. . Entender la fobia social : abril 2016

martes, 26 de abril de 2016

Si me quieres ayudar , conoce mis muros y entiende mis "No puedo"


Si me quieres ayudar, conoce mis muros y entiende mis “no puedo”
Es bastante común que yo, y gente con estos problemas, en mi caso de componente agorafóbico y fobia social, con personalidad evitativa, se nos escuche decir las palabras:

“No puedo”
¿Por qué tu "Tú puedes" me hace daño?
Estas palabras no son aceptadas, admisibles y mucho menos entendibles para alguien que no vive lo que tú vives, porque no está dentro de ti. Parece que mientras tengas pies, brazos y respires, todo es posible y que sí puedes.
Y, en teoría, sí que puedes, ¡claro que puedes!, porque obviamente nuestro “no puedo” no tiene ese significado literal y estricto. Físicamente es posible y es cierto que, de enfrentarlo, tampoco morirías en el intento; seguramente lo conseguirías.
Lo que en esta entrada quería dejar bien claro es que, pese a todo, el que te digan una y otra vez:
“Inténtalo, tú puedes”
es altamente frustrante, extremadamente doloroso y sobre todo no ayuda en nada.

Esta circunstancia no va a hacer que de repente nos digamos:

Sí, lo voy a hacer o lo voy a intentar.

No se consigue nada con eso, solo hacer sufrir en límites que solo los que lo viven saben y que son muy elevados, hasta tal punto de dolor y frustración que puedes entrar en un fuerte estado depresivo que te puede llegar incluso a ideaciones suicidas.

Es doblemente doloroso: primero por la presión y la frustración al enfrentarte tan brutalmente ante esa limitación que otros creen que es tan fácil como enfrentarse, y segundo por la falta de entendimiento y comprensión.

Nadie puede meterse dentro de mi cabeza. Nadie puede saber hasta qué punto mis miedos son un límite, una frontera que no puedo saltar.

Si no pueden estar ahí y me quieren ayudar, esa no es la manera.

Para empezar yo me cerraré en banda justo ante esa persona, no confiaré en ella, no la veré como un amigo que me quiere ayudar, aunque sepa que esa fue su motivación y lo hiciera con muy buena intención.

Para mí será “mi enemigo” en ese aspecto al menos. Sabré que es una persona con la que realmente no podré contar cuando me sienta mal, porque pensaré que no me entiende y no le podré explicar lo que me hace sentir mal o mis miedos, so pena de escuchar: “Tú puedes, hazlo, inténtalo”, o incluso sorpresa ante lo que no hago.

La diferencia entre lo físico y lo mental
Es muy importante sentirse entendido, es crucial, básico, aunque de verdad no lo consigan entender del todo. Solo lo entiende quien lo vive, pero sí tener cierto grado de empatía o intentar ponerse en nuestro lugar.

Ya sabemos que la posible solución está en enfrentarse, pero no es tan fácil como decir: hazlo. La comprensión y entendimiento es fundamental para curarse o mejorar.

A mí me ayudaría que el que me quisiera ayudar tuviera una actitud protectora y tranquilizadora: “Tranquila, todo está bien, no pasa nada, yo estoy aquí. Si ahora no puedes, ya lo harás más adelante.”

Esto me daría armas, fuerza y más seguridad para enfrentarme, sabiendo que tengo un respaldo y que no estoy sola en esto. Saber que ese amigo o familiar está ahí para escucharme cuando lo necesite, porque tener a quien explicar esas fuertes angustias alivia.

Que no me juzguen ni me echen en cara lo que no hago, que me intenten entender o que entiendan el problema en general, que no es algo que no quiera hacer y que ya es un sufrimiento el no hacerlo por la limitación que te crea y la frustración.

Ya tú misma te castigas y fustigas muy duramente por ello, no es necesario que lo hagan más. Nadie va a conseguir que me enfrente porque me estén diciendo: hazlo, solo consiguen hacerme más daño y sentir mucho dolor.

Acompáñame, ayúdame, quizá traspasando esos muros con ayuda pueda llegar a sentirlos menos infranqueables con el tiempo, pero si yo te digo que no puedo sola, CRÉELO.

