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lunes, 28 de noviembre de 2022

Fobia social y abusos

(Proyectos PSI2009-13506 y PSI2009-12448).

Correspondencia: Luis Joaquín García-López, Universidad de Jaén, Campus de Las Lagunillas, 23071 Jaén (España).

RESUMEN
INTRODUCCIÓN
ANSIEDAD SOCIAL Y
     - Abuso psicológico
     - Acoso laboral (mobbing)
     - Abuso psicológico
     - Abuso en la pareja
     - Acoso escolar (bullying)
          - Entre adolescentes

# INTRODUCCIÓN

Este artículo pretende cubrir el conocimiento sobre la relación existente entre ansiedad social y diversos aspectos del abuso psicológico. El problema de la violencia interpersonal, aún cuando hay más información, continúa estando presente, aconteciendo en los diferentes contextos interpersonales y adaptándose a las nuevas formas de relación. Su manifestación en los centros educativos y laborales preocupa a los expertos y son causa de alarma en la sociedad. Somos conscientes de que se trata de un problema que crece progresivamente y en el que son imprescindibles estudios en profundidad, que analicen los distintos factores y las múltiples causas que lo favorecen y mantienen.

Se trata, no sólo de poder actuar en los casos de violencia, sino de garantizar, por un lado, que los centros escolares sean lugares adecuados para el aprendizaje y desarrollo de la convivencia y, por otro, que los espacios laborales lo sean para fijar relaciones interpersonales profesionales y no el asentamiento de conductas de intimidación y acoso entre iguales. Las relaciones personales en los diferentes contextos, educativo, laboral y ocio resultan cruciales para la vida social de las personas, convirtiéndose en una fuerza básica del desarrollo personal y emocional. Sin embargo, para algunas personas, bien sean estudiantes o trabajadores, estas relaciones son conflictivas, siendo una fuente de problemas y el origen de su infelicidad.

Cuando nos referimos al acoso escolar (bullying), acoso laboral (mobbing) y acoso a través de Internet (ciberbullying), hablamos de una forma de violencia interpersonal que se ha convertido en la actualidad en un importante problema de salud pública. Son múltiples las características de personalidad y factores individuales que pueden actuar como moderadores de esta relación. En un estudio realizado por Moreno-Jiménez, Rodríguez-Muñoz, Moreno y Garrosa (2006), encontraron que la asertividad moderaba la relación entre el antecedente organizacional, inequidad laboral y el acoso psicológico. En un segundo estudio realizado por los mismos autores con 183 víctimas de acoso, los resultados mostraron que la ansiedad social y la asertividad moderaban la relación entre el acoso y sus efectos sobre la salud. Nos interesa conocer cómo el constructo “conflicto de rol”, bien sea de género, de vulnerabilidad (personas con ansiedad social, baja autoestima, inseguridad, etc.) o de autoridad, capacidad, etc. puede mediatizar el uso de la agresión dentro de las relaciones entre iguales, derivando así en formas de intimidación en los diferentes contextos.


# ANSIEDAD SOCIAL Y ABUSO PSICOLÓGICO

El abuso psicológico es una de las problemáticas que se encuentran desafortunadamente en vigencia y cuyas consecuencias negativas son nefastas para el individuo en particular y la sociedad en general. Aunque existe una considerable cantidad de información e investigación sobre este tema, aún se desconocen los factores de riesgo a nivel de psicopatología. Existen algunos indicios acerca del papel que puede estar jugando algunos trastornos de ansiedad y, más concretamente, el trastorno de ansiedad social, en el origen, desarrollo y mantenimiento del abuso. Como resultado, en este trabajo revisaremos aquellos estudios que han mostrado la relación entre presencia de ansiedad social y abuso sexual, abuso en la pareja, abuso escolar (bullying) y acoso laboral (mobbing), siguiendo, asimismo. En general, los datos señalan que existe un cuerpo de evidencia que señala una fuerte correlación positiva entre ansiedad social y vulnerabilidad frente al abuso psicológico, en concreto con el abuso escolar y el acoso laboral.

## Ansiedad social y acoso laboral (mobbing)

Aunque existe una escasez de estudios sobre las relaciones entre estos dos constructos, los datos apuntan a la existencia de una relación entre ambas problemáticas. A este respecto, la publicación de trabajos sobre este tema se ha limitado a estudios llevados a cabo en países escandinavos y en España.

