. . Entender la fobia social : familia
Mostrando entradas con la etiqueta familia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta familia. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de abril de 2020

"Miedo real y fobia social en tiempos de coronavirus

e

El "bicho" en los alvéolos y el miedo real

Mano de niña con dibujo de coronavirus

Recuerdo esos juegos enganchosos que salían en las máquinas de bolas con juguetes , a menudo eran manos ,pero también había bolas , las tirabas contra la baldosa tirando de una cuerda a la que estaba unida , se quedaba pegado y despegabas, ese era el juego, nos encantaba. Eran de muchos colores como simulan es el coranovirus, a eso me recuerda las fotos y dibujos como el de mi entrada del coranovirus y resulta que este bicho se te pega en los alvéolos pulmonares impidiéndote respirar, provocándote neumonía y en muchos casos matándote, esto ya no es un juego ni es tan bonito .

El trozo de foto de la entrada es la mano de mi sobrinita pequeña , 6 años , me la mandó mi hermano y le digo a él:
- Mira que sol más majo se ha dibujado en la mano
y me dice:
- No es un sol Es el coranovirus.

¡¡¡¡ Mi sobrina se había dibujado en su manita una coranovirus.¡¡¡¡¡ Ya le han explicado lo que es y sabe que es una cosa mala por eso lo dibuja con esa cara triste y como de malo. Me sorprendió mucho y también me dio pena. Esto lo estamos viviendo todos , grandes y pequeños ¿y qué puede entender un niño de una amenaza así? , es como para traumatizarlo de por vida , en la calle existen peligros horribles .Ese es el mensaje que les puede quedar. Eso sí, son más flexibles y parece lo aceptan todo con bastante más naturalidad.

Seguro que piensan que sus papás no dejarán que les pase nada malo y mientras en su inocencia juegan y dibujan coranovirus.

Miedo real vs. Miedo irracional

¿Y cómo lo viven las personas con trastornos de ansiedad? Pues nos hace retroceder en nuestros posibles avances. En nuestros ya miedos irracionales que sabemos lo son , aunque no nos sirva de mucho saberlo , aparece un miedo real, en el que también hay que racionalizar y verlo de forma más positiva, pej no moriremos todos, no tiene porque pasarte nada malo a ti o esto terminará alguna vez. Nosotros como siempre pensamos de forma negativa y nos ponemos en lo peor.

Yo escenificaba antes de esto mis miedos como si estuviera en una selva llena de animales salvajes pero esto sabemos no es real aunque lo sintamos así. De repente, como decía, nos meten o más bien aparece , un miedo real. Dicen incluso que personas sin trastorno de ansiedad acabarán con uno después de esto y no me extraña , como mínimo estrés postraumático aunque avanzan que otros más entre ellos fobia social , y eso, como decía, de repente nos meten o nos acecha un miedo real , que parece que estamos en un estado de guerra sin balas, con un enemigo invisible , más temible si cabe.

La calle desierta y el juicio de los balcones

Lo único bueno que le veo es que podemos ir a comprar comida o medicinas, jugándonos la vida , eso sí, aunque en guerra ni eso sería posible. Suerte que tengo quien salga por mí porque he cogido un miedo atroz , además has de salir sola nunca de dos en dos. Estamos en estado de alarma ,estado semi militar.

No todos parecen obedecer el confinamiento y algunas personas se ven a veces , pero en comparación con los demás días está desierto y da miedo. Y cuando se ven parece que son personas locas o yo las veo asi , andan casi de forma errática, caminando deprisa, de uno en uno, cumpliendo la norma, ,parece que miran a sus espaldas como si fueran con miedo o sin mirarse las espaldas , pero van casi corriendo, muchos llevan una bolsa , no sé si por justificarse , nunca me fijé si la gente lleva bolsas en la mano cuando va a comprar , detalles que no piensas, y van así como si dijeran a todos:

Como si de repente temieran las sirenas ninoninonino. : Eiiii, oiga, ¿ usted, a dónde va? No es para menos, yo lo pienso y me da terror, aunque mi causa sea justificada, porque , ¿y si no me cree? , ¿y si me riñe? .Es una figura de autoridad algo que tememos bastante los fóbicos sociales.

Sobre fobia social añadir que pienso que los ánimos están un poco como en guerra y que la gente se defenderá como tal, pej si coges un producto de comida determinado que ellos quieren etc… las colas para pagar serán más temibles guardando una distancia de seguridad para evitar contagios y las miradas susceptibles de si tu estarás infectada, analizandote, evaluandote con más esmero. Yo aparte de la fobia social he desarrollado y agudizado por un problema físico una agorafobia importante, Miro por la ventana y ya me da terror y por supuesto sola nunca.