Cuando el miedo es real en mi cabeza

Como conté en mi anterior post, me enfrenté a uno de los viajes que consigo hacer sola, pero con ayuda. Es decir, hago el recorrido, pero me vienen a recoger al lugar de llegada.

Para mí el medio de transporte es como un aparato diabólico que se mueve por dentro de esas inmensidades terroríficas y desconocidas que no controlo y de las que tanto temo, pero si sé que me recogerán al final de este recorrido, lo acepto, con mayor o menor ansiedad.

Esa ayuda implica que la persona que me tiene que ayudar se desplace en un recorrido de hora y cuarto, para recogerme y volver de nuevo conmigo juntos. No consigo hacer ese transbordo sola.

Llevo luchando contra eso muchos años, no un día o dos, no es algo que se preste a la ligereza. He aceptado mis limitaciones de viajes, porque tampoco los necesito, pero lucho y sigo luchando por este recorrido para mí casi vital.

Llego de este recorrido siempre muy deprimida, no me gusta depender de esta manera ni ser una molestia tan grande para nadie. Y no lo entienden: no entienden cómo no puedo hacer eso, ni cómo soy capaz de hacer venir a alguien a buscarme, ni entienden que diga no puedo. Tampoco entienden que no me hace feliz precisamente esta situación.

A mi edad, si es que las lágrimas tienen edad, lloro y lloro. Algunos incluso dirían: “Pues deja de llorar y haz algo.” ¿De verdad creéis que eso ayuda?

Entender que todos los miedos y fobias son irracionales. No suele haber un peligro real, pero los que lo vivimos, lo hacemos como cuestión de vida o muerte. No es que no seamos capaces de pensar de forma coherente, es que lo que imaginamos lo vivimos como real, como cuando tienes una pesadilla en sueños y te despiertas con el corazón latiendo.

Este fin de semana vi una película de ficción, que me pareció muy interesante para explicar los miedos irracionales. Se trataba de un asesino en serie muy trastornado que mataba a chicas encerrándolas en una especie de urna tamaño habitación y en lapsos de tiempo automátizados iba cayendo agua hasta llenar la urna y ahogar a sus víctimas.

Trabajando contra reloj, acuden a un centro donde trabajaban con éxito en experimentos eugenésicos, entrando directamente en las psiques humanas y ayudando desde dentro. Nada de lo que se experimenta o se vive dentro de las mentes es real, se vive como un sueño, aunque se entra en contacto real.

Si se llegara a creer que es real, entonces sí se hace real, y lo que ocurra pasa de verdad; por ejemplo, si muere dentro, se muere de verdad. Una psicóloga entra a la mente de ese asesino para buscar respuestas, y se encuentra en un mundo muy oscuro, extraño, agresivo y sorprendente.

Pese a su experiencia, pierde el control y acaba creyendo que lo que vive allí es real, no pudiendo evitar tener miedo y sentirse en peligro. Al final está realmente en peligro.

¿Podríais tener la disciplina de saber, mantener y actuar en consecuencia ante ese tipo de peligros, por muy irreales que fueran? Al igual que en los sueños, ¿podríais mantener la calma y no tener miedo porque sabéis que no es real?

¿Creéis que porque yo os dijera que no es real, e incluso vosotros lo supierais, podríais, ya no solo dejar de tener miedo, sino enfrentarlo, meteros en ese mundo, en esa mente? LA RESPUESTA ES NO.

No basta con saberlo. Si el miedo está ahí da igual lo que te digan o sepas. Ya en nuestra realidad, nuestros miedos, aunque no exista peligro real, no los puedes controlar; necesitas evitarlos o vivirlos como los vivimos. En muchos casos son muy profundos y arraigados, no es algo superficial que con esfuerzo se pueda resolver.

Sería el equivalente a meterse en la mente de ese asesino y no tener miedo. Da igual que sea por fobia específica, enfrentamiento social, viaje, salir a la calle, obsesión repetitiva o cualquier otro miedo/trastorno de ansiedad. Si pudiéramos enfrentarnos y controlarlo, ya no tendríamos un problema, pero la realidad es que estos trastornos nos acompañan y nos limitan, causando sufrimiento. No todo es voluntad; muchas veces hay algo más.

jueves, 21 de abril de 2016

Fobia social con agorafobia: doble limitación


Entrada de Blog: Realidad y Sentimiento

Vivir entre Islas: El Pánico a Viajar Sola

Todo esto es por el simple hecho de salir, pero también tengo un temor, pánico, fobia a viajar sola a cualquier lugar. No soporto ni tolero, ni siquiera en el pensamiento, estar en un lugar desconocido sola, perdida y en el que tenga que buscarme la vida como, por ejemplo, coger un tren, autobús, etc.

