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miércoles, 4 de octubre de 2017

La anorexia es algo más que no comer




Me interesa mucho tratar también el tema de la anorexia porque se desconoce o se habla poco de esta posible  relación entre anorexia  y fobia social .


La anorexia también es muy difícil de entender , ya he hablado de mi caso en este blog, pero contando mi experiencia sólo se ve lo que se sufre y cómo  veía las cosas entonces .

La anorexia ,ya  por sí misma ,   es un tema  que quisiera se conociera y/o entendiera más, sinó ya entender, porque es difícil,  al menos profundizar algo más en el problema  y no quedarse en lo superficial de la comida.

Cuando he buscado por internet "Entender la anorexia" nombran una serie de caracteristicas de personas con este problema , que quizá los identifican, pero que no ayudan a entender. No sé ve el problema de fondo que suele haber , más bien se limitan  a conocer una realidad o saber algo más profundamente  sobre lo que es la anorexia o un trastorno de alimentación.

Este es el que más me ha interesado:
Algunas claves para entender la anorexia y la bulimia 

Y aún así nadie podría entender porqué, pej continuan queriendo  adelgazar cuando su peso es infímo y hasta los huesos son visibles .

Al ser un tema pasado en mi vida, gracias a Dios, no puedo hablar de un día a día o de otras experiencias más allá de las pasadas  ya contadas,  pero sí puedo hablar del problema desde un mayor entendimiento mirando atrás y basándome en mi vivencia.

Siempre he pensado que mi anorexia fue algo diferente , que no fue tan grave , y sus orígenes también podrían ser algo menos comunes , quizá

Lo que me indica dos cosas:

1 - Que en este trastorno el paciente lo ve muy diferente a los que le rodean,  familia y profesionales.
Existe una negación del problema y si se admite  o cuando se admite y se pone en tratamiento , se niega como mínimo la gravedad, por otra parte es obvio porque tus intenciones siguen siendo no comer

2- Que al igual que la fobia social los casos de anorexia o trastornos de alimentación , pueden ser muy diferentes y no tener nada que ver unos con otros , salvo algunos nexos comunes de identificación.

En mi caso pej se podría decir que fue una anorexia tardía.  Según dicen los criterios es más común en adolescentes , casi niñas y otros por supuesto, pero ya mi edad como inicio , pasada ya la adolescencia con creces y  luego  durante 5 años más, no resulta muy común.

Te lo llegan a decir:

- ¿ Pero tú a tu edad con estas tonterías? ¿Es que no tienes cabeza? ¿No sabes que si no comes te mueres?

Pues hay que decir que una característica de personas con anorexia suele ser precisamente que son muy inteligentes y estudiosas. Más bien los ignorantes son ellos que no les interesa pararse a entender que hay algo más de fondo y actúan de una manera simple y carente de todo.

¡ Claro que sabemos las consecuencias!

De hecho además de la posible muerte hay  secuelas que pueden quedar de por vida, otra cosa es que no lo queramos ver

Obviamente no se entiende, pero existe un problema de fondo , que es lo que ellos a veces no quieren ver.

Como ya expliqué está muy claro que en mi surgió a raíz de la fobia social o de sentir mucha incapacidad para adaptarme al mundo real.

En este punto todos te dicen:  

  • Es que eres un inmaduro,  yo les daba dos tortas bien dadas a todos  y a ver si espabilan
( también son cosas que he leído u oído)

Ahí se quedan muchos, ya no profundizan más.

Otra cosa son  los que lo  han vivido de cerca en algún familiar. Para el tratamiento se necesita un importante equipo disciplinar , psicólogos, psiquiatras y nutricionistas…
Es muy importante la colaboración familiar,  estos son ampliamente instruidos y han de cumplir unas pautas muy estrictas cuando la persona enferma está en casa, así es que ellos, los que se hacen responsables de ti,  sí acaban por saber de qué va.
Al menos de su seriedad.


Pero a nosotros
¿Qué nos ocurre? ¿Qué pasa por nuestra mente?

