabilidad. Yo también me altero con ruidos fuertes , ni la música alta la tolero. Eso me ha llevado casi al divorcio. 😁

Hace que busques esconderte lo más posible , que no te muestres y te aisles todo lo que puedes o lo intentes. "Así nadie podrá hacerme daño" - Te dices - Lo cierto es que es difícil ir con esa coraza a todas horas y con nuestros sentimientos siempre a flor de piel , nos afecta todo de forma muy especial. Evitas relacionarte porque te supone un esfuerzo de exposición importante y cuando lo haces tratas de ponerte esa coraza. Te cuesta confiar.

INMADUREZ


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Las personas con personalidad inmadura son incapaces de hacer frente a situaciones estresantes y, a menudo mantienen una visión del mundo que se origina dentro de su propia imaginación. Pueden ser excesivamente emocionales y perder fácilmente los nervios. También suelen ser tremendamente intolerantes a la frustración.

En el caso de la fobia social: Nos cuesta hacer frente a determinadas situaciones que por nuestro trastorno nos crean gran estrés y que tendemos a evitar. De existir tal inmadurez sería la derivada de nuestro trastorno , de situaciones que para nosotros son más estresantes de lo normal , consecuencia de la incertidumbre que en general ya provoca el hecho de vivir en una sociedad avanzada como la nuestra en la que no sabes cuál será tu profesión , si te casarás o tendrás familia , dónde vivirás , con quién tratarás…. Etc temas sociales y de vida que nos cuesta mucho afrontar , más que a las personas sin este trastorno , y nos generan gran ansiedad.

Somos nosotros quienes tenemos que forjar nuestro futuro , pero todo esto se nos hace un mundo y a veces nos hundimos en el intento. A mí me abruma muchísimo la responsabilidad ( por miedo a no cumplir las expectativas y a no estar a la altura , porque me exijo a mi misma un alto nivel de perfección al que me es difícil llegar ) . Tener ese peso muy continuado se me hace insoportable a niveles enfermizos.

Tenemos una visión del mundo, respecto a determinadas cosas, que se origina dentro de nuestra propia imaginación. El cómo vemos la vida y lo que nos rodea, los peligros, nuestros miedos, la ansiedad que nos crea sólo pensar en una exposición social etc... . Nos hace tener una determinada visión de este mundo que sólo está en nuestras cabezas y nos hace actuar diferente evitando, limitándonos etc. Esto podría favorecer a esa supuesta inmadurez o a parecer serlo. En este enlace explican lo que es, e implica, una personalidad inmadura.

Pero … ¿Soy inmadura ciertamente? A mí me molesta bastante que me "acusen" de serlo, es cierto que a menudo me siento indefensa , perdida, desprotegida …. Siento que necesito una protección o apoyo especial. Pero .. ¿Tener una vulnerabilidad real significa ser inmaduro? A veces los que me rodean también me ven así , consideran que no he madurado acorde a mi edad. Es cierto que me lo dice gente mayor que yo con mucha más vida y experiencia para notar ese salto, pero también es cierto que suelen tratar de inmaduros a las personas con nuestro problema.

Yo no sé si lo comporta en cierta medida por la falta de experiencias vividas o si forma parte de la incomprensión que suele rodearnos y al no querer hacer según qué por nuestro trastorno, pej una llamada telefónica , nos tachan como tal. De existir tal inmadurez no creo que sea una que abarque la totalidad de tu ser , sinó la orientada a determinados temas o la que provoca tu trastorno en consecuencia .

Es cierto que ahí (cuando digo que la responsabilidad me abruma ) sí me comporto de una forma poco madura o lo podría parecer, cuando lo primero que hace una persona adulta es encarar las responsabilidades . No obstante, en mi caso no es que las rehuya por no aceptarlas ,quiero hacerlo, de hecho las acepto en lo posible , pero a veces me veo limitada por mi trastorno, experimentando síntomas físicos y psíquicos que me causan gran sufrimiento y me hacen evitar . (Justo aquí está la base legal del reconocimiento de la discapacidad ).