El límite de mi zona de control

No puedo estar lejos de la zona que controlo.

Es por eso que, en su día, escenifiqué mis limitaciones como islas, porque no puedo ir sola de una isla a otra. Veo grandes abismos por medio y me resulta muy frustrante y limitante, no puedo visualizarlo, lo del medio, y eso me angustia.

Viajar, incluso con control porque lo conozca, me aterra.


Los ataques de pánico reales

Es posible que aquí sí haya tenido ataques de pánico reales, de repente me duele la tripa, me mareo y creo que me desmayaré y no conseguiré salir con éxito de la empresa.

Actualmente hay un recorrido que sí hago para ver a mi familia, con ayuda de ellos que me acercan al transporte y me facilitan y hacen los pormenores, pero pasándolo mal desde días antes, sin dormir y el día en cuestión con estos mini ataques de pánico los podría llamar.


Pienso que no seré capaz de valerme por mí misma por esta ansiedad, mareos etc. y que quedaré a la merced del lugar en que me encuentre con extraños a mi alrededor.

La prueba real del estancamiento

Esta es la prueba real, en mi caso, de que por afrontarlo no mejoro (llevo más de 10 años realizando ese mismo trayecto un mínimo de tres veces al año) y es por eso que pienso que aunque me decidiera a probar otros trayectos, algo que de todas formas no creo que llegue a plantearme nunca, no cambiaría este miedo.

Mi miedo es:

  • No ser capaz de valerme por mí misma.
  • Encontrarme en una situación desprotegida.
  • La sensación de no tener el control.

Mi sensación de vulnerabilidad por todo esto es fortísima y esta es proporcional a la limitación que me provoca; dependo mucho de los demás y es muy frustrante, lógicamente no todos pueden estar a mi disposición.


Preguntas sin respuesta

Es por todo esto que a veces ya no sé qué me ocurre, ¿Por qué actúo así? ¿Por qué me pasa esto? ¿Es fobia social? ¿Es agorafobia? ¿Es ansiedad generalizada? ¿Es todo? ¿Soy yo y mi cabeza? ¿Es mi organismo que funciona mal el solo?


Mi "Día de Reflexión"

Mañana me toca justo hacer uno de esos viajes que acepto hacer por inercia y repetición. Hace días que lo pienso y voy sintiendo, cuanto más se acerca, como me voy poniendo enferma. Me entra angustia y tristeza, todo se mezcla.

Este último día lo he bautizado como “Día de reflexión” como en las elecciones jeje... y así se lo explico a mis amigas de aquí, entre bromas para disimular y para que no me digan de quedar en este día porque, hoy, como siempre en este día, no quedaré con nadie ni tendré ningún compromiso, saldré lo justo y solo aceptaré estar con mi familia para despedirme.

El refugio en el ático

Buscaré mi habitación lo más posible, la de mi adolescencia, mi ático, donde tantas veces encontré paz y donde ahora estoy escribiendo, como escribía entonces, recogiendo energías y fuerza porque para mí mañana será como ir a la guerra.

Ya han acordado quién me acercará al autobús y esta noche llamaré a quien me tiene que ir a recoger. Le haré decir y repetir que él estará ahí a tal hora, si no lo repite no me quedaré tranquila. Por supuesto esta noche no dormiré nada.


Cierre

Ahora explicándooslo, me he puesto triste, ¿Por qué seré así? ¿Qué tiene esta cabeza mía?, qué asco de vida ¿No?

Lo peor de este problema es que es muy común caer en estos estados depresivos, no podría extrañar a nadie.

Sea como sea esta es mi realidad y así la vivo.


Recurso adicional: ¿Diferencia entre agorafobia y fobia social?

