. . Entender la fobia social : anorexia
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lunes, 2 de abril de 2018

Experiencia laboral en el extranjero



Un verano mientras aún estudiaba en la universidad (ver fobia en la universidad ), tuve la oportunidad de ir a trabajar a un pueblo precioso , muy turístico, de Francia . No me quedaba mucho para terminar la carrera y sabía que una vez acabada tendría que enfrentarme al mundo laboral , cosa en la que pensaba mucho. Hice un esfuerzo y lo tomé como una experiencia y prueba de fuego que se me presentó con mucho apoyo.

Sumados los pros y contras no fue del todo mal y a éste primero le siguieron otros más , ya habiendo acabado la carrera y sin haber conseguido ningún otro tipo de avance de inserción en el mundo  laboral en ese tiempo , no más allá de mandar curriculums y alguna entrevista de trabajo.

Durante ese  periodo en blanco ,digamos , estudiaba inglés para tener un título y francés como segunda lengua  en la E.O.I .

La decisión de irme  pese al miedo 

El ir a Francia , sí , fue un esfuerzo de decisión por mi parte.

Ya sabeis:  
Ansiedad anticipada , intentos de evitación , pensamientos negativos , miedo, angustia..
 - Voy...   
-  Ay no,  no .. 
- Venga sí , si voy muy acompañada y estaré con los niños,  
                          - pero  ¿ y sí? .... 
           - Qué vergüenza, no, no voy . No les conozco....  

Y vuelta a empezar

 ¿Por qué acepté ir a Francia ?

No era una experiencia que quisiera hacer, por ese rehuir mío de lo desconocido que se escapa a control  y de la experiencia laboral que me aterraba , y me aterra  , tanto es así que  no lo hubiera aceptado si no hubiera sido :

  1. Porque siempre venía conmigo un familiar mayor y una amiga , eso me reconfortaba y no me sentía sola en la aventura, había más control y protección.

  1. Porque al final me hacía gracia la posibilidad  de mejorar mi francés, comprar libros y diccionarios directamente allí ,conocer la zona que era preciosa y vivir una experiencia única que también existía pese a todo

Así es que al final fui hasta 4 veranos seguidos.

El inicio de la anorexia 


Mi fobia social me jugaba muy malas pasadas, aún no estaba diagnosticada , pero ya faltaba muy poco para ello pues justo aquí se inició mi anorexia que como también he explicado en este blog , es la que me  llevó  a un psicólogo y a un diagnóstico.

(Un inciso sobre la anorexia vivida que tiene mucho que ver con estos viajes a Francia)

Ocurría que  allí comía rápido y mal , con  las tensiones y las prisas no me entraba nada y había comidas que no me gustaban ,además ,desgastábamos mucho porque el trabajo era algo duro y al volver de nuevo a casa ,el primer año,  había adelgazado en un mes  unos. 2 kg . Me vi muy bien , la gente cercana también lo notaba y me decían , y seguí buscando adelgazar . Utilizaba muy especialmente estos veranos en Francia para avanzar en mis propósitos cada vez más enfermizos. Al centrarme en ello parecía que quedaban de lado un poco  mis otros problemas de relación con el mundo. De hecho tuve que dejar de ir por prescripción obligada de mi psicólogo. Explico toda la historia  de mi anorexia en este blog.

Trabajar viviendo dentro del miedo 

El hecho de haber aceptado , como decía,  fue por ir con dos personas de mi total confianza ,esto ya era indicativo de mi gran dificultad y problema cuando  incluso así me seguía resultando muy complicado , necesitando la ayuda y apoyo  de esas personas casi constantemente

  • El contacto con extraños,
  • que te mandaran hacer cosas, 
  • Sentirte evaluada constantemente o cogida en falta ( cosa que no pasaba porque era tremendamente escrupulosa y eficiente en el trabajo, adelantándome siempre con detalles que se agradecían, pero vivía con esa duda y angustia )  . 
Creo que es justo esta percepción la más difícil de sobrellevar. Una sensación de violencia  constante, ese esfuerzo agotador de hacerlo todo bien , sentirte evaluado en el sentido más estricto y lógico del término en este caso, pues un jefe ha de ver que cumples bien con tus cometidos ,  te evalúa y  vigila de verdad. No hay descanso posible , es un continuo. Luego ya se añade además el contacto con compañeros de trabajo, los jefes etc...
  • y en definitiva  estar dentro de un entorno "hostil"  continuo que se me hacía muy difícil de llevar.

La convivencia constante con la evaluación 

En esta experiencia de trabajo , esa "incomodidad" fóbica ,era algo aún más continuo porque vivía en  la casa ,  dentro  de ese ambiente "hostil" . Por suerte era una especie de villa con una casa principal enorme , tipo castillo con 3 plantas y un  planta baja  y  dos casitas preciosas pequeñas. En una vivíamos nosotras, teniendo nuestro propio espacio para dormir y tiempo libre y en la otra los jóvenes de la casa, pero estábamos mayoritariamente  en la grande.

El trabajo consistía el primer año en cuidar a tres niños pequeños, en plan au pair  , por eso accedí también. Me encantan  los niños , tratar con ellos para mí siempre es un placer,  con ellos no sale mi fobia , pero los sucesivos fueron para limpiar y servir las comidas en la casa grande  con los adultos.
Trabajo no faltaba porque durante ese mes se reunían toda las familias en torno a la matriarca , familias muy conocidas , con hijos,  maridos, nietos y sus maridos e hijos … 3 generaciones .

Ser observada todo el tiempo

Nos levantábamos muy temprano , habríamos todos los postigos con contraventanas de la planta principal y preparábamos la mesa y el desayuno, hasta aquí bien porque luego desaparecíamos y ellos se encargaban solos, cada uno se levantaba a una hora diferente  . Había un montacargas que comunicaba con la cocina , la planta baja, y nos pedían por ahí tostadas o lo que fuera, lo principal ya estaba puesto en la mesa..