A continuación presentamos dichos estudios, en función del contexto geográfico. En primer lugar, y atendiendo a los trabajos llevados a cabo en Escandinavia, y concretamente en Finlandia, encontraron que los trabajadores que padecían mobbing informaban presentar puntuaciones elevadas de ansiedad social. En Noruega, hallaron que las víctimas de mobbing presentaban alta ansiedad social, encontrando datos preliminares en el sentido de que esta psicopatología estaba relacionada con un incremento en la probabilidad de sufrir acoso laboral.

Posteriormente, estos mismos autores constataron que los niveles moderados de ansiedad social correlacionaban con la ocurrencia de mobbing. Asimismo, hallaron que la ansiedad social moderaba la relación entre mobbing y la presencia de respuestas psicofisiológicas y quejas somáticas. Así, las víctimas de mobbing, que además presentaban ansiedad social, informaban de niveles significativamente más altos de quejas somáticas que aquellas que presentaban niveles bajos de ansiedad social.

Siete años más tarde, Zapf y Einarsen (2003) pusieron de manifiesto que las personas con mobbing tenían tanto niveles altos de ansiedad social como una baja competencia social. En cuanto al sentido de esta relación, estos autores apuntan a que las personas con puntuaciones altas en ansiedad social presentan una mayor probabilidad de sufrir mobbing, siendo además un factor de riesgo como consecuencia de presentar más dificultades para defenderse cuando se hallan en situaciones que implican agresiones físicas o verbales por parte de otras personas. En España, Moreno-Jiménez et al. (2006) encontraron que la ansiedad social relacionaba positivamente con acoso laboral en una muestra compuesta por latinoamericanos residentes en Madrid.

En un segundo estudio publicado en el mismo artículo por estos autores, pero con una muestra compuesta por personas que habían sufrido mobbing en 10 comunidades de España, los resultados confirmaron el mismo resultado: el mobbing estaba relacionado positivamente con ansiedad social. Junto a esto, los resultados revelaron que la presencia de ansiedad social, además, moderó la relación tanto entre acoso laboral y disfunción social como entre acoso laboral y depresión.

# Ansiedad social y abuso sexual

Los estudios que específicamente han examinado la relación entre abuso sexual y ansiedad social se han centrado en población estadounidense. El primero de ellos fue el llevado a cabo por David, Giron y Mellman (1995), quienes descubrieron que el 63% de los sujetos con trastorno de ansiedad social informaba haber sufrido una historia de abuso físico o sexual en la infancia.

A final de esa década, Magee (1999) halló que haber sido abusado sexualmente por un miembro de la familia o haber visualizado agresión verbal entre los padres tenía un efecto en el inicio de la fobia social. Asimismo, el estudio llevado a cabo por Davis y Siegel (2000) reveló que haber sufrido abuso sexual podía actuar como una variable relevante dentro de la historia de aprendizaje del sujeto, pudiendo ocasionar un sesgo cognitivo al percibir las situaciones de interacción social como ansiógenas y, por ende, contribuir al desarrollo del trastorno de ansiedad social. En esta misma línea, Chartier, Walker y Stein (2001) encontraron que aquellos adultos que en la niñez sufrieron abuso sexual mostraban niveles altos de ansiedad social.

## Ansiedad social y abuso en la pareja

Respecto al abuso en la pareja, los escasos estudios llevados a cabo hasta la fecha sugieren la existencia de una relación entre esta problemática y la ansiedad social. Uno de los primeros trabajos fue el realizado por Langhinrichsen-Rohling y Neidig (1995), quienes compararon a personas que se encontraban en una relación de pareja con agresión física (ya fuesen víctimas o agresores) con personas que se encontraban en una relación sin agresión.

Los resultados pusieron de manifiesto que las mujeres de parejas con presencia de agresión informaban de puntuaciones más altas en ansiedad social que las de parejas sin agresión. Por último, un estudio más reciente realizado por Iverson et al. (2011) en una muestra de mujeres que habían sufrido abuso en la pareja por parte de sus compañeros sentimentales reveló que la mayoría de ellas presentaban puntuaciones altas en ansiedad social.