Por  alguna u otra razón en un momento dado te encuentras con algo que no sabes como afrontar y que te come por dentro, a veces lo identificas , otras no , puede ser desde una depresión , miedos, ansiedad, problemas familiares, … algún trastorno identificado o no etc

Siempre se comenta que no se come por querer estar guapa y delgada , seguir los cánones de belleza de las modelos etc.. .
En mi caso sólo hubo un punto de eso, pero no fue lo principal.
Un verano adelgacé dos o 3 kilos y me puse especialmente guapa, también estaba morenita y todos me decían:

¡Qué guapa estás!,  

Y me miraban .
Obviamente mi autoestima subía con ello y me hacía feliz, supongo que como a cualquiera.

Decir que nunca estuve gorda , de hecho el problema puede surgir , de venir por aquí los tiros,  aún cuando estés delgada y  que tú te veas gorda o no lo suficientemente delgada. En mi caso siempre estuve en un peso normal para mi altura , aunque no fuera en la parte más baja del intervalo. (Cosa que ahora si lo está, incluso por debajo en ocasiones).
Esto pudo ser un detonante , lo es en muchos casos, pero  como decía no la raíz principal.

Quizá vi un poder social ahí , más aceptada , más visible … Lo que empezaba como algo inocente se fue complicando.

Hizo que captara otro tipo de atención:  la de mi familia hacia mi persona.
Se daban cuenta entonces que necesitaba ayuda, pero no era la ayuda que ellos creían ,ellos sólo veían  la visible , que no  comía y que  iba adelgazando , no veían    ni podían ver, todo lo que me atenazaba por dentro y que no sabía o podía resolver.

Toda esa atención la vi como un escape , una forma de materializar esa necesidad de auxilio , simplemente saliendo a la luz .

Yo no podía explicar qué me pasaba ,porque no lo sabía .

No podía decir:  necesito esto o me pasa esto, era difícil de explicar y mucho menos de entender o aceptar sin más. Si lo hubiese explicado, si hubiera dicho: “ algo no va bien” ,   no me hubieran hecho caso. Tu familia normalmente no sabe de la existencia de estos trastornos de ansiedad ni puede saber cuando realmente la cosa es un problema y necesitas ayuda , cuando ni tu mismo lo sabes y… de hecho lo más habitual  , si no es muy evidente, y nunca lo es porque disimulas , es que te presionen a hacer según qué,  algo que nos suena a prácticamente todas las personas con fobia social.

Porque.... ¿Qué les hubiese dicho?

¿Tengo miedo a salir?
¿Me siento mal con gente desconocida?
¿La vida me abruma en exceso?
¿Siento que no puedo seguir  el ritmo y la vida de la gente de mi edad y responsabilidad ? …

Yo misma  al final vivía reprimida en mi mundo sin saber que no era “normal” o sin explicar o poder hacerlo ese malestar o incapacidad , pero sí podía hacer notar ese sufrimiento dejando de comer .

Con ello mi familia buscó una ayuda y yo me agarré a eso con mucha esperanza y muy confusa.

Quizá debí encontrar el momento de parar  o sentir que ya estaba cumplido ese objetivo inconsciente de dar ese toque de atención , pero yo sabía que algo que no podía explicar andaba mal más allá de no comer y sólo lo podía explicar así con algo físico más real y mientras existiera ese malestar no podía ya dejar de hacerme daño,  de autodestruirme.

Es algo irracional que no admite coherencia ni razón al igual que muchos otros trastornos como pej la propia fobia social  , pero en este caso se te va de las manos y  acabas por no controlarlo.
La mente es muy poderosa y te manda mensajes erróneos pej que estás gorda o que engordarás sin control si te relajas,  o que perderás algo.etc

Sabes de sobra que es algo que no deberías hacer,  que no es bueno para tu salud,...

pero lo haces.

Sabes que estás haciendo sufrir a tu familia, quizá el punto que peor llevas , al menos yo, porque lo demás te da igual….

pero lo haces. .

Yo entré en una espiral que es la difícil de entender e incluso de parar . La de no poder ni querer de ninguna de las maneras comer ni engordar, sólo adelgazar sin parar y sin límite.

Llegas a un punto en que ni tú misma sabes porqué lo haces ,hay como un punto de no retorno .

No soportas ver en la báscula que has subido 200 , 300 gramos de peso. Tienes que pesarte infinitas veces al día para controlarlo porque te da tanta ansiedad ver que has subido , como de permanecer sin  saber .
Sólo descansas cuando ves que vas bajando y que te alejas de ganar esos 100 gramos ,pero se convierte en un sin sentido porque aunque bajes sigues con el mismo miedo a subir los mismos 100 gramos otra vez.
Se hartan de decirnos que esa diferencia está en si bebes o no agua o si vas al baño, pero no sólo no nos sirve , sino que hace que busques una solución y te inflas a laxantes y / o  diuréticos.

