La fobia social: difícil de entender
La fobia social es un trastorno difícil de entender y de explicar incluso para nosotros porque su base es irracional, no podemos entender por qué se disparan nuestras alarmas ante situaciones aparentemente normales, lo cual resulta muy frustrante. Sabemos lo que sentimos y vivimos, pero es difícil expresarlo con palabras para hacerlo entender a quien no lo vive.
Muchas veces por ello, cejamos en nuestro empeño de hacer entender a quien convive con nosotros, si es que ellos conocen nuestro problema (a veces se oculta hasta a la familia), ya que por muchas explicaciones que des y por mucho que ellos intenten comprender, si es que lo intentan, te dicen que no pones de tu parte.
Yo a veces les digo: - ¿Intentar? ¿Te tirarías tú con los ojos cerrados todos los días al vacío, sin saber siquiera si tienes paracaídas? Eso es intentar para nosotros.
La vida cotidiana como un desafío
Hay muchas cosas que evitamos, pero muchas otras con las que lidiamos cada día y que tenemos que enfrentar, que son tan normales en las vidas normales de cualquiera que no reparan en lo que nos cuestan.
Salir a la calle, encontrarte con un vecino, comprar en un super, llamar por teléfono, ir al banco, tomar un café, (que va!!!!!, ¿sola?... ni en sueños). Visita de la suegra ufff... Alguien llama a la puerta, el cartero, tienes un paquete, firma aquí. Cumpleaños de pepita, te han invitado, como pareja de... ¿Qué dices? Tenemos que ir o quedaremos mal. Autobús, camina en busca de tu asiento, todos te miran. Hay mucha gente, mejor andando.
- Oiga señorita, ¿podría decirme dónde está la calle Viriato? - Lo siento, no soy de aquí (porque claro es la salida más rápida, cualquiera se pone a explicar, que luego no se enteran y no se acaba nunca). Mejor me vuelvo para casa. La ansiedad se acumula.
- Oiga, ¿me da algo para el bus? - Lo siento, no llevo suelto (no vaya a ser que si le digo que no me lo creo se lance sobre mí).
Veo borroso, creo que me mareo, ¿Está verde ese semáforo? Da igual, necesito volver, ya no veo, ya no siento, mis pies van solos...
Esto es intentar
Esto es intentar y esto es tirarse sin paracaídas, pero estos esfuerzos diarios nadie los tiene en cuenta, son demasiado simples para aceptarlo como una lucha de nuestra parte, solo inciden en lo que evitamos o no conseguimos enfrentar.
Evidentemente, si ni los familiares que conviven con nosotros llegan a entender, ¿qué va a entender el resto del mundo? Pero el caso es que todos entienden que si tienes fobia a las arañas grites, saltes, salgas corriendo y te dé un ataque de pánico... ¿Por qué esto no?
Les resulta tan extraño nuestro miedo, para ellos incomprensible, que se imaginan con la palabra fobia social a un loco. "Un pirado debe de ser, si la calle peaje le causa ansiedad".
Somos gente muy normalita, nadie que no lo supiera podría ver algo raro en nosotros, la procesión está por dentro. Somos el amigo/a, pareja, empleado/a probablemente ideal. Somos solícitos, amables, responsables... somos sencillos, dóciles, porque en nuestro trastorno, tratamos de evitar no meternos en problemas, no solemos negarnos a hacer favores, tratamos de caer bien, de ser evaluados positivamente, de dar y entregar el máximo para ello. No estamos locos, solo tenemos un problema, que nos limita, que nos hace sufrir, pero no hacemos daño a nadie, en realidad solo a nosotros mismos.
Leer entrada completa: La fobia social difícil de entender
Esto es intentar y esto es tirarse sin paracaídas, pero estos esfuerzos diarios nadie los tiene en cuenta, son demasiado simples para aceptarlo como una lucha de nuestra parte, solo inciden en lo que evitamos o no conseguimos enfrentar.
La fobia social es un trastorno difícil de entender y de explicar incluso para nosotros porque su base es irracional, no podemos entender por qué se disparan nuestras alarmas ante situaciones aparentemente normales, lo cual resulta muy frustrante. Sabemos lo que sentimos y vivimos, pero es difícil expresarlo con palabras para hacerlo entender a quien no lo vive.
Muchas veces por ello, cejamos en nuestro empeño de hacer entender a quien convive con nosotros, si es que ellos conocen nuestro problema, (a veces se oculta hasta a la familia), ya que por muchas explicaciones que des y por mucho que ellos intenten comprender, si es que lo intentan, te dicen que no pones de tu parte.
Yo a veces les digo: - ¿intentar? ¿Te tirarías tú con los ojos cerrados todos los días al vacío, sin saber siquiera si tienes paracaídas? Eso es intentar para nosotros.
No saben que eso es lo que hacemos. Hay muchas cosas que evitamos, pero muchas otras con las que lidiamos cada día y que tenemos que enfrentar, que son tan normales en las vidas normales de cualquiera, que no reparan en lo que nos cuestan.
Salir a la calle, encontrarte con un vecino, comprar en un super, llamar por teléfono, ir al banco, tomar un café (¡que va! ¿sola?... ni en sueños), visita de la suegra ufff... Alguien llama a la puerta, el cartero, tienes un paquete, firma aquí. Cumpleaños de Pepita, te han invitado, como pareja de… ¿Qué dices? … tenemos que ir o quedaremos mal. Autobús, caminar en busca de tu asiento, todos te miran. Hay mucha gente, mejor andando.
- Oiga señorita, ¿podría decirme dónde está la calle Viriato?
- Lo siento, no soy de aquí (porque claro es la salida más rápida, cualquiera se pone a explicar, que luego no se enteran y no se acaba nunca). Mejor me vuelvo para casa. La ansiedad se acumula.
- Oiga, ¿me da algo para el bus?
- Lo siento, no llevo suelto (no vaya a ser que si le digo que no me lo creo se lance sobre mí)
Veo borroso, creo que me mareo, ¿Está verde ese semáforo? Da igual, necesito volver, ya no veo, ya no siento, mis pies van solos…
Esto es intentar y esto es tirarse sin paracaídas, pero estos esfuerzos diarios nadie los tiene en cuenta, son demasiado simples para aceptarlo como una lucha de nuestra parte, solo inciden en lo que evitamos o no conseguimos enfrentar.
Evidentemente, si ni los familiares que conviven con nosotros llegan a entender, ¿qué va a entender el resto del mundo? Pero el caso es que todos entienden que si tienes fobia a las arañas grites, saltes, salgas corriendo y te dé un ataque de pánico… ¿Por qué esto no?
Les resulta tan extraño nuestro miedo, para ellos incomprensible, que se imaginan con la palabra fobia social a un loco. "Un pirado debe de ser, si la calle por ejemplo le causa ansiedad"
Somos gente muy normalita, nadie que no lo supiera podría ver algo raro en nosotros, la procesión está por dentro. Somos el amigo/a, pareja, empleado/a probablemente ideal. Somos solícitos, amables, responsables… somos sencillos, dóciles… porque, en nuestro trastorno, tratamos de evitar no meternos en problemas, no solemos negarnos a hacer favores, tratamos de caer bien, de ser evaluados positivamente, de dar y entregar el máximo para ello… No estamos locos, solo tenemos un problema, que nos limita, que nos hace sufrir, pero no hacemos daño a nadie, en realidad solo a nosotros mismos.
****
Evidentemente, si ni los familiares que