En mi cabeza entra ya una especie de mundo apocalíptico de guerra , hasta ahora ya lo veía como un sálvese quien pueda , pero esto ahora es real, no sé si una persona sin trastorno de ansiedad lo verá con más optimismo y más positivamente , como algo que pasará y no le afectará de la misma manera que a mi ,o si sus miedos se intensificarán de esta manera . En todo caso muchos de ellos seguramente lo pasarán mal mientras dure , si no desarrollan un trastorno de ansiedad como consecuencia, pero luego seguirán en su mayoría con sus vidas como si nada , nosotros estaremos más hundidos en la miseria que nunca.

La gente impreca desde sus balcones a la gente sospechosa a que vuelvan a sus casas , tal cosa sería algo horrible para mi aunque mi salida fuera por algo justificado. El miedo a todo ser humano como podría parecer de la fobia social juega aquí en todo su esplendor.

El encierro físico y mental

¿y qué pasa en casa? Aunque he decidido y no deseo salir de casa ni por causa justificada , dentro de casa me entra mucha angustia y estado depresivo .Ves las noticias y parece no acabarse nunca el no verle fin angustia muchísimo, yo me pasaría el encierro en la cama , es donde más relajada me encuentro, pero no vivo sola y no es cuestión de dejar aislado al otro. La tv me agobia y cualquier otra cosa que pudiera hacer como escribir esto, me cansa. Mi estado depresivo me ha causado debilidad y ganas de no hacer nada , ni de comer.

Vivo lejos de mi familia pero ahora que están todos libres nos comunicamos mucho por whasup y nos mandamos fotos con lo que estamos haciendo, es divertido y te hace sentir menos solo. El peor pensamiento es que esto no tiene final, las noticias cada vez son más desalentadoras y no mejoran pese a nuestro encierro. No me encuentro además bien físicamente y eso me hace estar muy inactiva con lo que supongo me deprimo más . Si me levanto siento que peso 100kg me mareo, me canso, tengo que volver a tumbarme. Aún tengo secuelas físicas de mi enfermedad que me impiden hacer trabajos caseros.

Suerte que no tengo hijos que atender y entretener en este encierro o incluso aguantar, o quien sabe quizá si los tuviera, por ellos, actuaría diferente. Suerte que no trabajo y no tengo que salir para nada ni hacer teletrabajo, porque tengo una desgana y una desidia enormes. Me gustaría tomármelo con más vida y alegría, pero por desgracia no tenemos motivos para esa alegría.

Sobre todo me angustia y pienso en el horrible final si llegamos a caer , metidos en un hospital sin visitas y sin saber si volveremos a ver a nuestros seres queridos (en estos momentos no les dejan entrar , para evitar contagios) o en el otro caso a no poder despedirse de ellos, eso es horrible sobre todo para los que sabemos es difícil de superar la enfermedad. No hay casi esperanzas , si te llevan al hospital sabes que todo terminó y no volverás a ver a los tuyos. Además me imagino en un hospital saturado de gente solo y me parece un final horrible, en un hospital saturado de gente extraña y quejosa imagino, sola y me parece un final horrible, casi el colmo de un fóbico social.

jueves, 11 de febrero de 2016

¿Cómo nos pueden ayudar los familiares?



Imagen de una familia

  -      Introducción
  -      Nosotros lo contamos.

  -      ¿Cuál es la situación?
  - ¿Cómo nos puede ayudar un familiar?
            ¿De qué manera nos estáis  apoyando?
  -      La importancia de mantener una actitud empática

-- ----------------------------------------------


¿CÓMO PUEDE AYUDARME MI FAMILIA?

INTRODUCCIÓN

En esta entrada recojo diferentes opiniones y experiencias sobre lo que (en nuestra opinión, la de diferentes personas con fobia social), un familiar podría aportar o cómo podría ayudarnos.

Así mismo he tratado de explicar, a mi manera, lo que los profesionales aconsejan que se debe hacer para ayudar en estos casos.

La conclusión a la que yo llego después de ambas "versiones" es:

  • Que el apoyo familiar nos sería de gran ayuda.
  • Que no hay gran diferencia entre lo que nosotros decimos necesitar y lo que los profesionales aconsejan.

Así es que: ESCUCHA a tu familiar, él mismo te puede indicar cómo le puedes ayudar.

Y sobre todo debéis saber que os necesitamos. Está demostrado que cuando se recibe esa ayuda y apoyo, progresamos más.

NOSOTROS LO CONTAMOS

A veces esperamos ayuda de nuestros familiares y amigos, pero la realidad es que ellos están más perdidos que nosotros, si cabe. No podemos esperar nada cuando no saben qué necesitamos o qué nos ayudaría.

¿Cómo crees tú que te puede ayudar un familiar? ¿Qué actitud crees que deberían tomar?