## Ansiedad social y abuso escolar (bullying)

Es en el contexto escolar donde se ha hallado de manera más consistente la relación entre ansiedad social y abuso psicológico entre iguales. De hecho, son diversos los trabajos que han apuntado que los sujetos con ansiedad social son más vulnerables a ser víctimas de situaciones de maltrato escolar y que esta victimización está relacionada con la presencia de ansiedad social, tanto de manera transversal como longitudinalmente.

La mayoría de las investigaciones llevadas a cabo sugieren que el inicio de esta relación se halla en el hecho de que la ansiedad social es un antecedente de la victimización, existiendo datos que indican que los adolescentes con ansiedad social tienen una mayor probabilidad de ser víctimas de abuso escolar que aquellos adolescentes que no presentan este tipo de ansiedad.

Por otro lado, existe otra línea de investigación que sugiere que la victimización podría ser el origen de la ansiedad social. En este sentido, se ha encontrado que haber sido víctima de abusos por parte de los compañeros de clase se relaciona con el desarrollo de síntomas de ansiedad social meses o incluso años después.

Un meta-análisis realizado por Hawker y Boulton (2000) reveló que el maltrato escolar se asociaba con la presencia de ansiedad y, más específicamente, de ansiedad social. Asimismo, los estudios que se han centrado en esta relación de forma longitudinal han aportado resultados en este mismo sentido. Por ejemplo, Bond et al. (2001) encontraron que la victimización en la escuela predecía el inicio de síntomas de ansiedad social en adolescentes tras un seguimiento de dos años.

En esta misma línea, Storch y Masia-Warner (2004) hallaron que la victimización entre iguales en adolescentes predecía de forma prospectiva síntomas de ansiedad social y evitación social. De la misma manera, el estudio llevado a cabo por Grills y Ollendick (2002) puso de manifiesto que los niños que habían sido víctimas de maltrato por parte de sus iguales informaban de puntuaciones más elevadas en ansiedad social seis meses después.

## Conclusiones sobre la victimización

En definitiva, los resultados de las investigaciones realizadas hasta el momento parecen indicar que la relación entre ansiedad social y victimización es bidireccional, de modo que la ansiedad social puede ser tanto un 

antecedente como una consecuencia de haber sido víctima de maltrato escolar.

## El papel del rechazo de los iguales

Los autores explican que el rechazo social es un factor clave en la ansiedad social. Señalan que:

  • Los niños y adolescentes rechazados presentan niveles más altos de ansiedad social.
  • El rechazo puede ser una causa, pero también una consecuencia de la ansiedad social.

Esto crea un círculo que se mantiene solo: la ansiedad provoca conductas de evitación, la evitación provoca más rechazo, el rechazo refuerza las creencias negativas, y eso aumenta aún más la ansiedad social. Este proceso contribuye al mantenimiento del problema a largo plazo.

## Conclusión final global del artículo

El cierre del artículo afirma que existe una relación consistente entre ansiedad social y abuso psicológico. Esta relación es bidireccional:

  • ✔ La ansiedad social aumenta la vulnerabilidad al abuso.
  • ✔ El abuso aumenta la ansiedad social.

# Referencias bibliográficas

  • Aguilar, G., Miró, J. y Gámez, W. (2013). Impacto del acoso laboral sobre la salud mental: un estudio en docentes universitarios. Ansiedad y Estrés, 19(2-3), 209-221.
  • Bond, L., Carlin, J. B., Thomas, L., Rubin, K. y Patton, G. (2001). Does bullying cause anxiety in adolescents? A prospective study on the associations between bullying and mental health. British Medical Journal, 323(7304), 85-88.
  • Chartier, M. J., Walker, J. R. y Stein, M. B. (2001). Childhood abuse and adult psychiatric disorders in the National Comorbidity Survey. American Journal of Psychiatry, 158(5), 794-796.
  • Davis, J. L. y Siegel, P. M. (2000). The role of childhood sexual abuse in the development of social phobia. Journal of Anxiety Disorders, 14(1), 77-88.
  • Grills, A. E. y Ollendick, T. H. (2002). Peer victimization, internalizing problems, and social anxiety in children. Journal of Clinical Child and Adolescent Psychology, 31(4), 487-495.