Analizas con detalle lo que comes, hasta el punto de hacer listas y registros  y/o estudias cómo evitar comer de más ,o no comer ante la vigilancia de tu familia pej,
En el peor de los casos buscas cómo contrarrestar después todo lo que hayas comido , ya sea haciendo ejercicio , etc.. Si no te dejan, porque te vigilan, continuas con un alto grado de ansiedad hasta llorar y casi gritar a veces,  hasta que vuelves a sentir el estómago vacío.

Dices no tener hambre y que te duele el estomago , pero te duele de hambre ,te engañas o engañas a los de tu alrededor y no obstante necesitas sentir ese dolor o sensación de estómago vacío.

¿Cómo se va a entender eso?

¿Quién en su sano juicio podría hacer algo así?

Y no estamos locos , seguimos con nuestra vida normal , si nos dejan hacerla , aunque también es cierto que en casos ya graves o avanzados tiendes al aislamiento , a menudo por la debilidad, o por tener que rechazar actividades que impliquen comer o por no oir a tus amigos decirte lo delgada que estás, o por la misma fobia social añadida como en mi caso y en otros muchos como indico posibilidad  etc  además  hay un deterioro y no tienes fuerzas ni ganas de nada

Pero, eso si, tienes  un problema gordo

Es como un trastorno obsesivo compulsivo , entras en esa espiral que no puedes parar , con manías y obsesiones que quieres cumplir de forma religiosa y sin límite.

No piensas que el final de esa obsesión es la muerte , o lo piensas porque ya se encargan de decirtelo y tampoco eres tonto  , pero te da igual, también piensas que no es tan grave , que exageran…

...  y tú sigues.

Yo cree dependencia  y adicción a mi debilidad , a los mareos , a sentir siempre frío, a pesarme, al control , … y al final es así, eres como un adicto , no lo puedes controlar.
Mi subidón era verme bajar de peso y haber ganado batallas de control, cada vez más difíciles por la vigilancia.

Me gustaba sentirme como un fantasma sin cuerpo , algo etéreo y volátil. La debilidad me hacía sentir un poco así y también me hacía  meterme en mi mundo,, abandonar el real acercándome más y más quizá a la propia muerte.. Quería alejarme del mundo,  de lo que implicaba. ..

También me hacía sentir que controlaba algo  , aunque se me fuera de las manos. Tener ese control  que no tenía en  mi vida real. Al final es un control de tu cuerpo,  de la vida y/o la muerte… ,

También veía que me ayudaban , que me prestaban atención, que por fin ponían nombres y todo cobraba más sentido ….
Todo por varias razones  era como muy positivo para mí , no podía prescindir de ello y mantenía el problema.

También los alcohólicos ,  los fumadores..  saben que es perjudicial, y que les puede llevar a la muerte y ahí siguen , a ellos no les llaman locos y parece que ahí no hay nada que entender , tienen una adicción , o vicio y ya.

En ellos también suele existir un problema de fondo, como poco de ansiedad.

La fobia social se la vincula  con adiciones de todo tipo  alcohol , drogas, internet y hasta el juego … la anorexia podría ser una más.

Otra razón para no comer , incluso curada de la anorexia, es que al final se convierte en tu ansiolítico o en una especie de sentimiento autodestructivo y kamikaze . Es como un suicidio encubierto sin serlo y alivia , tú no eres capaz de matarte ,como en algunos momentos de dolor quisieras aunque sea algo que no materializarías nunca ,  pero te alivia el hecho de hacerte daño, todo esto  es algo que quedó pegado en mi para siempre , que aprendí ,  un recuerdo de la pasada anorexia.

Algunos en situaciones de estrés y ansiedad les da por comer, en mi caso me alivia dejar de hacerlo y sentirme desmayada y enferma, en estado comatoso, como si con ello se alejara y pudiera perder la razón , lo que al tiempo me ayuda a evadirme del problema que me aqueje o a vivirlo en otra esfera, como alejándolo de mi raciocinio , de la responsabilidad de la vida, de la realidad.