- Primero les pediría que me acepten como soy, que no me obliguen a ser como ellos piensan que debo ser, que no me critiquen, que no me juzguen, que acepten que todo lo que hago tiene que ver con mi fobia.

Les pediría que no estén en contra de mí pensando que no hago lo suficiente por salir adelante, porque no es cierto, yo ya hago todo lo que está a mi alcance y si no hago más es simplemente porque no puedo. Les pediría comprensión, apoyo, paciencia y cariño porque ya es demasiado difícil vivir aislado del mundo.

- Informarse bien en qué consiste el trastorno e intentar entenderlo.

- Que me comprenda y me dé mi tiempo para curarme.

- Yo creo ahora mismo que la familia es la que mejor nos puede ayudar. Solo necesitamos explicar bien lo que nos pasa para que nos puedan comprender.

- La familia puede ser fundamental porque no se puede vivir sin el apoyo de los seres queridos. Desgraciadamente no todas las familias entienden la fobia social, de hecho ni siquiera llegan a saber que su familiar tiene este problema.

Los afectados no saben pedir ayuda a sus familias ni se atreven, porque piensan que no se les entenderá y que se les juzgará.

- El estar con una pareja que te apoye es una gran ayuda, pero es difícil mantener una relación estable con estos estados. Tienen mucha suerte los que sí la tienen o quienes tienen familia con quien poder contar.

- Me podría ayudar si me comprendiera, pero muchas veces eso no ocurre. Si me comprendieran sería fabuloso. Me ayudaría que me incentivaran a hacer cosas nuevas.

- Mi familia no sabe que tengo fobia social, ya que me da vergüenza confesarlo. No tengo la fuerza suficiente para comentarlo. Mi mujer me conoció con mi forma de ser y la asume tal como es y no cuestiona que en ocasiones me encuentre muy introspectivo, no tenga amigos o permanezca la mayor parte del tiempo en casa sin tener actividades sociales.

- Me vale con que no me anden persiguiendo para ofrecerme ayuda ni me critiquen. Me dejan vivir en paz y no me hacen preguntas, para mí eso es suficiente.

- Creo que la gente si no ve que es algo físico, no prestan atención, porque no les parece grave. Me gustaría que se dieran cuenta que hay cosas que pueden llegar a ser más importantes y dignas de tener en cuenta.

- Lo mejor es tener con quien hablar de los que nos pasa, eso ayuda bastante, al menos a mí me sirvió.

- Yo sin mi familia no puedo salir adelante. Son los que más me quieren del mundo y eso es algo importante.

- No sé si podría tener apoyo, pero por lo menos entenderían muchas cosas que me pasan o que no hago. Difícil que lo entiendan a no ser que les cuente, pero me cuesta decir lo que pienso.

- Me podrían ayudar acompañándome a hacer ciertas cosas. También sentirme comprendida ayuda o simplemente que no tomen a mal mi forma de ser. Es difícil que entiendan esto, pero deberían tratar de ser comprensivos y entender, al menos, que nos cuesta socializar.

- Sería muy importante la ayuda de familiares ya que es el entorno más cercano, en mi caso mi familia pensaba que exageraba cuando tenía este miedo o me daba ataques de pánico, ahora tratan de ayudarme, pero a veces no saben la manera.

- Los familiares deberían documentarse al respecto cosa que no quieren hacer, sobretodo en mi caso, los he invitado a que lean y me han dicho que no, no les interesa. Así ayudarían y mucho. Sólo eso es una gran ayuda. No hacen, sino criticarme todos los días.

¿CUÁL ES LA SITUACIÓN?

Los familiares y amigos de las personas que sufren fobia social se encuentran ante una situación que, en muchas ocasiones, no saben cómo manejar. Les puede resultar incomprensible y doloroso ver como un ser querido va cayendo víctima de sus propios miedos y aislándose un poco más cada día.

Ante esta situación se suele cometer el error de presionar a la persona para que salga y se relacione, ridiculizando sus miedos, intentando convencerle de que son ilógicos. Lo que es absurdo ya que eso nosotros ya lo sabemos, pero, igualmente, es algo que no podemos superar o evitar sentir. Tienen que saber que nosotros también estamos sufriendo y que también desearíamos no encontrarnos en esta situación.

Es por eso que conviene saber cómo actuar para prestar esa ayuda, que estoy segura cualquier familiar está deseando ofrecer, y que ésta sea la adecuada, evitando actitudes o intentos de solución que no solo contribuyen a intensificar y perpetuar el problema, sino que nos hacen sufrir aún más.

Las presiones y encerronas pueden hacer que acabemos considerando como un enemigo más a nuestros familiares, rebelándonos, resultando incluso agresivos a veces, al verlos como un riesgo más, alguien más de quien huir y esconderse. Necesitamos su ayuda y apoyo, pero si sentimos que el sufrimiento se intensificará con ello, en lugar de contribuir en algo, lo normal es que intentemos solucionarlo solos o vivirlo en silencio.

