. . Entender la fobia social

lunes, 4 de enero de 2016

Pensamientos con fobia social: Qué pasa por mi cabeza




El mundo de los pensamientos

Nuestro interior es crucial en este trastorno y posiblemente básico para llegar a entender la fobia social. Los pensamientos condicionan nuestra forma de actuar, activan respuestas de ansiedad o miedo y nos llevan a actuar en consecuencia.

Qué pasa por mi cabeza

Haciendo un esfuerzo de introspección, he localizado pensamientos irracionales de fondo. No son siempre conscientes; son sensaciones volátiles que condicionan mis acciones:

Pienso que debo gustar a las personas con las que socializo y que si no soy perfecta, no lo conseguiré. Mi cabeza parece programada para intentar agradar de forma automática.

Pienso que podrían enfadarse o herir sus sentimientos y eso me haría sentir culpable. Quiero hacer todo bien y evitar causar daño.

Pienso que todo se acumula y que ya no podré empezar de cero, generando ansiedad y evitación de personas por miedo a no ser aceptada.

Como consecuencia:

Pienso que no seré perfecta para ellos, y esto me hace evitar ciertas relaciones por el esfuerzo que implica agradar.

Consecuencias

Me cuesta socializar con personas de aceptación incierta. La tensión es enorme, especialmente en citas obligadas o familiares. Mantener la imagen de persona “perfecta” añade presión constante.

*Es por eso que las personas con fobia social suelen ser muy modestas; buscan disminuir expectativas para reducir la presión.*

Sé que no puedo agradar a todo el mundo, pero me cuesta aceptar la convivencia con personas de trato obligado. Otros pasan, yo no puedo evitar darlo todo.

Algunos investigadores dicen que la fobia social podría relacionarse con una empatía extrema: personas muy sensibles al estado emocional ajeno, que no pueden controlar sus sentimientos.

Reflexión sobre alta sensibilidad

Todos mis pensamientos, suposiciones y sensaciones pueden ser equivocados. Puede que las personas a las que creo que no agradé, en realidad me valoren positivamente, pero mi percepción distorsionada me hace sentir lo contrario.

*Estudios sugieren que nuestro cerebro interpreta que nos observan incluso cuando no es así*, y las expresiones neutras se perciben como negativas.

No me siento inferior, pero me exijo mucho. Quiero ser perfecta cuando la perfección no existe. La mente va sola y cuanto más intento detenerla, más vueltas le doy.

La fobia social responde a esta forma de ser: ansiosa, temerosa, hipersensible. Intento integrarme, pero mi falta de práctica social y las expectativas generan tensión y ansiedad.

Puedo dar o no dar un paso si lo decido, pero no puedo parar a mi cabeza. Intento distraerme, pensar que no hice mal, pero sigue girando. Incluso con personas cercanas, el esfuerzo de agradar es agotador.

Sigo pensando que solo yo puedo tener ideas tan raras. Me siento diferente, mi mundo interior es extraño, irracional y posiblemente enfermizo. Para mí, el mundo es como una jungla con depredadores: el daño lo hago a mí misma intentando agradar.

--------------------------------------------

Adjunto un vídeo sobre posibles distorsiones cognitivas en la fobia social y su círculo vicioso