Después de esa calma , protegidos en la cocina mientras desayunábamos y muchos dormían, había que ponerse en marcha y ponerse a limpiar la enorme casa, enmoquetada de rojo y a pie  de playa  ( sólo para que imaginéis el panorama. Arena  muy visible y por todas partes) y todo era algo más violento. Para empezar nos hacían poner una batita , a mí eso me daba mucha vergüenza , tenía un sentido del ridículo muy agudizado, aunque bueno a esto conseguí adaptarme, al menos era práctico, protegiendo mi ropa .
Pero nunca me acostumbré  a la gran violencia que sentía cuando me cruzaba con alguien de la casa , así sin más , cosa que era fácil y común puesto que vivían ahí.
La verdad es que era  muy buena gente,  muy cercana y amable ,  pese a tener unos estatus sociales muy altos que podrías esperar gente muy estirada o que te miraran por encima del hombro o incluso que ni te miraran.

La timidez que atrae miradas


Al pasar y verte los mayores, generalmente los hombres, siempre te hacían alguna bromita o incluso galanterías, era su forma de ser simpáticos y amables, muy masculino , con lo que aún se multiplicaba más esa tensión. Ya no sólo existía la posibilidad de encontrarte con alguno , sino de que estos te dijeran algo o te dieran conversación. Sólo imaginarme volverme  a encontrar con ellos me cohibía y pasear limpiando por la casa junto a mi amiga siempre era tenso para mí.

¿Que qué me decían?

Pues cosas como:
  • Laine ¿Tienes novio?

Les decía :
  • No
  • ¿ Qué haces que no te buscas uno?...

También otras tonterías sin importancia, simpáticas, pero que me dejaban en blanco y sin respuesta. Ellos para mí eran una figura de autoridad. De hecho todos los que allí vivían  eran autoridad  y pululaban por toda la casa

Me azoraban muchiiiiísimo  y yo aún me mostraba más tímida y cohibida. Eso parecía que les hacía gracia o les gustaba e insistían , más conmigo que con mi amiga , de hecho prácticamente era sólo a mí

Esto es un problema que he tenido en cualquier situación por culpa de la fobia social, al resultar asi,  tímida , parece que da alas a la gente a meterse contigo, reírse , gastandote bromitas o incluso aprovecharse de tí. Algunos no lo hacen con maldad y otros son auténticos depredadores de almas cándidas, indefensas e incapaces de defenderse o con dificultades para ello, imponerse, decir no.. etc . 
No es muy común encontrarse con una persona parada que enseguida pone ojos de cordero degollado  o incluso de miedo, que se queda en blanco incapaz de responder y con la que enseguida sabes que tienes un gran poder que te empuja a utilizarlo.
Hay cosas que no sólo estan en nuestra mente , no son apreciaciones nuestras , como dirían algunos, pensamientos distorsionadas que imaginamos, sino que son reales. Muchas o algunas de ellas , se cumplen simplemente por nuestra forma de ser o actuar, al menos es lo que yo creo
Qué depende de nosotros cambiarlo, seguro, pero es una realidad mientras el problema persiste.

Además nos observaban mucho cuando íbamos a la playa que ,como he dicho, estaba al lado . Nosotras íbamos a veces después de comer un ratito, pero no nos alejabamos porque enseguida teníamos que volver y desde allí nos veían desde la casa.
Así es que encima me sentía observada y me tensaba aún más. Sabía que hablaban entre ellos de nosotras, se notaba luego en las preguntas que nos hacían y sus comentarios . Por todo ello el sentimiento y sensación de sentirse observado y posiblemente evaluado, con evidencias muy  reales seguían,  estuvieran mirando o no. 
Yo imaginaba o suponía constantemente por ello que podrían estar haciéndolo , así es que era un no parar

También me halagaba,  tengo que decir y  a veces nos reíamos coquetamente después.

Un año me inventé que sí tenía novio, así me lo sugirió mi amiga, que veía también claramente estas conversaciones y bromitas  hacía mí persona , para ver si me dejaban en paz y fue aún muchísimo  peor, omito detalles .

Es cierto que a los hombres , como ahora, les tengo una especial fobia y se me quedaron más los detalles con ellos , pero era igualmente violento con las mujeres de la casa . Éstas eran algo más secas y suyas y no sabías nunca que podrían estar pensando de tí , cosa que me desconcertaba y preocupaba como buena fóbica , en que necesitas saber ,en parte,  que te aceptan o al menos que haces bien tu trabajo y lo valoran . Normalmente en un trabajo no tienes porque esperar caer bien , pero cuando convives dentro del seno de una familia y no en una oficina es diferente .

Subíamos a las plantas de arriba, las habitaciones

A menudo, cuando nos constaba que podía haber alguien dentro, teníamos que llamar a la puerta para comprobarlo antes de entrar. Yo me negaba, me daba una vergüenza intolerable y le pedía a mi amiga que lo hiciera ella. A veces se enfadaba y me decía que lo hiciera yo alguna vez ,  pero me negaba . La decía  que yo prefería esperar lo que hiciera falta a verles salir, pero claro eso nos retrasaba mucho y nos quitaba el poco tiempo libre que a veces, no siempre,  teníamos antes de comer.

  • Toc toc-  llamaba a la puerta

Oías un  :

  • ¿Siiií?

Y ella debía decir detrás de la puerta:

  • Somos nosotras ,  venimos a hacerles la habitación .

Eso tan simple , yo no podía.

Se presentaban varias opciones :

Que no hubiera nadie y entraramos
que el susodicho nos hiciera volver más tarde,
que   fuera un motivo de presión para que salieran  en ese momento
o incluso que nos hicieran pasar y empezar a limpiar con ellos delante , horror para mí, de una conversación no te librabas y el que me vieran limpiar me hacía torpe y además me daba mucha vergüenza 

La invisibilidad y el esfuerzo no visto 


Había otras situaciones en las que mi amiga debía actuar por mí, como cuando había que preguntar algo o necesitábamos algo y también entrábamos en discusión por ello, porque siempre lo tenía que hacer ella. Por esta misma razón  ella también tenía más trato directo y conversaciones con todos y daba la sensación ( o yo lo imaginaba así nuevamente como siempre en la fobia social) , que ellos pensarían  que yo  era antipática o  incluso cosas peores. Me dejaba poco ver y valer, los méritos conjuntos también se los llevaba ella, al tratar más con ellos o al menos ella los recibía de forma directa.
En parte era real  , pero en general , en este caso, era algo  que  sólo estaba en mi cabeza , que yo creía , temía y también me mortificaba  y afectaba,

Porque al final me llegaban señales de que no era del todo así, sin duda es nuestra cabeza la que a veces , sí, nos  juega malas pasadas.