Es muy habitual que se manifiesten cambios en nuestro comportamiento, como consecuencia de la ansiedad, y también por el intento de disimular o esconder el problema. Tenemos que mentir muy a menudo para que nuestras evasiones sociales y aislamiento suenen "normales", aunque sean evidentes, y acaben llamándonos vagos, empujándonos a salir etc... ante lo que no saben es una evitación por miedo.

Otros ejemplos de dichos cambios de comportamiento pueden ser:

La disminución del interés por realizar determinadas actividades, las excusas, la irritabilidad, los cambios en el humor, el retraimiento, la evitación de algunas situaciones, búsqueda de mayores condiciones de seguridad, actitudes defensivas (vigilancia, suspicacia, susceptibilidad).

¿CÓMO NOS PUEDE AYUDAR UN FAMILIAR?

Informándose

En primer lugar es conveniente interesarse e informarse de lo que pasa y para eso la principal fuente de información somos nosotros mismos.

Escucharnos: No solemos tener mucha gente con la que compartir nuestros sentimientos y pensamientos. Solemos pasar mucho tiempo a solas con nuestros sentimientos de culpa, por no ser lo que "deberíamos" ser y por ello es muy importante que podamos contar con alguien cercano que nos escuche.

No hace falta que se nos presione y se nos pregunte continuamente, eso también nos agobiará en exceso. Bastará con que sepamos que estáis accesibles y que, cuando por fin queramos hablar de ello, se nos escuche DE VERDAD, intentando comprendernos sin juzgarnos y tratándose de poner en nuestro lugar. Necesitamos sentir empatía.

Apoyarnos

A menudo los familiares piensan que nos están ayudando si nos incitan o presionan a salir. Nosotros sabemos que esto no es así, que no os gusta vernos solos, encerrados y aislados. Sabemos que os preocupáis por nosotros.

No os estamos pidiendo que aplaudáis ese aislamiento ni nuestras conductas, que sabemos son erróneas, solo queremos saber que estáis a nuestro lado, que no nos juzgáis y que seguiréis queriéndonos.

¿DE QUÉ MANERA NOS ESTÁIS APOYANDO?

  • Ayudándonos cuando estemos preparados: Ofreciéndoos a acompañarnos en lo que podamos necesitar. Ayudarnos a buscar un psicólogo y acompañarnos en las primeras sesiones.
  • Animándonos progresivamente: Pero sin presionar. Nada de enfadarse con nosotros ni de gritarnos.
  • Estar atento a los argumentos: Es posible que el miedo quede enmascarado entre excusas muy bien elaboradas. Hacérnoslo ver nos ayudaría.

Ejemplo: El otro día tenía que hacer una llamada telefónica a una amiga. Yo decía: "Igual llamo en hora inconveniente, estará más tranquila si la dejo espacio".

La realidad era pura evasión porque me daba vergüenza. Mi familiar me pilló enseguida:

"El problema no es la hora, el problema es tu fobia social y me estás dando excusas".

Yo realmente no me di cuenta que eran excusas, me creí lo que me decía a mi misma.

  • Reforzar los avances: Felicitándonos por pequeños que sean. Si no se nos refuerza positivamente por las pequeñas cosas, no nos animaremos a las complicadas.
  • Ofrecer ayuda, sin sobreproteger: Como cuando sosteníais nuestra bici de niños para que no nos cayéramos. Solo hay que saber cuándo hay que retirarse.
  • Evitar fuentes de estrés innecesarias: Cualquier pequeño contratiempo puede actuar como disparador de la ansiedad.

LA IMPORTANCIA DE MANTENER UNA ACTITUD EMPÁTICA

Una actitud de entendimiento, comprensión, disponibilidad y asistencia, es fundamental para ofrecer esa ayuda.

¿Cómo se consigue?

  • Siendo nuestro confidente. Verbalizar los miedos supone una tregua al malestar.
  • Evitando las trivializaciones y descalificaciones (broncas, reproches, ironías).
  • Evitando la culpabilización. No tenemos la culpa de actuar así, porque no tenemos los recursos.
  • No dramatizar o angustiarse tanto o más que el propio paciente.
  • Ayudar a objetivar las situaciones. La ansiedad implica sobrevalorar amenazas e infravalorar recursos.

Ejemplo Transporte: Temo viajar sola porque me perderé o estaré en peligro.

Forma realista de analizarlo: "No existe ningún peligro aunque te pierdas. Siempre puedes pedir ayuda. Estás capacitado para hacerlo".

Toda esta ayuda no os dará una garantía de solución. No nos vamos a curar solo porque cumpláis todo esto a rajatabla, pero sí es una forma activa de luchar junto a nosotros.