De nuevo esa sensación de que no controlas tu vida . Controlar la comida me hace sentir bien, se vuelve como algo automático, una respuesta , esta vez más controlada porque no dura en el tiempo lo más 3 días.

 En mi opinión y  caso la anorexia se  entendería   provocada por algo de fondo que no puedes resolver sola ,como una  salida que te has buscado para afrontar ese algo que se escapa a tu control .



Habría que entender que la anorexia es algo más que no comer y que hay que incidir más en el problema de fondo,  no vale con decirte.
Si no comes te vas a morir 



viernes, 2 de junio de 2017

Fobia en la Universidad



Mi experiencia en la Universidad

Creo que en mi caso es importante que hable de mi periodo en la Universidad, como ya os he ido contando: yo era una niña tímida e inhibida, pero sólo necesitaba a mis padres y ellos estaban ahí. En la adolescencia se complicó todo más, empezaba a salir y ya tenía muchas limitaciones.

Pero la época en que peor lo pasé fue la de Universidad (tanto es así, que adquirí una especial "fobia" y jamás he vuelto a por mi título, al ser incapaz de hacerlo ni sola ni acompañada) y la de justo después buscando trabajo. Mi índice de sufrimiento y limitación llega al límite de lo soportable.

Escogí una carrera que no me gustaba especialmente, mi vocación eran los niños y no la seguí, al menos no de forma universitaria. Mi elección la basé en que era una carrera con salida y, sobre todo, en que tres chicas que conocía y trataba del instituto la escogieron, así no iría con gente desconocida.

Para una chica tímida, sensible y a menudo insegura, esta selva y lucha constante costaba mucho de soportar. Yo ofrecía lo que tenía, pensaba que así me lo devolverían de igual manera, pero parecía que las cosas no funcionaban así.

Pese a esta “guerra” (todo era encubierto, cosa que aún llevaba peor porque tenías que hacer como si nada y seguir) seguía la vida universitaria con ellas de una forma más o menos normal.

Dificultades a lo largo de los 4 años

  • Segundo año: nos echaron del edificio en el que estábamos y nos mandaron a un pueblo a unos 30 o 40 km.
  • Tercer año: la que conducía se quedó embarazada por accidente, super joven, y al tiempo me acechaba la reválida.
  • Cuarto año: para aprobar dos asignaturas que me quedaron.

Dos de las tres chicas aprobaron todo. Por suerte me quedé con la que conducía que por su embarazo, ya finalizado, no pudo terminar. Coincidían las asignaturas suspendidas pero ella tenía más y los horarios eran diferentes. Me seguía acechando la reválida.

Primer problema: el autobús y la ansiedad

Como decía, era en una ciudad lejana. Probamos el primer día el autobús concertado, ese primer día nos lo daban gratis como prueba. No era de línea, sino uno específico para nosotros dado el cambio y que prácticamente nos echaron del otro lugar en nuestra contra.

Iba con miedo, porque además de todas las novedades, a mí eso de viajar y estar en un lugar que no controlo, porque no sé volver sola, me causaba y me causa más que ansiedad. Ese día, trascendental e inquietante para mí, me levanté muy temprano, estaba oscuro y me vestí a tientas tanteando los dos pares de zapatos que estaban juntos.

Ya dentro del autobús, cuando no había marcha atrás, me dí cuenta de que me había ido con un zapato de cada. Suerte: que se parecían bastante al ser del mismo color. Desgracia: que uno era de invierno y otro de verano. Se puede uno imaginar cómo pasó el primer día.

Por suerte nadie se dio cuenta. Yo se lo comenté a mis compañeras, que no amigas, como algo gracioso y riéndome para disimular. Era mejor decírselo que que se dieran cuenta ellas, pero mi zozobra fue terrible.

Además, yo notaba esa diferencia con los sentidos; al ser uno de verano y otro de invierno, no hacía falta mirar.

Problema del teléfono y la angustia


Después de ese primer día en bus seguimos yendo en coche. Algunos días no íbamos a clase, por ejemplo cuando la que conducía estaba enferma o no podía. Solo ella tenía el carnet por entonces, y no había buena conexión de transporte público.

Aquí ya surgían dos problemas graves para mí: uno, no toleraba coger ese tren sola, aún hoy en día sigo con ese problema; por suerte, las otras dos también venían dado ese caso. Dos, cuando pasaban estos imprevistos, la que conducía llamaba a una de aviso, ésta llamaba a la otra y así.