¿Por qué lo sé en este caso?
A menudo topábamos con la matriarca,  jefa general , que por cierto me hacía ser aún más torpe que nadie.  Ella nos cogió cariño especialmente a mí, quizá por el año que cuidé a tres de sus nietos donde conviví por ello aún más estrechamente  con la familia, haciendo más vida con ellos y porque quería también al familiar que venía conmigo.

El caso es que ella me lo decía:
- Te "queremos" Laine,  y era real ,  lo notaba .Queremos que vuelvas tú y traigas contigo a quien quieras , me decía . ( Yo escogía quien venía conmigo)

Gracias a Dios sabían era tímida ( por supuesto nadie piensa que puedas tener un problema mayor como la fobia social, en todo caso ,como ya expliqué , por entonces tampoco estaba diagnosticada y a los efectos para todos sólo era tímida) , estaba más que claro que entre ellos lo comentaban y no desagradaba , era buena chica, y me instaban  muchas veces a tener más vida , a superar esas actitudes etc  
Nunca supe porqué  ese cariño pues siempre estaba cohibida y a mi amiga se la veía con más vida y desparpajo , además de solícita de manera pública, lo mío era más en privado , y se comunicaban muy bien , al final siempre me quedaba al margen.
También pienso y veo que muchos valoran o les gusta esa condición de timidez . No te metes en problemas, eres más solicita... a simple vista pareces buena persona , dulce, sensible  y con un deje indefenso que atrae a muchos.
Pese a ese cariño mostrado yo siempre  tenía dudas . Dudaba siempre de si ellos estarían contentos conmigo, en el trabajo al menos , no sólo que estuviera bien hecho , que lo estaba , sino que ellos así lo considerasen también y por tanto recibir señales en ese sentido. 
Mi amiga  mostraba cada día que sí era digna , eficaz y a la altura , además de tener un don de comunicación y mi valía , que era la misma que la de ella , quedaba escondida en lo privado. Al final sólo lo que se ve parece valer  , en esta ocasión , como decía, estaba equivocada.
No obstante es otro problema  con la fobia social. En este mundo la valía , en cualquier área , no sólo hay que tenerla , hay que mostrarla y usarla .  Una persona con menos recursos puede parecer más eficiente si utiliza lo que tiene y lo muestra que una que tiene muchos más ,pero se esconde, incluso aunque los utilice.
Si no dejas ver tu potencial, nadie conocerá lo que vales , siempre serás una persona anónima . Es posible incluso que un trepa lo utilice para pasar por encima de ti. Absolutamente todo es más difícil con fobia social 

La comida el momento más difícil 


Hora clave , la comida, gran estrés y movimiento . Había una cocinera , nosotros sólo teníamos que poner una mesa que era la obra del escorial y servir las comidas. 
Nuevamente me negaba a servirlas en la mesa . Pedí a mi amiga quedarme abajo y enviarle la comida o las cosas que pidieran , pero los jefes no me dejaron porque con dos arriba se recogía más rápido y se pasaba al otro plato más ágilmente .
 Me obligaron a subir y la cocinera se encargaba de lo de abajo . 
 Esto era lo que peor llevaba. Nos dejaban en un cuartito pequeñito , el del montacargas anejo al comedor y nos llamaban cuando iban terminando o si necesitaban algo. 
 Nos llamaban por nuestros nombres, aunque nuestra entrada era indistinta , cuando decían mi nombre, no obstante , el corazón se me ponía en la boca. Opté por pedirle nuevamente a mi amiga me dejara en el lugar del cuartito en el que no era visible en el comedor , de esta manera decían más el nombre de ella, aunque ,como decía, salíamos de forma indistinta o las dos a la vez. 
 Me daba una vergüenza tremenda salir al comedor lleno de gente y poner fuentes de comida o quitar platos . Iba tensa como un palo, por vergüenza a esas personas en sí mismas y por miedo de hacer algo mal, que se me cayera un cubierto, manchar a alguien al sacar bandejas del centro , hacer hueco entre dos personas para poner la fuente etc etc (Estas y otras pasaban) y volvía corriendo al cuartito aliviada cada vez. 
 No era gente exigente, admitían esos accidentes con naturalidad , a veces eran innevitables. 

 Por suerte mientras comían, ahí , nosotras sí éramos invisibles, no nos prestaban ninguna atención, se dedicaban a lo suyo comer y conversar entre ellos , pero a mí eso no me servía de mucho. 
 
Por supuesto tengo muchas anécdotas al respecto. Tuve accidentes ,algunos muy violentos Venga , os cuento uno : 
 Un día me tocó sacar la salsera con una salsa que estaba muy caliente, era de cerámica y quemaba mucho para cogerla. Me puse los guantes de horno , esos gordos que se utilizan para estas cosas y lo puse en medio de la mesa , con tal mala suerte que al dejarlo la salsera se quedó encima de mis guantes y no podía sacar las manos, si sacaba una mano con el guante se volcaría, porque encima estaba muy llena y tenía pilladas las dos. 
Ahí estuve yo en medio unos segundos en esa posición , segundos que me parecieron minutos sin saber como hacer mientras ellos estaban a lo suyo. Yo no fui capaz de pedir ayuda o explicar lo que me pasaba , sólo pensaba en como salir del problema con dignidad . Al estar más de lo debido ya repararon en mí y me preguntaron que qué me pasaba. Estaba tan bloqueada que no sabía que decir , era todo muy ridículo, por suerte los más cercanos acabaron por darse cuenta y me ayudaron .

 Nuevamente pedía a mi amiga que entrara ella para cosas más complicadas como poner una fuente pesada en el centro de la mesa , yo no tenía mucha fuerza ademàs 

 Por la noche con la cena se repetía lo mismo. 

El refugio en la cocina 


 Nuestro espacio era la cocina y ahí reíamos y lo pasabamos bien en un ambiente más distendido y relajado, pero a menudo bajaban los de arriba porque era una segunda salida a la calle . Llegué a pensar que a veces lo hacían por aburrimiento, porque cuando bajaban nos daban mucha conversación y más bromas y no era la única salida de la casa. En estas situaciones me ponía muy tensa , me pasaba con todos, niños, jóvenes y mayores , eran extraños y yo estaba a sus órdenes, incluso sin haber estado a sus ordenes no eran personas de mi absoluta confianza y además estábamos en territorio comanche , muy lejos de nuestras casas.

