¿CÓMO PUEDE AYUDARME MI FAMILIA?
INTRODUCCIÓN
En esta entrada recojo diferentes opiniones y experiencias sobre lo que (en nuestra opinión, la de diferentes personas con fobia social), un familiar podría aportar o cómo podría ayudarnos.
Así mismo he tratado de explicar, a mi manera, lo que los profesionales aconsejan que se debe hacer para ayudar en estos casos.
La conclusión a la que yo llego después de ambas "versiones" es:
- Que el apoyo familiar nos sería de gran ayuda.
- Que no hay gran diferencia entre lo que nosotros decimos necesitar y lo que los profesionales aconsejan.
Así es que: ESCUCHA a tu familiar, él mismo te puede indicar cómo le puedes ayudar.
Y sobre todo debéis saber que os necesitamos. Está demostrado que cuando se recibe esa ayuda y apoyo, progresamos más.
NOSOTROS LO CONTAMOS
A veces esperamos ayuda de nuestros familiares y amigos, pero la realidad es que ellos están más perdidos que nosotros, si cabe. No podemos esperar nada cuando no saben qué necesitamos o qué nos ayudaría.
¿Cómo crees tú que te puede ayudar un familiar? ¿Qué actitud crees que deberían tomar?
- Primero les pediría que me acepten como soy, que no me obliguen a ser como ellos piensan que debo ser, que no me critiquen, que no me juzguen, que acepten que todo lo que hago tiene que ver con mi fobia.
Les pediría que no estén en contra de mí pensando que no hago lo suficiente por salir adelante, porque no es cierto, yo ya hago todo lo que está a mi alcance y si no hago más es simplemente porque no puedo. Les pediría comprensión, apoyo, paciencia y cariño porque ya es demasiado difícil vivir aislado del mundo.
- Informarse bien en qué consiste el trastorno e intentar entenderlo.
- Que me comprenda y me dé mi tiempo para curarme.
- Yo creo ahora mismo que la familia es la que mejor nos puede ayudar. Solo necesitamos explicar bien lo que nos pasa para que nos puedan comprender.
- La familia puede ser fundamental porque no se puede vivir sin el apoyo de los seres queridos. Desgraciadamente no todas las familias entienden la fobia social, de hecho ni siquiera llegan a saber que su familiar tiene este problema.
Los afectados no saben pedir ayuda a sus familias ni se atreven, porque piensan que no se les entenderá y que se les juzgará.
- El estar con una pareja que te apoye es una gran ayuda, pero es difícil mantener una relación estable con estos estados. Tienen mucha suerte los que sí la tienen o quienes tienen familia con quien poder contar.
- Me podría ayudar si me comprendiera, pero muchas veces eso no ocurre. Si me comprendieran sería fabuloso. Me ayudaría que me incentivaran a hacer cosas nuevas.
- Mi familia no sabe que tengo fobia social, ya que me da vergüenza confesarlo. No tengo la fuerza suficiente para comentarlo. Mi mujer me conoció con mi forma de ser y la asume tal como es y no cuestiona que en ocasiones me encuentre muy introspectivo, no tenga amigos o permanezca la mayor parte del tiempo en casa sin tener actividades sociales.
- Me vale con que no me anden persiguiendo para ofrecerme ayuda ni me critiquen. Me dejan vivir en paz y no me hacen preguntas, para mí eso es suficiente.
- Creo que la gente si no ve que es algo físico, no prestan atención, porque no les parece grave. Me gustaría que se dieran cuenta que hay cosas que pueden llegar a ser más importantes y dignas de tener en cuenta.
- Lo mejor es tener con quien hablar de los que nos pasa, eso ayuda bastante, al menos a mí me sirvió.
- Yo sin mi familia no puedo salir adelante. Son los que más me quieren del mundo y eso es algo importante.
- No sé si podría tener apoyo, pero por lo menos entenderían muchas cosas que me pasan o que no hago. Difícil que lo entiendan a no ser que les cuente, pero me cuesta decir lo que pienso.
- Me podrían ayudar acompañándome a hacer ciertas cosas. También sentirme comprendida ayuda o simplemente que no tomen a mal mi forma de ser. Es difícil que entiendan esto, pero deberían tratar de ser comprensivos y entender, al menos, que nos cuesta socializar.
- Sería muy importante la ayuda de familiares ya que es el entorno más cercano, en mi caso mi familia pensaba que exageraba cuando tenía este miedo o me daba ataques de pánico, ahora tratan de ayudarme, pero a veces no saben la manera.
- Los familiares deberían documentarse al respecto cosa que no quieren hacer, sobretodo en mi caso, los he invitado a que lean y me han dicho que no, no les interesa. Así ayudarían y mucho. Sólo eso es una gran ayuda. No hacen, sino criticarme todos los días.
¿CUÁL ES LA SITUACIÓN?
Los familiares y amigos de las personas que sufren fobia social se encuentran ante una situación que, en muchas ocasiones, no saben cómo manejar. Les puede resultar incomprensible y doloroso ver como un ser querido va cayendo víctima de sus propios miedos y aislándose un poco más cada día.
Ante esta situación se suele cometer el error de presionar a la persona para que salga y se relacione, ridiculizando sus miedos, intentando convencerle de que son ilógicos. Lo que es absurdo ya que eso nosotros ya lo sabemos, pero, igualmente, es algo que no podemos superar o evitar sentir. Tienen que saber que nosotros también estamos sufriendo y que también desearíamos no encontrarnos en esta situación.
