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jueves, 28 de enero de 2016

ANOREXIA 5: Auto engaño, autocontrol, continúa el tratamiento





 
 Anorexia 5
-     Los autoengaños de la enfermedad y el autocontrol
-     Continúa el tratamiento y la vigilancia extrema

A veces, y por mucho que dijera que no tenía hambre, la tenía. Me dolía el estómago, sí , pero del hambre  y el control que debía tener era enorme y debía  tomar unas  ampollas que, si surtiesen efecto, el esfuerzo sería aún mayor.

Te engañas a ti mismas, ese dolor es tu estómago que protesta de hambre, pero te decías que era que no podías comer, que tenías el estómago mal y no te entraba por ese mismo dolor y el caso es que lo que realmente pasaba es que temías que , de comer, tan solo un poquito, luego no pudieras parar y perdieras el control. Necesitabas, como una droga, esa sensación de hambre y dolor que te daba tranquilidad y te quitaba la ansiedad,  y debía mantenerlo así,  porque sino, no podría parar  del hambre que tenía en realidad.

Con esa enfermedad juegas un poco con la contradicción, por eso se sufre tanto, por un lado intentas o buscas curarte, aunque solo sea  para no ver sufrir a los que te rodean y para ello has de seguir las indicaciones que te dan los médicos y demás, así es que intentaba tomar las ampollas, pero con angustia y miedo, porque mi intención seguía siendo no comer o, al menos, no ganar peso, y por lo tanto seguir con el control que supuestamente esas ampollas me dificultarían.



De cómo me doy cuenta que no hay un límite donde parar y del tremendo control que tenía que me hizo adelgazar incluso en Navidad pese a mis miedos a la misma



11-12-
Fuimos a …. sábado noche y domingo . No comimos por el camino y dije en casa que sí  y tampoco cené, aunque ellos lo creen y adelgacé ¿Cómo puede ser tan fácil? No tengo hambre , nada de nada y me siento súper agusto. No me siento hinchada , me siento limpia, relajada , feliz .
Es algo casi místico , es una sensación casi mágica , libre, es como si volara y llegará a algún sitio , como una droga . Llegas a un sitio especial y eres feliz .
¿Cómo renunciar a esto ???...
Quiero seguir hacia abajo, con todas mis fuerzas , lo deseo de corazón, es como si estuviese loca , quiero llegar a algún sitio .No quiero parar quiero seguir y seguir y no entiendo como puedo tener estas ideas en la cabeza , porque no le veo tope, es de locos , y yo razono bien ¿Entonces?
,,...........
Navidad
Me encuentro fatal estos días , todo comida es un suplicio control y control

Fichas del PSI para estas fechas rellenar
Miedo a descontrolar
Esto va a pasar tiene fechas límites
Tengo que comer , para poder vivir,para poder estar sana.
Sé que esta cantidad que como es la adecuada .Es lo sano
Miedo a que esto no pase
El turrón y la comida se acabarán en una semana
Las fiestas son algo extraordinario , luego volveré a mi habito. Después respirar y a casa.
……………………...

Tenía  que seguir, al pie de la letra unas dietas.Eran de 1500 calorías que daban a gente que deseaba adelgazar, no eran para engordar, así me lo explicaron, para no asustarme. Se trataba de llevar una dieta sana y que debido a mi bajo peso ,de seguirla bien, se suponía que subiría de peso. Aún así, eran cantidades enormes para alguien que no está habituada a comer y que no quiere comer nada. (El estómago se hace más pequeño y eso sí es cierto que te dificultaba comer y, de hecho, el miedo que sí tenía, pues me decían que se podrían llegar a pegar las paredes del estómago y ya no poder comer más, aún queriéndolo y morirte de verdad ,cuando yo pensaba que tenía el control)
Recuerdo especialmente cenas con las que no podía ( tanto es así que ni hoy en día puedo ni lo hago, cenar en condiciones) y era un sufrimiento grande.
Me vigilaban y obligaban. Había un día pej que debía cenar una tortilla de patata cocida (no frita) con una yema de huevo y dos claras. Eso, me parecía muchísimo, no podía con ello y a veces hasta me ponía a llorar y a decir que no podía, cuando yo ya no era una niña.
(  Ponerse a llorar por algo así, es bastante significativo a la hora de ver, o imaginar mi sufrimiento al comer)


Tenía prohibido que fuera a los supermercados ni sola, ni acompañada.
Un día fui  con mi madre , que evidentemente cogía la comida, sólo pensando en mí y yo lo veía.
-¿Te gusta el yogurt?
-¿Quieres más jamón york?..
-¿Te gusta esto?..
-Mira!!, Ésto para ti.
Me ponía malísima y rabiosa, y exploté. Yo no sé lo que la debí decir, pero se me quedó mirando asustada. Éste hecho me lo contó tiempo después. Decía que tenía cara de loca . 
Yo no era consciente de cómo era y actuaba.

Continúa ...
Anorexia -6:  El cambio de chip 



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