 Aunque nos trataban muy muy bien era llegar ellos y mi espontaneidad , libertad y normalidad desaparecía de golpe , callaba y ya no era yo. Era mi familiar y amiga los que dirigían esas conversaciones. Suerte de ellas. 

Los días libres

 Teníamos un día libre a la semana y hacíamos turismo por ahí, me atrevía porque iba acompañada con esa amiga , jamás hubiera ido sola .
Ya entonces se hacía más visible mi agorafobia y mi miedo a estar en lugares desconocidos, por no hablar cuando cogíamos un medio de transporte. Nunca hubiera ido sola porque encima, aún no lo he comentado, obviamente hablaban en francés , que no dominaba en absoluto o lo justo. 
 Los de la casa eran bilingües de hecho casi todas las familias venían de España como residencia habitual , por casarse con españoles , aunque la raíz fuera de Francia. 

 Algunos de esos días libres los de la casa nos invitaban a que fueramos en su barco e íbamos a islas a las que sólo se podía acceder así, toda una aventura para nosotros. Otras veces nos invitaron a hacer sky acuático , llevarnos con una moto de agua y otros. Tenían realmente muchos detalles lo que hacía que disfrutaramos mucho también de estas estancias. 
Nos daban dinero para gastar y propinas a medio mes importantes porque estaban contentos con nosotros y en época de rebajas nos liabamos a mirar tiendas y supermercados para llevar cosas a casa , libros, quesos galletas ..

 ¡¡Cómo nos gustaba eso!!. 

El regreso cuando todo termina 

 Y llegaba la hora de volver a casa. Por una parte se acababa todo y siempre tenía ganas de ello , pero incluso ese momento era una agonía para mí. Nos llevaban ellos hasta la frontera en coche , unos u otros, un corte horrible , sobre todo cuando tocaba con la matriarca que era lo más habitual
Ella me decía expresamente que fuera yo delante y lo normal era darla un poco de conversación , aunque creo me decía de ponerme ahí justo yo por la no conversación conduciendo jajaja frente a mi familiar y amiga más habladoras. 
 No obstante yo la suplicaba a mi amiga que se pusiera ella o al menos de no poder o saber que decir que hablara ella. 

 Qué paciencia tenía conmigo la pobre. Nunca me juzgó más allá de enfadarse a veces , con razón , nada de cosas como : 

- Tú no eres normal o basta ya , búscate la vida 

 Lo aceptaba como parte de mí,

Poner nombre al problema 

 Más adelante , cuando ya supe lo de la fobia social la expliqué que la tenía . 
Fue un intento de justificar mis rarezas y que me entendiera mejor y quizá para quitarme parte de mi responsabilidad y/o culpa 

 No soy yo, ¿Sabes? Es esto que me hacer ser así, Pero como suele pasar en estos casos , no lo tienen en cuentan , sigues siendo tú y ya les vale, esto en el mejor de los casos. No entienden ni quieren saber más, incluso aunque tú lo necesites. 

A mí me gustaría ver interés, curiosidad etc… pero esta no existe. Dicen , leyendo por ahí, que eso de poner nombre a los trastornos es perjudicial por esto mismo , te quitas de encima la responsabilidad y puedes dejar de luchar y poner de tu parte por pensar que es algo que está fuera de tu control . 

Pero es cierto que tambien te alivia mucho y te quita gran parte del sufrimiento. 

La realidad es que luchar ya lo haces siempre , tenga un nombre el problema o no, porque con fobia social hay que enfrentarse continuamente quieras o no, aunque evites muchas cosas 

 Me iba cada año con la idea de no volver , pasado el año me acordaba de las cosas positivas y puesto que seguía con compañía de confianza volvía, hasta el año ,como decía al principio , en que mi psicólogo me lo prohibió. No obstante aquel año fui de visita con mis padres , para verlos y también a mi familiar que sí continuaba allí. 

Estaba tremendamente delgada, la familia se sorprendió mucho, pero me recibieron contentos y con mucho cariño. 

Había un psiquiatra en la familia que se interesó hasta el punto de ponerse en contacto después con mi psicólogo , éste por supuesto no le explicó nada hasta que yo no le di mi consentimiento. 

 Estaba especialmente sensibilizado con este tema porque coincidentemente la hija de éste psiquiatra tuvo una anorexia grave también ( que por cierto viví in situ y era horrible. Su madre se pasaba horas intentando hacerla comer y su sufrimiento era terrible, pero cuando lo haces tú, no lo ves , te da igual o eres incapaz de actuar de otra manera) 

 Por medio de él , con su ayuda, barajaban buscar el lugar más adecuado para internarme en un centro , por suerte me libré de ese extremo . 


Un recuerdo bonito , pero nunca normal 

 Realmente al final fue una experiencia y un recuerdo bonito , pero siempre complicada por mi problema. 

 No hay normalidad con la fobia social ni cuando es algo que tiene su parte de disfrute y experiencia única. 

 Al final, la fobia social no impide vivir, pero sí cambia el color de los recuerdos. ¿Os ha pasado alguna vez que una experiencia bonita se ve empañada por este miedo?”

miércoles, 4 de octubre de 2017

La anorexia es algo más que no comer






Anorexia y Fobia Social: Más allá de lo que se ve a simple vista

Me interesa mucho tratar el tema de la anorexia porque se desconoce o se habla poco de esta posible relación entre la anorexia y la fobia social. Existe, de hecho, un estudio que determina la relevancia de la ansiedad y fobia social en pacientes con Anorexia nerviosa, algo que confirma que no estamos ante un problema aislado de la alimentación.

La anorexia es extremadamente difícil de entender. Ya he compartido mi caso personal en este blog, pero contando mi experiencia solo se alcanza a ver el sufrimiento y la perspectiva de aquel entonces. Mi intención hoy es profundizar, ir más allá de la superficie de la comida.

El problema de fondo que no se cuenta

Cuando buscas en internet, aparecen listas de características que identifican el trastorno, pero no ayudan a entender. No se ve el trasfondo. Incluso en lecturas interesantes como estas claves para entender la anorexia y la bulimia, resulta difícil comprender por qué alguien desea seguir adelgazando cuando sus huesos ya son visibles.

