LA VIDA ES COMO UNA NORIA
La vida tiene sus altos y bajos, tan pronto estás arriba como estás abajo, llena de imprevistos, no hay nada sujeto a control y siempre está en movimiento.
Una persona con fobia social tiene estos altos y bajos especialmente marcados, sobre todo los bajos. Su nivel de aceptación del estrés es más bajo, son más sensibles a todo.
"Digamos que a mí esa noria, y dar vueltas y vueltas, me llena de angustia y ansiedad."
Tengo días buenos que me hacen feliz. También río y disfruto, pero siempre llega un momento en que no puedo dejar de pensar. Tengo miedo al futuro, a mi vulnerabilidad.
La fobia social implica siempre una ansiedad de base. El miedo llama al miedo, a la ansiedad y a la depresión. Es una constante en mi vida.
CÓMO ES UN DÍA NORMAL
Me levanto por la mañana y empieza mi angustia. Es mi peor momento del día, porque me queda un largo día por vivir, por pensar…
Mi ansiedad generalizada hace que mi mente siempre vaya a ideas que me hacen sufrir. Latigazos de dolor y de miedo, fuertes sobresaltos, golpes directos al corazón.
Al final del día llevo tan pesada mochila que solo quiero dormir, olvidar y no existir.
QUIERO VIVIR EN UNA BURBUJA,
DONDE NADIE PUEDA ENTRAR.
No quiero saber qué pasa en el mundo. No quiero ver la inestabilidad ni las desgracias. ¿Qué conseguiría con ello? ¿Sufrir más? Yo no puedo cambiar nada.
LA MOCHILA Y LAS PATOLOGÍAS
Vivir con fobia social es muchísimo más que evitar una reunión. Se evita físicamente y también mentalmente.
- • Si dejo de comer, me centro en el control del hambre.
- • Si tuviera TOC, me centraría en las obsesiones para olvidar otras.
- • Si bebiera, me evadiría.
No es algo que se cure en 12 meses. Es un sufrimiento acumulado, una tristeza que se arrastra
"Cuanto daría por tener un interruptor en mi cabeza... ojalá las ideas de mi cabeza desaparecieran."
VIVIR CON FOBIA SOCIAL ES SUFRIR.
VÍDEO: YO QUIERO VIVIR SIN MIEDO
VÍDEO: VIVIR SIN MIEDO