Es por eso que conviene saber cómo actuar para prestar esa ayuda, que estoy segura cualquier familiar está deseando ofrecer, y que ésta sea la adecuada, evitando actitudes o intentos de solución que no solo contribuyen a intensificar y perpetuar el problema, sino que nos hacen sufrir aún más.
Las presiones y encerronas pueden hacer que acabemos considerando como un enemigo más a nuestros familiares, rebelándonos, resultando incluso agresivos a veces, al verlos como un riesgo más, alguien más de quien huir y esconderse. Necesitamos su ayuda y apoyo, pero si sentimos que el sufrimiento se intensificará con ello, en lugar de contribuir en algo, lo normal es que intentemos solucionarlo solos o vivirlo en silencio.
Es muy habitual que se manifiesten cambios en nuestro comportamiento, como consecuencia de la ansiedad, y también por el intento de disimular o esconder el problema. Tenemos que mentir muy a menudo para que nuestras evasiones sociales y aislamiento suenen "normales", aunque sean evidentes, y acaben llamándonos vagos, empujándonos a salir etc... ante lo que no saben es una evitación por miedo.
Otros ejemplos de dichos cambios de comportamiento pueden ser:
La disminución del interés por realizar determinadas actividades, las excusas, la irritabilidad, los cambios en el humor, el retraimiento, la evitación de algunas situaciones, búsqueda de mayores condiciones de seguridad, actitudes defensivas (vigilancia, suspicacia, susceptibilidad).
¿CÓMO NOS PUEDE AYUDAR UN FAMILIAR?
Informándose
En primer lugar es conveniente interesarse e informarse de lo que pasa y para eso la principal fuente de información somos nosotros mismos.
Escucharnos: No solemos tener mucha gente con la que compartir nuestros sentimientos y pensamientos. Solemos pasar mucho tiempo a solas con nuestros sentimientos de culpa, por no ser lo que "deberíamos" ser y por ello es muy importante que podamos contar con alguien cercano que nos escuche.
No hace falta que se nos presione y se nos pregunte continuamente, eso también nos agobiará en exceso. Bastará con que sepamos que estáis accesibles y que, cuando por fin queramos hablar de ello, se nos escuche DE VERDAD, intentando comprendernos sin juzgarnos y tratándose de poner en nuestro lugar. Necesitamos sentir empatía.
Apoyarnos
A menudo los familiares piensan que nos están ayudando si nos incitan o presionan a salir. Nosotros sabemos que esto no es así, que no os gusta vernos solos, encerrados y aislados. Sabemos que os preocupáis por nosotros.
No os estamos pidiendo que aplaudáis ese aislamiento ni nuestras conductas, que sabemos son erróneas, solo queremos saber que estáis a nuestro lado, que no nos juzgáis y que seguiréis queriéndonos.
¿DE QUÉ MANERA NOS ESTÁIS APOYANDO?
- Ayudándonos cuando estemos preparados: Ofreciéndoos a acompañarnos en lo que podamos necesitar. Ayudarnos a buscar un psicólogo y acompañarnos en las primeras sesiones.
- Animándonos progresivamente: Pero sin presionar. Nada de enfadarse con nosotros ni de gritarnos.
- Estar atento a los argumentos: Es posible que el miedo quede enmascarado entre excusas muy bien elaboradas. Hacérnoslo ver nos ayudaría.
Ejemplo: El otro día tenía que hacer una llamada telefónica a una amiga. Yo decía: "Igual llamo en hora inconveniente, estará más tranquila si la dejo espacio".
La realidad era pura evasión porque me daba vergüenza. Mi familiar me pilló enseguida:
"El problema no es la hora, el problema es tu fobia social y me estás dando excusas".
Yo realmente no me di cuenta que eran excusas, me creí lo que me decía a mi misma.
- Reforzar los avances: Felicitándonos por pequeños que sean. Si no se nos refuerza positivamente por las pequeñas cosas, no nos animaremos a las complicadas.
- Ofrecer ayuda, sin sobreproteger: Como cuando sosteníais nuestra bici de niños para que no nos cayéramos. Solo hay que saber cuándo hay que retirarse.
- Evitar fuentes de estrés innecesarias: Cualquier pequeño contratiempo puede actuar como disparador de la ansiedad.
LA IMPORTANCIA DE MANTENER UNA ACTITUD EMPÁTICA
Una actitud de entendimiento, comprensión, disponibilidad y asistencia, es fundamental para ofrecer esa ayuda.
¿Cómo se consigue?
- Siendo nuestro confidente. Verbalizar los miedos supone una tregua al malestar.
- Evitando las trivializaciones y descalificaciones (broncas, reproches, ironías).
- Evitando la culpabilización. No tenemos la culpa de actuar así, porque no tenemos los recursos.
- No dramatizar o angustiarse tanto o más que el propio paciente.
- Ayudar a objetivar las situaciones. La ansiedad implica sobrevalorar amenazas e infravalorar recursos.
Ejemplo Transporte: Temo viajar sola porque me perderé o estaré en peligro.
Forma realista de analizarlo: "No existe ningún peligro aunque te pierdas. Siempre puedes pedir ayuda. Estás capacitado para hacerlo".
Toda esta ayuda no os dará una garantía de solución. No nos vamos a curar solo porque cumpláis todo esto a rajatabla, pero sí es una forma activa de luchar junto a nosotros.
