
lunes, 21 de septiembre de 2015
Hablamos nosotros

viernes, 4 de septiembre de 2015
La fobia social es discapacitante
La fobia social es discapacitante por sí misma, pero además también tengo que decir que ésta casi nunca viene sola: la acompañan, o se acaban extendiendo, otros miedos y patologías, como agorafobia, depresión, ansiedad generalizada, trastornos obsesivos compulsivos, trastornos evitativos de la personalidad, alcoholismo o drogadicción, etc. Si no se supera, va a peor, se cronifica y cada vez es más discapacitante.
En mi caso se le ha unido la agorafobia, la ansiedad generalizada, la evitación y estados depresivos por temporadas.
Por lo tanto, para mí tener fobia social es:
- Tener una ansiedad continua y generalizada que no termina, en muchas ocasiones ni en mi propia casa, donde se supone es mi lugar de protección. En casa está el teléfono, las visitas inesperadas, los vecinos… o la ansiedad volátil e inidentificada, porque llega un momento que ya no identificas, simplemente está.
- La fobia social es un no descansar, un sufrimiento continuo.
- Una simple ansiedad o estrés es causa hoy en día de baja laboral justificada, y esa baja sirve para recuperarse. Un fóbico social no tiene descanso.
- Tener fobia social para mí es tener agorafobia, y no poder, o que te cueste mucho, salir a la calle sola, ir a un supermercado, hacer un recado… (tareas cotidianas en la vida diaria necesarias) o simplemente pasear… (la gente está por todas partes, las relaciones sociales son constantes en el día a día, los imprevistos, las situaciones a resolver y enfrentar).
- Yo no puedo coger un medio de transporte, dependo de la gente para mis traslados; mi grado de dependencia es importante en este sentido.
- Tener fobia social es tener depresión o estados depresivos. Nuevamente apunto que la depresión también es un motivo de baja laboral, en la fobia social es un continuo, no hay ninguna baja que lo alivie o cure. ¿Quién no se deprimiría viviendo así?
Yo NO puedo trabajar. La consecuencia más fuerte porque de ella depende tu vida, tu independencia, tu todo.
Y yo me pregunto: si solo por una de las cosas que viven o pueden vivir los fóbicos sociales (en mi caso yo vivo las que he explicado) ya serían causa de baja laboral que les incapacita*, ¿no debería tener la fobia social una invalidez permanente en el mundo laboral?
Ya en los libros de psicología se habla de lo discapacitante que es, pero ¿de qué sirve que lo digan si luego no lo tiene en cuenta la sociedad? Por ejemplo, a la hora de buscar psicólogos gratuitos especializados que te atiendan algo más que una vez cada dos meses, ayudas para la inserción laboral o, en casos muy graves, ¿una pensión?
Pero hay más, porque además de incapacitarte, te quita tu vida y el poder de disfrutarla. No puedes hacer una vida normal en casi ningún sentido.
La fobia social me ha quitado el poder de decidir nada por mí misma, el que depende no decide. Me ha quitado negarme a ir a fiestas, tener grupos de amigos, salir, viajar, trabajar… no poder hacer valer mis derechos, que nadie me tome en serio, que me traten como a una niña, que no entiendan nada… la lista sería interminable.
La fobia social es un miedo acumulativo que se hace una gran bola y multiplica los efectos anulantes y discapacitantes.
¿Qué dice la normativa oficial en 2026?
En España, desde el 20 de abril de 2023, se aplica un nuevo sistema para valorar la discapacidad basado en el Real Decreto 888/2022, de 18 de octubre, que regula el procedimiento para el reconocimiento, declaración y calificación del grado de discapacidad. Este decreto ha sustituido al anterior de 1999 y se basa en un enfoque más completo, tomando en cuenta no solo la enfermedad clínica, sino también la forma en que la condición afecta la vida diaria y la participación social, un modelo conocido como *biopsicosocial*. 0
Esta normativa pretende que la evaluación de la discapacidad sea uniforme en todo el territorio español y que tenga en cuenta factores como habilidades para las actividades diarias, adaptación al entorno y limitaciones sociales que dificultan la vida cotidiana. 1
Grados de discapacidad según este baremo
- Grado 0 – Nulo (0 % a 4 %): No hay discapacidad evaluable.
- Grado 1 – Leve (5 % a 24 %): Dificultades leves que no impiden la independencia en la mayoría de actividades.
- Grado 2 – Moderado (25 % a 49 %): Dificultades moderadas en actividades diarias.
- Grado 3 – Grave (50 % a 95 %): Dificultades importantes que limitan la vida diaria y el funcionamiento personal.
- Grado 4 – Total (96 % a 100 %): Limitaciones muy severas o incapacidad absoluta para actividades esenciales. 2
La valoración la realizan equipos multidisciplinares (médicos, psicólogos y trabajadores sociales) que analizan cómo cada condición —incluidas las psicosociales como la fobia social— afecta la vida cotidiana de una persona. Esto permite que se reconozcan discapacidades “invisibles” que antes eran difíciles de valorar con criterios solo clínicos. 3
Reconocer oficialmente un grado de discapacidad puede abrir puertas a:
- Acceso a prestaciones económicas.
- Adaptaciones laborales y flexibilización de condiciones.
- Apoyos sociales o educativos según normativa autonómica y estatal.
Ten en cuenta que el proceso de evaluación puede tardar varios meses y, en algunos casos reales, incluso años en completarse, por lo que es recomendable presentar toda la documentación clínica y social disponible desde el principio y, si fuese posible, asesoría profesional. 4
Si quieres saber más sobre cómo funciona este procedimiento o cómo iniciar la solicitud, puedes consultar los textos oficiales del Real Decreto y las guías de servicios sociales de tu comunidad autónoma.