Para quienes, como yo, a veces se pierden en los términos, os dejo este vídeo que explica muy bien las diferencias:

Entrada de Blog: Realidad y Sentimiento

Vivir entre Islas: El Pánico a Viajar Sola

Todo esto es por el simple hecho de salir, pero también tengo un temor, pánico, fobia a viajar sola a cualquier lugar. No soporto ni tolero, ni siquiera en el pensamiento, estar en un lugar desconocido sola, perdida y en el que tenga que buscarme la vida como, por ejemplo, coger un tren, autobús, etc.

El límite de mi zona de control

No puedo estar lejos de la zona que controlo.

Es por eso que, en su día, escenifiqué mis limitaciones como islas, porque no puedo ir sola de una isla a otra. Veo grandes abismos por medio y me resulta muy frustrante y limitante, no puedo visualizarlo, lo del medio, y eso me angustia.

Viajar, incluso con control porque lo conozca, me aterra.


Los ataques de pánico reales

Es posible que aquí sí haya tenido ataques de pánico reales, de repente me duele la tripa, me mareo y creo que me desmayaré y no conseguiré salir con éxito de la empresa.

Actualmente hay un recorrido que sí hago para ver a mi familia, con ayuda de ellos que me acercan al transporte y me facilitan y hacen los pormenores, pero pasándolo mal desde días antes, sin dormir y el día en cuestión con estos mini ataques de pánico los podría llamar.

Pienso que no seré capaz de valerme por mí misma por esta ansiedad, mareos etc. y que quedaré a la merced del lugar en que me encuentre con extraños a mi alrededor.

La prueba real del estancamiento

Esta decir y repetir que él estará ahí a tal hora, si no lo repite no me quedaré tranquila. Por supuesto esta noche no dormiré nada.


Cierre

Ahora explicándooslo, me he puesto triste, ¿Por qué seré así? ¿Qué tiene esta cabeza mía?, qué asco de vida ¿No?

Lo peor de este problema es que es muy común caer en estos estados depresivos, no podría extrañar a nadie.

Sea como sea esta es mi realidad y así la vivo.


color: #2980b9; /* Azul para secciones internas */ font-size: 1.4rem; margin-top: 30px; } p { margin-bottom: 25px; /* Espacio entre párrafos */ font-size: 1.15rem; } .highlight-box { background-color: #fdf2e9; border-left: 5px solid #e67e22; padding: 20px; margin: 30px 0; font-style: italic; } .divider { height: 2px; background: linear-gradient(to right, #eee, #3498db, #eee); margin: 50px 0; border: none; } .meta-text { color: #7f8c8d; font-size: 0.9rem; text-transform: uppercase; letter-spacing: 1px; } .video-wrapper { position: relative; padding-bottom: 56.25%; /* 16:9 Aspect Ratio */ height: 0; overflow: hidden; max-width: 100%; background: #000; margin: 40px 0; border-radius: 8px; } .video-wrapper iframe position: absolute; top: 0; left: 0; width: 100%; height: 100%; border: 0; } b color: #000; } ul { margin-bottom: 25px; } li { margin-bottom: 10px; }

Entrada de Blog: Realidad y Sentimiento

Vivir entre Islas: El Pánico a Viajar Sola

Todo esto es por el simple hecho de salir, pero también tengo un temor, pánico, fobia a viajar sola a cualquier lugar. No soporto ni tolero, ni siquiera en el pensamiento, estar en un lugar desconocido sola, perdida y en el que tenga que buscarme la vida como, por ejemplo, coger un tren, autobús, etc.

El límite de mi zona de control

No puedo estar lejos de la zona que controlo.

Es por eso que, en su día, escenifiqué mis limitaciones como islas, porque no puedo ir sola de una isla a otra. Veo grandes abismos por medio y me resulta muy frustrante y limitante, no puedo visualizarlo, lo del medio, y eso me angustia.

Viajar, incluso con control porque lo conozca, me aterra.


Los ataques de pánico reales

Es posible que aquí sí haya tenido ataques de pánico reales, de repente me duele la tripa, me mareo y creo que me desmayaré y no conseguiré salir con éxito de la empresa.

Actualmente hay un recorrido que sí hago para ver a mi familia, con ayuda de ellos que me acercan al transporte y me facilitan y hacen los pormenores, pero pasándolo mal desde días antes, sin dormir y el día en cuestión con estos mini ataques de pánico los podría llamar.