Al mirar atrás, identifico dos realidades fundamentales:

1- La distorsión de la realidad: El paciente ve el problema de forma radicalmente distinta a su familia o a los profesionales. Existe una negación constante, al menos de la gravedad, porque tus intenciones siguen siendo no comer.

2- La heterogeneidad de los casos: Al igual que la fobia social, cada caso de anorexia es un mundo, aunque compartan nexos comunes.

El mito de la edad y la inteligencia

Mi caso fue lo que llaman una "anorexia tardía", iniciada mucho después de la adolescencia. Escuché frases como: "¿A tu edad con estas tonterías?". Es una visión simplista. Las personas con anorexia suelen ser inteligentes y estudiosas; sabemos perfectamente las consecuencias y las secuelas de por vida. El problema es que hay algo de fondo que los demás, a veces, no quieren ver.

Como ya expliqué, surgió a raíz de la fobia social o de sentir mucha incapacidad para adaptarme al mundo real. Mientras algunos lo resumen con un "eres un inmaduro", la realidad es que el entorno familiar a menudo ignora estos trastornos de ansiedad hasta que el síntoma físico es innegable.

¿Qué pasa por nuestra mente?

No se trata solo de querer estar guapa o seguir cánones de belleza. En mi caso, adelgazar unos kilos me dio un "poder social" momentáneo: me sentía más aceptada y visible. Pero pronto se convirtió en un mecanismo de auxilio. Como no sabía explicar mi miedo a salir o el peso de la responsabilidad, el dejar de comer se convirtió en mi forma de materializar ese grito de ayuda.

"Yo misma vivía reprimida en mi mundo sin explicar ese malestar, pero sí podía hacer notar ese sufrimiento dejando de comer".

Se entra en una espiral de control obsesivo: analizas cada gramo en la báscula, usas laxantes o diuréticos para evitar subir peso y engañas a los demás diciendo que no tienes hambre, cuando en realidad necesitas sentir el vacío del estómago para aliviar la ansiedad.

Una adicción a la debilidad

La anorexia termina siendo como una adicción. Yo creé dependencia a los mareos, al frío constante, al control. Me gustaba sentirme como un fantasma sin cuerpo, algo etéreo que me permitía abandonar el mundo real. Era mi forma de tener un control que no tenía en mi vida cotidiana.

Incluso hoy, ya "curada", ese sentimiento quedó pegado en mí para siempre. Se convierte en una especie de ansiolítico o en un sentimiento autodestructivo. Es como un suicidio encubierto que alivia; no eres capaz de matarte, pero te alivia el hecho de hacerte daño.

Es como un suicidio encubierto que alivia; no eres capaz de matarte, como en algunos momentos de dolor quisieras aunque sea algo que no materializarías nunca, pero te alivia el hecho de hacerte daño. Todo esto es algo que quedó pegado en mí para siempre, que aprendí, un recuerdo de la pasada anorexia.

Sensación etérea y volátil
"Me gustaba sentirme como un fantasma sin cuerpo, algo etéreo y volátil"


Algunos en situaciones de estrés y ansiedad les da por comer; en mi caso, me alivia dejar de hacerlo y sentirme desmayada y enferma, en estado comatoso, como si con ello se alejara y pudiera perder la razón. Eso me ayuda a evadirme del problema que me aqueje o a vivirlo en otra esfera, alejándolo de mi raciocinio y de la responsabilidad de la realidad.

De nuevo esa sensación de que no controlas tu vida. Controlar la comida me hace sentir bien, se vuelve como algo automático, una respuesta, esta vez más controlada porque no dura en el tiempo más de 3 días.

En mi opinión y caso, la anorexia se entendería provocada por algo de fondo que no puedes resolver sola, como una salida que te has buscado para afrontar ese algo que se escapa a tu control.

Habría que entender que la anorexia es algo más que no comer y que hay que incidir más en el problema de fondo, no vale con decirte: "Si no comes te vas a morir".

viernes, 2 de junio de 2017

Fobia en la Universidad


Mi experiencia en la Universidad

Creo que en mi caso es importante que hable de mi periodo en la Universidad, como ya os he ido contando: yo era una niña tímida e inhibida, pero sólo necesitaba a mis padres y ellos estaban ahí. En la adolescencia se complicó todo más, empezaba a salir y ya tenía muchas limitaciones.

Pero la época en que peor lo pasé fue la de Universidad (tanto es así, que adquirí una especial "fobia" y jamás he vuelto a por mi título, al ser incapaz de hacerlo ni sola ni acompañada) y la de justo después buscando trabajo. Mi índice de sufrimiento y limitación llega al límite de lo soportable.

Escogí una carrera que no me gustaba especialmente, mi vocación eran los niños y no la seguí, al menos no de forma universitaria. Mi elección la basé en que era una carrera con salida y, sobre todo, en que tres chicas que conocía y trataba del instituto la escogieron, así no iría con gente desconocida.

Para una chica tímida, sensible y a menudo insegura, esta selva y lucha constante costaba mucho de soportar. Yo ofrecía lo que tenía, pensaba que así me lo devolverían de igual manera, pero parecía que las cosas no funcionaban así.

Pese a esta “guerra” (todo era encubierto, cosa que aún llevaba peor porque tenías que hacer como si nada y seguir) seguía la vida universitaria con ellas de una forma más o menos normal.

Dificultades a lo largo de los 4 años

  • Segundo año: nos echaron del edificio en el que estábamos y nos mandaron a un pueblo a unos 30 o 40 km.
  • Tercer año: la que conducía se quedó embarazada por accidente, super joven, y al tiempo me acechaba la reválida.
  • Cuarto año: para aprobar dos asignaturas que me quedaron.

Dos de las tres chicas aprobaron todo. Por suerte me quedé con la que conducía que por su embarazo, ya finalizado, no pudo terminar. Coincidían las asignaturas suspendidas pero ella tenía más y los horarios eran diferentes. Me seguía acechando la reválida.

Primer problema: el autobús y la ansiedad

Como decía, era en una ciudad lejana. Probamos el primer día el autobús concertado, ese primer día nos lo daban gratis como prueba. No era de línea, sino uno específico para nosotros dado el cambio y que prácticamente nos echaron del otro lugar en nuestra contra.