TELÉFONO!!!!!! Dios, ¡qué fobia más horrible! Cuánto me costaba llamar, sobre todo en los inicios de curso después de un verano en que no nos veíamos.

Nadie podrá entender nunca esto, a veces ni yo… casi al borde del llanto, porque mi zozobra y angustia eran terribles, y durante días, con rumiaciones y anticipación, y más con ellas que no eran amigas, aunque tuviéramos un trato aceptable, pero que no te ayudaban en nada.

Otra anécdota: un día esta chica no pudo ir y avisó a otra y ésta a la otra, pero nadie me dijo nada a mí. No sé por qué justo a mí. Total que por la mañana muy temprano me levanto como siempre y me voy andando al lugar en el que quedábamos. En mi caso debía andar unos 500 m con subidas y bajadas. Me pongo a esperar y nadie viene, entonces llamo al timbre del portal de la casa de una de ellas, ahí es donde quedábamos, y me dice: - pero si hoy no vamos!!!!! ¡¡¡No me habían avisado!!!!!

Lo que lloré durante días no está escrito. Me sentí muy avergonzada de haber ido, aunque fuera por no saber, muy idiota. Como si la gente pudiera tener el derecho de ignorarme y no tenerme en cuenta. No entendía nada. Hubiera querido no volverlas a ver ni hablar en mi vida, pero tenía que hacerlo porque dependía de ellas.

El apoyo de mi padre

En una ocasión, estudiando para un examen, tuve un ataque de pánico. Estudié muchísimo, mañana, tarde y gran parte de la noche, y el día anterior me quedé en blanco. Se borró todo de golpe. Mi padre me encontró tirada en el suelo (a decir verdad nunca estudié de forma convencional, me tiraba al suelo o sobre la cama y cambiaba mucho de posturas, por ejemplo con los pies apoyados en el techo del ático, o tumbada en la cama de forma transversal y los apuntes en el suelo, etc.) llorando a lágrima viva, histérica y enloquecida, dándome golpes contra la pared.

Mi padre se enfadó, no conmigo, sino con lo que me hacía sufrir, cogió mi libro y lo tiró lejos con rabia y me dijo que saliéramos unas horas para desconectar. Me dio un Valium 5, el primero de mi vida, ¡y ohhhhhhh paz, vaya descubrimiento!

El final de la carrera y la reválida

Y pese a todo, y aunque nadie podrá entenderlo o creer, yo me buscaba la vida, trampeaba, engañaba, disimulaba, evitaba, mentía cuando tenía que evitar, buscaba solucionar mis limitaciones de formas poco ortodoxas, es decir buscando de forma sibilina ayuda de otros sin que se notara o intentándolo (por ejemplo juntándome a según quién por necesidad), viviéndolo sola y tratando de sobrevivir, sin explicar a nadie mis miedos que creía únicos en el mundo.


[Como las islas de mi vídeo. Me dejaban en esa isla, pero en medio estaba el océano y no podía volver]
Todavía no había llegado lo peor, como fueron los años siguientes. Seguí estudiando, retrasando lo inevitable. Hice algunas entrevistas de trabajo e incluso algún trabajito, etc. Aquí fue cuando llegó mi anorexia en su punto álgido, estaba claro que mi mente ya no podía más.

Esos miedos tan irracionales, esas limitaciones, sus graves consecuencias, llantos de miedo y angustia, de no entender, de verme incompetente e impotente… ¿Qué hacer? ¿Cómo salir? Tan sola…

Y por otra parte la insistencia obvia de quienes me rodeaban de que hiciera según qué. Pero yo ya no quería, o no podía, seguir así.

Vivir con miedo constante es horrible… y aunque disimules y te acepten, siempre te ven diferente porque a menudo te delatas. Cuánto desearía que se viera, se supiera, se llegara entender o como mínimo, se aceptara como algo real que existe.

Yo siempre seguiré sintiéndome diferente, aún cuando ahora sé que hay más, muchos, como yo, pero igualmente me veo diferente. Tengo miedo a las relaciones sociales, pero es mucho más; al final, es una angustia permanente por todo. El mundo, la vida… se me hace muy complicada y ya solo salir a la calle es un horror.