Pienso que no seré capaz de valerme por mí misma por esta ansiedad, mareos etc. y que quedaré a la merced del lugar en que me encuentre con extraños a mi alrededor.

La prueba real del estancamiento

Esta es la prueba real, en mi caso, de que por afrontarlo no mejoro (llevo más de 10 años realizando ese mismo trayecto un mínimo de tres veces al año) y es por eso que pienso que aunque me decidiera a probar otros trayectos, algo que de todas formas no creo que llegue a plantearme nunca, no cambiaría este miedo.

Mi miedo es:

  • No ser capaz de valerme por mí misma.
  • Encontrarme en una situación desprotegida.
  • La sensación de no tener el control.

Mi sensación de vulnerabilidad por todo esto es fortísima y esta es proporcional a la limitación que me provoca; dependo mucho de los demás y es muy frustrante, lógicamente no todos pueden estar a mi disposición.


Preguntas sin respuesta

Es por todo esto que a veces ya no sé qué me ocurre, ¿Por qué actúo así? ¿Por qué me pasa esto? ¿Es fobia social? ¿Es agorafobia? ¿Es ansiedad generalizada? ¿Es todo? ¿Soy yo y mi cabeza? ¿Es mi organismo que funciona mal el solo?


Mi "Día de Reflexión"

Mañana me toca justo hacer uno de esos viajes que acepto hacer por inercia y repetición. Hace días que lo pienso y voy sintiendo, cuanto más se acerca, como me voy poniendo enferma. Me entra angustia y tristeza, todo se mezcla.

Este último día lo he bautizado como “Día de reflexión” como en las elecciones jeje... y así se lo explico a mis amigas de aquí, entre bromas para disimular y para que no me digan de quedar en este día porque, hoy, como siempre en este día, no quedaré con nadie ni tendré ningún compromiso, saldré lo justo y solo aceptaré estar con mi familia para despedirme.

El refugio en el ático

Buscaré mi habitación lo más posible, la de mi adolescencia, mi ático, donde tantas veces encontré paz y donde ahora estoy escribiendo, como escribía entonces, recogiendo energías y fuerza porque para mí mañana será como ir a la guerra.

Ya han acordado quién me acercará al autobús y esta noche llamaré a quien me tiene que ir a recoger. Le haré decir y repetir que él estará ahí a tal hora, si no lo repite no me quedaré tranquila. Por supuesto esta noche no dormiré nada.


Cierre

Ahora explicándooslo, me he puesto triste, ¿Por qué seré así? ¿Qué tiene esta cabeza mía?, qué asco de vida ¿No?

Lo peor de este problema es que es muy común caer en estos estados depresivos, no podría extrañar a nadie.

Sea como sea esta es mi realidad y así la vivo.


Recurso adicional: ¿Diferencia entre agorafobia y fobia social?

Para quienes, como yo, a veces se pierden en los términos, os dejo este vídeo que explica muy bien las diferencias:


jueves, 7 de abril de 2016

Respuesta a lector: concepto del blog


He recibido un comentario - pregunta de un lector de mi blog , para el post con titulo " Esto es vivir con fobia social : mi vida con  ella" y me ha parecido lo suficientemente interesante como para hacer una entrada nueva respondiendo . Estoy casi segura que muchos otros lectores se habrán hecho preguntas similares respecto a mí y mi blog  y en esta entrada quisiera explicarlo.

Esta es la pregunta 

Hola Laine,

He leído  que has aprendido a vivir con las limitaciones que te causa la fobia social, en algunas de tus reflexiones la siento como un elemento infranqueable.

Pienso que la fobia social se puede superar (yo aún no lo he hecho), al menos superar en el sentido de que las limitaciones no lo sean tanto y que nuestra calidad de vida no se vea tan seriamente afectada.

Siento que como muchos otros problemas, se pueden vencer de alguna manera.

En el tiempo que llevas afrontando la fobia social, ¿Ha habido algún tipo de terapia/conductas/hábitos que te hayan ayudado a mejorar tú situación?.

Aunque cada persona es un mundo y a todos nos afectan diferentes cosas y con diferente intensidad, y por tanto lo que le ayuda a uno no tiene porque ayudarle a otro, puede ser interesante el compartir lo que nos ha ayudado a mejorar, a alcanzar esos hitos.

