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jueves, 15 de marzo de 2018

ORIGEN DE LA FOBIA SOCIAL: FACTORES FAMILIARES, AMBIENTALES , EVOLUTIVOS Y TEMPERAMENTALES. PARTE - 2


ORIGEN DE LA FOBIA SOCIAL

INTRODUCCIÓN Y FACTORES EVOLUCIONISTAS FACTORES FAMILIARES, AMBIENTALES, EVOLUTIVOS Y TEMPERAMENTALES. PARTE- 2 FACTORES NEUROBIOLÓGICOS Y BASES GENÉTICAS. PARTE-3 BASES BIOLÓGICAS Y NEUROENDOCRINAS. PARTE -4 FACTORES PSICOLÓGICOS Y SOCIOCULTURALES. PARTE- 5

FACTORES FAMILIARES Y AMBIENTALES

Entre los factores familiares de vulnerabilidad se mencionan ciertos estilos de crianza (por ejemplo, la sobreprotección excesiva, el control y la intromisión), el abandono, el escaso contacto con las situaciones sociales y el modelado.

Los familiares de primer grado de personas aquejadas de fobia social tienen alta probabilidad de sufrir altos niveles de ansiedad social.

Estilos de crianza inadecuados

Enviando mensajes verbales que resaltarían posibles peligros en las situaciones sociales.
O bien transmitirían unas creencias que reflejarían la importancia de conseguir un desempeño espectacular.
Mensajes comportamentales pueden dar lugar a sentimientos de disgusto en las situaciones sociales.
Y a la manifestación de muestras de ansiedad por parte de algunos progenitores, evitando las mismas para aliviarse.
Concesión de pocas oportunidades de exposición y de práctica en los encuentros sociales.

Esto llevaría a los sentimientos de ineficacia por la falta de familiaridad, sin poder hacer frente o actuar en dichos encuentros. Pudiendo valorarlos como misteriosos, difíciles y complejos.

Padres sobreprotectores, carentes de afecto e incapaces de proporcionar apoyo emocional.

Transmisión ambiental en la relación de padres-hijos; es decir, los primeros pueden servir como modelos a los segundos en el aprendizaje de una serie de miedos mediante la observación.

Además, estos padres estarían continuamente preocupados e influidos por la opinión de gente que fomenta menos la sociabilidad familiar. Y emplea a menudo la vergüenza como un procedimiento de control y disciplina, evitando con frecuencia las situaciones sociales.

Sin embargo, determinados acontecimientos (por ejemplo, la aparición de enfermedades con consecuencias sobre la apariencia física como el acné o la cojera, ser hijo único, ser rechazado por los iguales, etc.) que tienen lugar en el transcurso de la primera infancia y la adolescencia pueden tomar un papel significativo en el surgimiento de la fobia social.

En definitiva, los factores de riesgo familiares se identificarían como significativos en el inicio de la fobia social, incluyendo:

Los conflictos familiares (la ausencia del soporte emocional en las relaciones entre padres/hijos).
Las tendencias parentales de restarle significado e importancia a las opiniones de los demás.
Las prácticas parentales perjudiciales, tales como la sobreprotección y la disciplina punitiva y la psicopatología parental.

Además, se ha demostrado que la ausencia de padres y adultos de confianza en la infancia de los varones estaba asociada con un nivel elevado de riesgo de desarrollo de la fobia social. Esto afecta a todos los casos diagnosticados y al subtipo no generalizado.

Los factores de riesgo en el caso de las chicas incluyen los conflictos parentales durante el desarrollo (todos los casos diagnosticados). También el abuso físico en la infancia por parte del padre (subtipo generalizado) y la manía maternal (subtipo no generalizado).

FACTORES EVOLUTIVOS Y TEMPERAMENTALES

Durante la preadolescencia, la ansiedad social alcanzaría sus niveles más elevados debido al incremento de las demandas sociales. Lo que hace pensar que la fobia social sería el resultado de la ansiedad social magnificada en dicha etapa.

De hecho, en el transcurso de esta etapa las personas ya habían adquirido los componentes cognitivos necesarios para el desarrollo del trastorno.

Además, se mostrarían conscientes de que la propia apariencia y el propio comportamiento serían los pilares de la evaluación de los demás. Y de que sus opiniones pueden ser contradictorias a las de los otros.

Asimismo, en los últimos años de la infancia y primeros de la adolescencia es donde se le empieza a demandar tareas sociales a los niños y adolescentes. Las cuales requerirían un proceso de evaluación (por ejemplo, contestar en público a preguntas en clase, participar en grupos, presentar informes orales, etc.).

Por otra parte, los padres delegarían la responsabilidad de la organización de las interacciones sociales de sus hijos a ellos mismos durante estos años.

De manera que éstos últimos empezarían a sentirse presionados por las demandas del proceso de socialización. Este hecho movilizaría a los hijos a tomar iniciativas tales como establecer citas con personas del sexo opuesto. Así como aceptar el compromiso dentro de un grupo de iguales o elegir amigos.

Estas circunstancias junto a otro tipo de factores como el desarrollo de la autoconciencia y la habilidad de aceptar el punto de vista de los demás serían requisitos significativos en el surgimiento de la ansiedad social.

No obstante, los individuos que experimentan determinados niveles de ansiedad social durante su adolescencia no desarrollan, necesariamente, el trastorno de fobia social.

Resulta imprescindible la intervención, además de los factores psicológicos y sociales, de los aspectos de vulnerabilidad biológica.

En relación a la vulnerabilidad temperamental, el rasgo de inhibición social ha sido abordado en la infancia, tanto en la fobia social como en los otros trastornos de ansiedad. Dicho rasgo se concibe como la tendencia a evitar situaciones sociales novedosas.

En esta línea, se ha demostrado que los niños con un alto rasgo de inhibición social son proclives a desarrollar distintos trastornos de ansiedad, tales como trastornos de evitación y fobias.

Además, los padres de estos niños inhibidos socialmente tendrían mayor riesgo de sufrir fobia social y otros trastornos de ansiedad and evitación.

Por último, estos resultados llevarían a considerar a la inhibición social como un marcador de riesgo. El cual puede tener un papel importante en el desencadenamiento de diferentes trastornos de ansiedad, incluyendo a la fobia social.

Inhibición conductual en la infancia

Fuente base

Factores asociados a la ansiedad y fobia social