Iba con miedo, porque además de todas las novedades, a mí eso de viajar y estar en un lugar que no controlo, porque no sé volver sola, me causaba y me causa más que ansiedad. Ese día, trascendental e inquietante para mí, me levanté muy temprano, estaba oscuro y me vestí a tientas tanteando los dos pares de zapatos que estaban juntos.

Ya dentro del autobús, cuando no había marcha atrás, me dí cuenta de que me había ido con un zapato de cada. Suerte: que se parecían bastante al ser del mismo color. Desgracia: que uno era de invierno y otro de verano. Se puede uno imaginar cómo pasó el primer día.

Por suerte nadie se dio cuenta. Yo se lo comenté a mis compañeras, que no amigas, como algo gracioso y riéndome para disimular. Era mejor decírselo que que se dieran cuenta ellas, pero mi zozobra fue terrible.

Además, yo notaba esa diferencia con los sentidos; al ser uno de verano y otro de invierno, no hacía falta mirar.

Problema del teléfono y la angustia


Después de ese primer día en bus seguimos yendo en coche. Algunos días no íbamos a clase, por ejemplo cuando la que conducía estaba enferma o no podía. Solo ella tenía el carnet por entonces, y no había buena conexión de transporte público.

Aquí ya surgían dos problemas graves para mí: uno, no toleraba coger ese tren sola, aún hoy en día sigo con ese problema; por suerte, las otras dos también venían dado ese caso. Dos, cuando pasaban estos imprevistos, la que conducía llamaba a una de aviso, ésta llamaba a la otra y así.

TELÉFONO!!!!!! Dios, ¡qué fobia más horrible! Cuánto me costaba llamar, sobre todo en los inicios de curso después de un verano en que no nos veíamos.

Nadie podrá entender nunca esto, a veces ni yo… casi al borde del llanto, porque mi zozobra y angustia eran terribles, y durante días, con rumiaciones y anticipación, y más con ellas que no eran amigas, aunque tuviéramos un trato aceptable, pero que no te ayudaban en nada.

Otra anécdota: un día esta chica no pudo ir y avisó a otra y ésta a la otra, pero nadie me dijo nada a mí. No sé por qué justo a mí. Total que por la mañana muy temprano me levanto como siempre y me voy andando al lugar en el que quedábamos. En mi caso debía andar unos 500 m con subidas y bajadas. Me pongo a esperar y nadie viene, entonces llamo al timbre del portal de la casa de una de ellas, ahí es donde quedábamos, y me dice: - pero si hoy no vamos!!!!! ¡¡¡No me habían avisado!!!!!

Lo que lloré durante días no está escrito. Me sentí muy avergonzada de haber ido, aunque fuera por no saber, muy idiota. Como si la gente pudiera tener el derecho de ignorarme y no tenerme en cuenta. No entendía nada. Hubiera querido no volverlas a ver ni hablar en mi vida, pero tenía que hacerlo porque dependía de ellas.

El apoyo de mi padre

En una ocasión, estudiando para un examen, tuve un ataque de pánico. Estudié muchísimo, mañana, tarde y gran parte de la noche, y el día anterior me quedé en blanco. Se borró todo de golpe. Mi padre me encontró tirada en el suelo (a decir verdad nunca estudié de forma convencional, me tiraba al suelo o sobre la cama y cambiaba mucho de posturas, por ejemplo con los pies apoyados en el techo del ático, o tumbada en la cama de forma transversal y los apuntes en el suelo, etc.) llorando a lágrima viva, histérica y enloquecida, dándome golpes contra la pared.

Mi padre se enfadó, no conmigo, sino con lo que me hacía sufrir, cogió mi libro y lo tiró lejos con rabia y me dijo que saliéramos unas horas para desconectar. Me dio un Valium 5, el primero de mi vida, ¡y ohhhhhhh paz, vaya descubrimiento!

El final de la carrera y la reválida

Y pese a todo, y aunque nadie podrá entenderlo o creer, yo me buscaba la vida, trampeaba, engañaba, disimulaba, evitaba, mentía cuando tenía que evitar, buscaba solucionar mis limitaciones de formas poco ortodoxas, es decir buscando de forma sibilina ayuda de otros sin que se notara o intentándolo (por ejemplo juntándome a según quién por necesidad), viviéndolo sola y tratando de sobrevivir, sin explicar a nadie mis miedos que creía únicos en el mundo.


[Como las islas de mi vídeo. Me dejaban en esa isla, pero en medio estaba el océano y no podía volver]
Todavía no había llegado lo peor, como fueron los años siguientes. Seguí estudiando, retrasando lo inevitable. Hice algunas entrevistas de trabajo e incluso algún trabajito, etc. Aquí fue cuando llegó mi anorexia en su punto álgido, estaba claro que mi mente ya no podía más.

Esos miedos tan irracionales, esas limitaciones, sus graves consecuencias, llantos de miedo y angustia, de no entender, de verme incompetente e impotente… ¿Qué hacer? ¿Cómo salir? Tan sola…

Y por otra parte la insistencia obvia de quienes me rodeaban de que hiciera según qué. Pero yo ya no quería, o no podía, seguir así.

Vivir con miedo constante es horrible… y aunque disimules y te acepten, siempre te ven diferente porque a menudo te delatas. Cuánto desearía que se viera, se supiera, se llegara entender o como mínimo, se aceptara como algo real que existe.

Yo siempre seguiré sintiéndome diferente, aún cuando ahora sé que hay más, muchos, como yo, pero igualmente me veo diferente. Tengo miedo a las relaciones sociales, pero es mucho más; al final, es una angustia permanente por todo. El mundo, la vida… se me hace muy complicada y ya solo salir a la calle es un horror.


domingo, 4 de diciembre de 2016

RESUMEN BLOG 2016



En esta entrada quiero hacer un repaso al blog , al trabajo de este año, que no ha sido poco,  y también dar las gracias a los que me leéis . Sobre todo porque me dais fuerza para seguir , algo que quisiera  continuar haciéndo para dar más visibilidad a la fobia social y que se entienda en lo posible. 

 Vuestro apoyo me ayuda muchísimo para ello .

En cada entrada pongo mi corazón,  mi alma , me meto dentro de mí . 
Es lo único que puedo hacer para que se vea que es algo más,  porque entiendo la frustración  de no saberse entendido , porque  vivo en carne propia el sufrimiento y lucha constante, los bajones  y momentos de desesperanza y porque cuando leo casos y casos me siento impotente de ser y vernos tan invisibles , muchas veces perdidos e indefensos   
Somos algo más que  una teoría en un libro .
             No somos una definición.