En mi caso por ejemplo, tengo un axioma que he grabado a fuego en mi mente:

"A las personas desconocidas o con las que no tenemos mucho trato les importamos muy poco y apenas nos prestan atención".

Para mí, el haber aceptado e interiorizado esta frase me ha ayudado a sentir menos ansiedad en el trato con las personas, me hace sentir que no les debo nada y que no tengo porque agradarles o actuar de cierta manera. Es quitarme una responsabilidad que me hace sentirme más aliviado y ser más yo mismo.

. …………………………….

PRIMERO
Muchas gracias a todos los que me leéis y , sobre todo, a los que me dejáis comentarios, me animan mucho a seguir al ir viendo  cumplidos los objetivos que me impuse  cuando me decidí a escribir este blog.
Pej Hacer que personas se sientan  identificadas explicando cosas que muy pocos se atreven o pueden  materializar en palabras,  pero que existen en nuestro interior ,  tener una difusión más personal del trastorno , sentirse menos solos , más apoyados y más visibles. Poder ayudar a quien no sabe lo que le ocurre,  darse cuenta a tiempo , prevenir  ,dar a conocer el trastorno , etc..

Y dentro de todo esto  cualquier comentario  enriquece el blog con experiencias diferentes o incluso corroborando muchas realidades de lo que es vivir con esto.

No fue una decisión fácil  ,al fin y al cabo tengo fobia social y esto es una fuerte exposición. No obstante estoy decidida a darla a conocer desde otra perspectiva que no tiene NADA que ver  con la que explican los psicólogos, que es  teoría básicamente. No se  alcanza  a ver  ,en muchos casos , su gravedad , tratándose   como algo vacío y carente de alma , cuando es algo absolutamente limitante y detrás hay personas que sufren . Ya imagino que no se puede hacer de otra manera desde la objetividad, pero yo sí puedo.
Nadie lo puede explicar y sentir mejor que quien lo vive cada día.
  
Respondiendo una cuestión de concepto del blog
Un objetivo de mi blog es contar y hacer entender a quien no lo vive, que podría llegar a ser vivir con fobia social.  Intentar que se metan dentro de esta vida ,imbuirse incluso ,  para lo cual me centro más en las limitaciones e impedimentos .
No es un blog en que se pueda encontrar pej cómo superarlo, cómo mejorar,  qué tratamientos hay,  terapias etc o incluso qué he hecho yo por superarlo  . Seguro que internet está lleno de mil consejos y terapias . (No obstante también incluyo información al respecto en el blog) 
Yo me centro en la identificación y entendimiento , intentando  que todo eso que está en nuestro interior  y  que nadie ve  ,  se vea aquí fuera  y que  afectados y no afectados,  incluyendo psicólogos que quieran entender , lo puedan utilizar para pej ayudar a sus pacientes.
Os aseguro que no hay mejor terapia para uno mismo  que hablar con alguien que te entiende . Un psicólogo podría trabajar a partir de aquí .
No sé si soy demasiado ambiciosa, pero eso es lo que busco e intento, entre otras cosas  .

Explico esto porque  los que luchan por superarlo,  como el lector del comentario , pueden pensar que  incido demasiado en  aspectos negativos y no doy ninguna  herramienta de superación o hechos positivos.

SEGUNDO
Respecto  a vivir con las limitaciones de la fobia social y que el autor del comentario  considera que expongo  algunas de mis   reflexiones como si fueran elementos infranqueables.
Creo que dentro de este problema existen muchos puntos ,  etapas e incluso diferentes grados de complejidad y gravedad.
Yo tengo indicios de este problema desde que tengo uso de razón y en todo ese tiempo he tenido mucho tiempo para que se me añadieran otros miedos y patologías

“El 50% de los pacientes  con fobia social generalizada presenta una edad de inicio anterior a los 12 años. Esto explica  la alta comorbilidad con otros trastornos y la mayor intensidad de la ansiedad social en ellos”

Es muy posible que yo no hubiera llegado a este nivel , si se pudiera prevenir o tratar a tiempo , pero pienso que es muy difícil detectar algo así en la infancia. Muchos niños son tímidos y van cambiando al crecer . Creo en la existencia de una vulnerabilidad genética  , esta  es imposible de  predecir  y por tanto imposible saber  cómo evolucionará ese niño.

