- Mi vida con anorexia
- Diagnóstico completo
Adelgacé mucho en un viaje en un solo mes y a partir de ahí me metí en un bucle de caída. Me negaba a comer, al principio lo pude esconder, pero luego ya resultó muy evidente y mis padres me mandaban al médico de cabecera que me hacían pruebas de salud ante la insistencia de mis padres, pero hasta que no es demasiado tarde los análisis no suelen reflejar nada. Yo me armaba de razón con eso diciéndoles que yo estaba bien y que ellos exageraban.
Aún así accedí a ir a un psicólogo de la seguridad social, para su tranquilidad, y porque yo tenía un sufrimiento interno y pensé que en algo me ayudaría, pero no era consciente de que me estuviera metiendo en un problema serio al no comer. Mi altura es de 1.71; debería pesar entre 60-67 kilos para estar saludable.
COMIENZO PSICÓLOGO SEGURIDAD SOCIAL

No sé qué me pasa, cada vez estoy peor, no puedo soportar comer y me siento culpable ahora solo por no sentir hambre o malestar de estómago. Necesitó sentir esa sensación, además tengo miedo a los días sucesivos, una lucha para librarme de comer.
Me puse el pantalón de neopreno debajo de los vaqueros y metí dos bolsas con bastantes monedas de 100 pts en el bolsillo aparte de estar bebiendo agua casi toda la mañana, aún así solo pesé 52’800. Sabía que me pesarían nada más llegar. Si se enteran de esto me matan, pero debo admitir que esta mañana pesaba 50.200 es decir a 200gr de 49.
Después de estar ahí un año me dijeron que necesitaba un psicólogo privado porque veían que la cosa era seria y ahí no podían tratarme. Ante problemas serios, la salud mental pública no funciona.
DIAGNOSTICO COMPLETO
Fui entonces a un centro de psicólogos y psiquiatra. Me hicieron un estudio completísimo. Quisieron dejarme claro que estaba muy grave. Para mí era casi como un juego de control; si controlas la comida sientes que controlas algo. Sin embargo, me decían muy serios: "Te vas a morir".
24-04-
Me entendía muy bien la psicóloga y ponía frases a los sentimientos que yo no podía expresar, como si ya lo supiera. Dijo que era como un fantasma que se apoderaba de mí.
Ahí tuve mi diagnóstico completo: anorexia nerviosa restrictiva, fobia social generalizada y trastorno de la personalidad evitativa.
Me pesaban, me decían que me iba a morir y ya no hacía ni caso. Me parecía una pérdida de dinero y tiempo, sobre todo cuando empezó a obligarme a merendar en las citas, aunque sólo era un café minúsculo y una galletita de mantequilla pequeñita.
¿CÓMO VIVO ESTO?
El psicólogo me hace merendar con él. Ha escrito cosas que quiero hacer cuando me cure, pero realmente ninguna de ellas la deseo con demasiada fuerza. No quiero curarme, tendré que enfrentarme a la vida y no quiero. Si me curo se olvidarán de mí.