Todo es más complicado,  es algo que puede llegar a ser más serio de lo que , uno que no entiende qué es , se imagina. Acarrea  consecuencias físicas, psíquicas (patologías asociadas) , limitaciones y graves carencias en la persona que lo sufre . 


  No son tonterías como dirían algunos 
ni algo que se cura ,o se supera,  en pocos meses como dirían otros  . 

A veces poner de nuestra parte, aunque sea básico,   no es suficiente. En muchos casos no es tan fácil de superar ,aunque mejores . Existen muchas variables ,cada caso puede ser único  aunque el sufrimiento y la limitación es común .

La fobia social es un trastorno difícil de entender y se tiene que ver desde dentro, desde quien lo sufre.

Por ello valoro muchísimo también vuestros comentarios  porque ayudan a amp!iar, a  dar esa visibilidad , que  se vea que no somos pocos y que estamos ahí.


 Este año me resulta pesado hablar de la Navidad y,  como realmente estoy en el mismo punto que el año pasado  , para saltarme esa parte que toca,  comienzo en mi resumen del año con las navidades pasadas , como en “ Cuento de Navidad” de Charles Dickens.

 
  Os remito a la entrada para que ,si lo deseáis, veais como vivo yo la Navidad.

             SOBREVIVIR A LA NAVIDAD



Al final de esta entrada incluyo un video  con consejos para sobrevivir a la Navidad para personas con fobia social . 
Un Resumen más  visual  del blog  en este año 2016 
y mis mejores deseos para estas navidades y año 2017.
         


         Y  ahora sí  comienzo con el resumen de las entradas de este año .



                                          



El mundo de los pensamientos, nuestro interior, es crucial en este trastorno  y  posiblemente es básico para llegar a entender la fobia social.
Los pensamientos condicionan nuestra forma de actuar, hacen que se ponga en marcha una respuesta en nuestro organismo, de ansiedad o miedo, y actuamos acorde a ellas.

Por eso en esta  primera entrada de enero escribo sobre ese mundo interno.



ANOREXIA
Trato  un tema crucial en mi vida como fue mi pasada anorexia  en el que mi vida corrió peligro .
 En mi caso vino como patología asociada de la fobia social, pero ya por si misma , es un problema que requiere atención y difusión. 
La anorexia es  un tema que   me resulta especialmente  sensible por mi vivencia  y que prueba , con un ejemplo de patología asociada muy  grave , que la fobia social es mucho más y que pocas veces viene sola.

Lo explico  en 6 partes para su mejor lectura y comprensión.
Para lo cual incorporo trozos de mis diarios de esa época 


“Un tema muy difícil para mí de explicar , porque me hace recordar los peores años de mi vida, pero que creo es muy importante, como ejemplo de una de las  patologías asociada de la fobia social, que es más común de lo que parece , y porque también podría llegar a ayudar a identificar la fobia social a personas que tienen problemas con la comida sin saber que su problema de fondo es este”.

                                            




                                                     








  En esta entrada recojo diferentes opiniones y experiencias sobre lo que (en nuestra opinión, la de diferentes personas con fobia social), un familiar podría aportar  o cómo podría  ayudarnos. 
Así mismo he tratado de explicar ,a mi manera, lo que los profesionales  aconsejan que se debe hacer para ayudar en estos casos.


  ¿Cuál es la situación?
 ¿Cómo nos puede ayudar un familiar?
¿De qué manera nos estáis  apoyando?

   La  importancia de mantener una actitud empática




 
A veces te aventuras a explicar que es la fobia social a algún familiar o a un amigo y te das cuenta que por mucha disposición e interés que le pongan  no es fácil, ni de explicar ni de entender.






Razones por las que recomiendo e invito a asociarse a AMTAES en España.



"AMTAES es de los pocos lugares donde sé que se me va a entender (...) Un lugar donde compartir y tener oportunidades de superarme, todo por mí misma y además con ayuda mutua " 







                                                   


Explico mi experiencia con mi timidez en la infancia que considero como una continuidad que derivó en la fobia social , sin punto de inflexión.
También incluyo un video sobre las diferencias entre la fobia social y timidez y cuándo buscar ayuda.





Yo sé lo que implica vivir con fobia social. Es algo más, algo que se arrastra, algo que suma, algo que no se cura en unos meses como algunos dicen. Aquí cuento lo más duro de  mi vida con ella en un intento de que se llegue a imaginar el sufrimiento y la lucha interna continua, todo en un día normal, sin enfrentar nada y en general.





                                                   


         

 En respuesta a un comentario a la entrada: "Esto es vivir con fobia social : mi vida con  ella"  , me pareció interesante explicar el concepto del blog . 

Explico mis objetivos con el blog y mi situación o etapa  de aceptación. 


"Un objetivo de mi blog es contar y hacer entender a quien no lo vive, que podría llegar a ser vivir con fobia social.  Intentar que se metan dentro de esta vida ,imbuirse incluso ,  para lo cual me centro más en las limitaciones e impedimentos ".






Todo se complica si además de fobia social tienes otra patología asociada como en este caso la agorafobia



"A veces con tu personalidad ansiosa vas acumulando miedos y fobias. Mis miedos vienen de lejos, pero se van adaptando a las nuevas etapas y nuevas  necesidades en mi vida. Cuando era pequeña no era capaz  de pedir un vaso de agua en la barra de un bar , incluso con mi familia al lado,  o hacer recados sencillos de ir y preguntar por alguna cosa y ahora pej no puedo llamar por teléfono con naturalidad ni coger un tren o un coche sola."



El que te digan una y otra vez:
   - “Inténtalo, tú puedes” , es altamente frustrante y extremadamente doloroso y sobre todo NO AYUDA EN NADA .






                                                   

       
Toda mi vida escribiendo.  Cuentos ,poesías,  historias, memorias , diarios.…..
          llegó  Internet  y le siguieron los foros, chats ….  
hasta llegar a AMTAES y a este blog

De cómo las nuevas tecnologías a mí me ayudaron .

Internet me abrió las puerta a la vida .