Un tratamiento por tanto ya puede comenzar tarde de por sí, aún con unos padres muy avispados.

Llega la adolescencia, punto clave y crucial, incluso en muchos casos todo comienza y/o se identifica aquí. No fue mi caso, yo continuo en esa etapa  sin ningún tratamiento ni conciencia de que algo no iba bien  con lo que voy empeorando.

El adolescente no lo contará,  lo vivirá en silencio y con vergüenza,  sin saber que le ocurre y pasa el tiempo.

En este punto  son otro tipo de problemas los que podrían empezar a alertar a los padres  como  pej  ver que su hijo no tiene amigos,   no sale de casa,   se encierra mucho en su cuarto,  suele estar muy triste o deprimido, abusa de la bebida en ocasiones ....  o mi caso , no come y adelgaza dramáticamente .

Pero no termina aquí, se empieza pidiendo ayuda a tu médico de cabecera y este no te orienta a un psicólogo hasta que ve algo muy evidente o los padres o familiares lo piden expresamente y pasa más tiempo.

Entonces comienzas  con psicólogos de la seguridad social , los psicólogos allí son buenos, pero el sistema no funciona. Tienes cita cada mes y medio ,como muy  pronto ,y se limitan a un seguimiento , pej ver que tal te ha ido en ese tiempo,  corrigiéndote algunos conceptos y poco más.  Te alivian, pero eso no te trata, en mi opinión, porque no están especializados en fobia social ni se centran en ello . No pueden darte las armas para intentar solucionarlo, sobre todo cuando está en un nivel muy avanzado y se te han juntado otros trastornos muy graves , pej la anorexia.
Después de agravarse más el cuadro ,pasa más tiempo, debes probar psicólogos privados . En mi caso me lo recomendó el mismo de  la seguridad social viendo que era imposible un tratamiento en profundidad ahí.

Después de un  primer intento serio y largo de  tratamiento privado ,que no todos se pueden permitir  , lo abandoné al comenzar  una nueva etapa de mi  vida .
A partir de ahí  ya  deambulo entre unos y otros por temporadas, pasan más años , decepcionandome  y abandonando cada vez, probando diferentes psicólogos , de nuevo seguridad social,  otros privados, diferentes psiquiatras y diferentes  medicaciones .
Os aseguro que puede llegar el momento en que os digáis BASTA y busquéis otro sistema

Y ese sistema, en mi caso,  es la ACEPTACIÓN
Yo estoy en este punto, no soy joven ,ya empiezo a tener una edad. Estoy llena de miedos,  ya no es una unitaria fobia social . Llevo toda una vida de lucha por mi problema en sí y por los tratamiento que he llevado sin cambios  y estoy muy cansada. Cada intento solo me ocasiona sufrimientos extras , solo acudir al psicólogo me supone un estrés muy fuerte.
He aprendido a vivir con miedo,  forma parte de mi vida , no lo rechazo,  me acompaña , lo acepto, lo sorteo, me adapto,  disfruto de lo que y con lo que puedo .
Quiero paz , quiero vivir . Estoy  limitada sí,  pero hay muchas cosas bonitas de las que puedo disfrutar aún  , me centro en ellas , en mi mundo.
En estos momentos de mi vida ya no necesito más, lo que me perdí ya está perdido y son cosas que ya no puedo recuperar  ni tener , pero sí  puedo buscar otras cosas .

Muchas de mis limitaciones ,no todas,  las considero, son , infranqueables, sí . Creo que todos pueden llegar a conocer sus límites en un momento dado de su vida.
Si me centro en lo que no puedo hacer , no puedo disfrutar de lo que sí  puedo

Esto no significa que tenga que ser así siempre, solo es mi situación actual, claro que se puede curar , mejorar y/o luchar siempre. Yo tampoco he tirado la toalla,  solo me he topado con mis límites y he aprendido y me he adaptado a vivir con ellos.

Quizá con esta entrada algunos puedan entender mi actitud , mis motivos , y lo que el blog “Entender la fobia social” significa para mí.