De hecho las cosas que acometo ,por sencillas que sean , las hago con exagerada responsabilidad ,como si me fuera la vida cada vez . No es que no me dé cuenta ni sepa lo que deba hacer. Un inmaduro no creo que fuera consciente ,o incluso que quisiera siquiera serlo, además el hecho de no actuar como debiera a mí me hace sufrir, no es algo que desee. Se entendería que una persona con depresión pej no trabajase, ¿Acaso se puede decir que está huyendo de su responsabilidad y es un inmaduro? El problema de la fobia social es que no se entiende ni se acepta como limitante y prefieren tacharte de vago y /o de inmaduro .

Me dicen también que a veces soy muy ingenua . ¿Va eso unido a la vulnerabilidad? ¿ A la supuesta inmadurez? ¿ A la falta de vida? .. Quizá quiero creer que el mundo que veo lleno de "peligros sociales", con gentes potencialmente peligrosas... , la selva de la vida , la supervivencia ... no es tan horrible o complicada , que la gente no tiene porqué hacerme daño si yo no se lo hago , que no existe una maldad innata o de base , que nadie tendría porque hacerme un daño gratuito. Así es que vivo en los extremos: Por un lado muy ingenuamente , confiando en el género humano en exceso. A veces se ríen de mis ocurrencias por lo blancas que son. Suelo ver siempre la parte positiva de las personas y justifico casi siempre lo malo. A veces actúo como si viviera en otro mundo, advertida por los que me conocen, y por otro lado con una sensación de peligro y vulnerabilidad constante.

INDEFENSIÓN


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Y entonces vas así por la vida con todo eso encima parte real , parte aprendido y llega la indefensión. No sabes cómo actuar , cómo defenderte … de las personas y del mundo. Cómo hacerlo si en definitiva no sabes y además esas personas, la gente , te causan excesivo respeto ,aprensión, miedo, descontrol … Personalmente he vivido situaciones de gran torpeza por pura incompetencia social que me ponían en un peligro real o cuanto menos en situaciones realmente incómodas y complicadas. Ciertamente he aprendido a creer que tengo dificultades para solventarlas o que soy especialista en meterme en líos , con lo que aumenta mi vulnerabilidad y también mi miedo a enfrentarme . Pero .. ¿ y si es real? Sólo yo sé con qué recursos cuento.

SENSIBILIDAD

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Cuando eres sensible percibes las cosas de un modo más fuerte ,observamos y escuchamos todo más. Estamos mucho tiempo solos ,pasamos mucho tiempo metidos en nuestros pensamientos, en nuestros sentimientos , fomentando y haciendo crecer un fuerte mundo interior que nos hace ser muy empáticos y sentir en gran medida los acontecimientos . Podemos captar detalles que otros no ven y que por ello todo nos afecte más y seamos más propenso a sentirnos heridos. Somos más desconfiados ,tenemos un sexto sentido muy agudizado en cuanto a lo social se refiere .

Esa alerta constante nos hace percibir de una forma diferente y es lo que nos hace tener esa sensibilidad especial . A menudo por todo esto nos sentimos fácilmente agredidos. Ver: Personas altamente sensibles (PAS) y fobia social.

CONCLUSIÓN 

ulnerabilidad, indefensión, sensibilidad, inmadurez… se unen hasta casi parecer sinónimos y caras de una misma moneda . Al final acaban siendo todas caras de una misma moneda , sí. De entrada siento a menudo esa vulnerabilidad en la que al final acaba todo . Me siento a menudo perdida e indefensa, con una falta de recursos y con muchos miedos dentro de este mundo, como si de una niña se tratase , aún siendo adulta. Así lo vivo y siento cuando me topo de frente con las limitaciones que el trastorno me provoca.

Por ello podría llegar a aceptar la existencia de cierta "inmadurez" en algunos aspectos