                                                         ME SALVÓ LA VIDA




Es comprensible llegar a sufrir depresiones fuertes que son las que en ocasiones pueden hacerte llegar al suicidio que  ( por estadística ) ocurre y es posible en la fobia social .
Motivos  no nos faltarían , falta de incentivos en la vida por las limitaciones, a menudo  sin pareja , familia,  sin amigos o con pocos, dificultades laborales,  académicas...
Pero sin llegar a este límite ,  ( la depresión es algo muy serio que nunca se debe tomar a la ligera), sí son  bastante comunes , (además de la más que posible depresión), los  estados depresivos, y de esos es bastante difícil que alguien con fobia social se libre.




 
Necesitamos que se sepa el alcance, demostrado con cifras , de la fobia social y que se actúe en consecuencia.


   Infografias:
 
- Diagnóstico cuanto antes
- Patologías asociadas
- Necesidad de dar más importancia a la fobia social






                                                    





A menudo definen la fobia social como un miedo a ser juzgado y evaluado negativamente.
Yo creo que eso es cierto ,hasta cierto punto, pero que hay  mucho más . Además influyen también causas biológicas  difíciles  de controlar que nos hacen especialmente sensibles.
Aquí explico. lo que pienso y como lo vivo yo.





Escribo sobre nuestro especial autoestigma en la fobia social y dónde está la supuesta normalidad.


Mientras la sociedad no acepte ni entienda tendré que seguir escondiéndome o mi lucha en esta vida será doblemente difícil





Este post es especial, hasta ahora he hablado de mi experiencia con la fobia social. Esta vez he dado un paso más allá para acercarme a una de su mucha patología asociada como es el TOC


La fobia social muy pocas veces viene sola, a veces es el TOC quien la acompaña.
Para lo cual los blogs "Mentey toc"  y "Entender la fobia social", hemos aunado esfuerzos, y trabajado juntos para dar unas pinceladas de nuestros trastornos , en vías a aumentar su visibilidad y dada la comorbilidad entra ambos , acercarlos a otras personas que lo podrían estar viviendo sin saber , entenderlos un poco más, identificarse dado el caso , con información de interés y sendas entrevistas.




Entrada en respuesta a la frustración causada por la historia de una de mis lectoras , que vive el problema sola y sin ayuda, a pesar de haberla pedido .

La fobia social no se entiende.











He creído necesario tratar el tema del bullying por la estrecha relación que tiene con la fobia social y por ello  un tema que ha de estar en este blog.
Sé que muchas personas con fobia social se identificarán y creo que puede servir de ayuda . Sobre todo que sepan que no están solos.

                   Boletín Metamorfosis N°7 de AMTAES 




Desde  mi experiencia vivida  , así como de estudios que se han realizado  y otras lecturas, hablo de la relación entre los trastornos de ansiedad y los de personalidad, y en lo que nos ocupa , la relación de la FSG con el TPE .

Incluyo video explicativo





A veces los periodista tienen muy poco tacto a la hora de tratar noticias de salud mental provocando con ello el estigma.
En esta entrada denuncio  un caso que se hizo  sobre fobia social . Hablo del daño que hacen o pueden hacer algunos titulares de periódicos en los que hablan sin saber  .








En esta entrada trato de explicarlo .

Los  miedos , los míos propios , una posible causa evolutiva de los mismos  y la relación entre ansiedad y miedo que al final es lo mismo.











En términos de supervivencia, los individuos necesitamos adelantarnos a los peligros o a las amenazas para poder hacerlas frente.
Tenemos la necesidad psicológica de minimizar la incertidumbre todo lo que podamos.
A veces  adelantarnos a los acontecimientos nos puede facilitar las cosas , pero se vuelve patológico si no eres capaz de dejar nada a la improvisación.
En personas con estos trastornos es bastante común ser personas rígidas y con gran necesidad de control, no deja de ser una consecuencia anticipatoria ante el miedo.





Con motivo del #diadelafobiasocial quería explicar porqué es tan importante la difusión , que se conozca más sobre la fobia social, y sobre todo porqué lo es para mí en particular, pues en las experiencias personales está la esencia de su importancia.
Mi principal ilusión , esperanza y reivindicación es gritar tan fuerte y alto como pueda que LA FOBIA SOCIAL EXISTE que el mundo lo sepa y nos vean.



                                                                                                             VIDEO                                                                                                            Carta de Mafalda al mundo 
                                                                                                Querido mundo :



Buscamos que un día la fobia social se conozca y entienda más. Existimos , estamos aquí. ESCUCHADNOS








A veces te pones a pensar que has  hecho de tu  vida , lo que la fobia social te ha impedido vivir, lo que te has perdido ... y entonces entras en cierta melancolía y tristeza.  
Aquí explico mis reflexiones al respecto.






Las manifestaciones de la fobia social se agrupan en tres  sistemas de respuesta:        
   - El somático y autónomo . LO QUE SENTIMOS.   Síntomas físicos     
                               -   Lo cognitivo: LO QUE PENSAMOS
                               - Y el conductual o del comportamiento.  LO QUE HACEMOS






 




Uno de los temas que más nos preocupan a las personas con fobia social ,porque nos entorpece a la hora de encontrar parte importante de nuestra felicidad , es nuestra especial dificultad de relación con el sexo contrario y con ello las dificultades a la hora de tener pareja, formar una familia etc ..
En esta entrada explico porque creo yo que existe esa dificultad. El complejo mundo de los sexos.
Explico mi versión femenina e incluyo una entrevista a una persona del sexo masculino con fobia social que explica su vivencia , para verlo desde ambas perspectivas.



YO SOY YO, NO PUEDO SER TU



Cuando los demás nos empujan a cambiar.
Soy real, no perfecta.






QUE ES LA FOBIA SOCIAL CONTADA POR FOBICOS SOCIALES


Este texto ha sido realizado por varias personas con fobia social incluida yo misma.
Forma parte del sentir de personas que lo viven , de su experiencia , porque nadie mejor que nosotros   para explicarlo.

He incluido enlaces a entradas de este blog en los que hablo de diversos temas en cuestión  .


Un primer paso para quien realmente  quiera saber y entender la fobia social es tenernos en cuenta y ESCUCHARNOS 







RESUMEN BLOG 2016




Agradecimientos y entradas del blog "Entender la fobia social" del año 2016
    




-   Consejos para sobrevivir a la Navidad para personas con fobia social .
-  Resumen visual blog 2016 
-  Mis mejores deseos para estas navidad año 2017.