¿Se cura la Fobia Social?
Reflexiones sobre el trastorno y la cronicidad
La eterna pregunta de máximo interés para personas con fobia social es si esta se cura o no, en qué medida etc. algo normal. Esta entrada quizá sea una serie de ideas inconexas o desordenadas en un totum revolutum tratando de llegar a alguna conclusión, no obstante haré el intento siempre en mi opinión y algunos escritos.
Según los psicólogos sí se cura. Es su trabajo, realmente no podrían decir otra cosa, por lo menos el tratamiento existe. También están los niveles de gravedad y complicaciones y el trabajo personal del afectado.
A partir de aquí yo opino, leo, investigo y trato este tema, que especialmente para mí me resulta muy polémico.
El término curar se define como:
Aplicar el tratamiento o los remedios necesarios para hacer desaparecer una enfermedad, una herida o un daño físico.
Para empezar no creo que la palabra para los trastornos mentales sea curar, se utiliza supongo, porque no existe otra más adaptada a la situación psicológica. Para empezar muchos no lo consideran una enfermedad, solo es un trastorno, de un trastorno uno se recupera, mejora, aprende a llevarlo…. pero curar….
Yo tampoco lo considero una enfermedad, de serlo sí tendría esa cura en el sentido literal, sería algo físico localizado como podrían ser hormonas, amígdalas, serotoninas y todas esas cosas que oímos tan a menudo que intervienen o que se investigan y entonces sí se podría hablar de una cura como si de una enfermedad física se tratase.
La realidad es que la fobia social es un problema psicológico, no hay ninguna medicina curativa, ni unas curas físicas, ni existe una operación milagrosa para ello. Se utiliza y utilizaré este término “curar” para explicar lo que pienso de todas maneras, equiparando la palabra "curar" a una ausencia total de síntomas de fobia social.
El caso de la amígdala: ¿Ciencia o accidente?
No obstante he topado con esto viene a decir que extirpando la amígdala izquierda, un área en el lóbulo temporal eliminarías ciertas fobias (a continuación lo resumo):
"Por primera vez, la fobia de por vida de una persona ha sido completamente abolida de la noche a la mañana. Desafortunadamente, se requería eliminar un poco del cerebro del hombre, por lo que por ahora, la mayoría de las personas tendrán que encontrar otra forma de disipar sus temores."
La fobia fue abolida por accidente. Un hombre de negocios de 44 años comenzó a tener ataques de la nada. Los escáneres cerebrales mostraron que tenía una anomalía en la amígdala izquierda, un área en el lóbulo temporal involucrada en reacciones emocionales, entre otras cosas.
Pruebas adicionales demostraron que la causa fue la sarcoidosis, una condición rara que causa daño a los pulmones, la piel y, ocasionalmente, el cerebro. Los médicos decidieron que era necesario extirpar la amígdala izquierda dañada del hombre. La cirugía fue bien, pero poco después el hombre notó un extraño giro de los acontecimientos: descubrió que ya no le tenía miedo a las arañas.
Su aracnofobia nunca regresó. Antes de la cirugía, lanzaba pelotas de tenis a las arañas o usaba laca para el cabello para inmovilizarlas antes de aspirarlas. Ahora puede tocar y observar a los pequeños bichos a corta distancia y dice que en realidad los encuentra fascinantes. No ha notado ningún cambio en otros tipos de temores o ansiedades. Por ejemplo, está tan ansioso por hablar en público ahora como lo estaba antes de la cirugía.
¿Fobia o miedo?
El hombre fue observado por Nick Medford en la Escuela de Medicina de Brighton y Sussex, Reino Unido, y sus colegas. Medford dice que es difícil saber cómo se detectó una sola respuesta fóbica en este hombre. En términos generales, dice, podría tener algo que ver con el hecho de que parece que tenemos dos tipos diferentes de respuesta de miedo.
"Es como cuando ves una serpiente y saltas en alarma, pero cuando miras atrás te das cuenta de que es solo un palo", dice. “Esa es tu respuesta de pánico rápida y sucia: no es muy precisa pero es necesaria para la supervivencia básica. Y luego está la evaluación del miedo más matizada que lleva más tiempo procesar pero es más precisa”.
Medford sugiere que en el caso del hombre, tal vez algunas de las vías neuronales relacionadas con la respuesta de miedo de tipo pánico se eliminaron con la eliminación de la amígdala izquierda, mientras que las partes de la amígdala responsables del miedo generalizado permanecen intactas. Por desgracia, no es posible evaluar otros aspectos de la respuesta de pánico del hombre para ver si también disminuyeron, ya que no tenía otras fobias y no quería someterse a más pruebas.
Dice Medford que la amígdala está demasiado profunda en el cerebro para intentar interrumpirla utilizando técnicas no invasivas para curar a otras personas de sus fobias. Pero se están probando otras técnicas para mitigar el miedo, como debilitar las fobias con una pastilla para la presión arterial y estimular ciertas áreas del cerebro para borrar los recuerdos temerosos.
¿TRASTORNO O ENFERMEDAD?
Como ya comentaba antes existen críticas sobre si los trastornos mentales se pueden considerar enfermedades o si deberían tratarse como trastornos. Algunos autores consideran más adecuado utilizar en el campo de la salud mental el término trastorno mental, que es el que utilizan el CIE-10 y el DSM-IV, sobre todo en aquellos casos en los que la etiología biológica no está claramente demostrada.
Además, el término enfermedad mental puede asociarse a estigmatización social. Por estas razones, este término está en desuso y se usan más trastorno mental o psicopatología como tales.
La Wikipedia define enfermedad mental como la alteración de los procesos cognitivos y afectivos del desarrollo y añade: Las enfermedades mentales abarcan una amplia variedad de trastornos, cada uno de ellos con características distintas.
POSICIÓN DE LOS PSICÓLOGOS
Marino Pérez, Catedrático de Psicopatología de la Universidad de Oviedo y coautor del polémico libro: “La invención de los trastornos mentales. ¿Escuchando al fármaco o al paciente?” problematiza sobre el concepto de enfermedad mental en el que se basan buena parte de los profesionales de la salud.
“El modelo de enfermedad al uso en relación con los trastornos psicológicos está sustentado por dos patas falsas: la falsificación del problema, al reducirlo a unos cuantos síntomas desprovistos de sentido personal y la falacia del desequilibrio neuroquímico como supuesta causa a remediar”.
Mi opinión respecto al enfoque psicológico
En la cabeza, la mente humana, no hay nada exacto, no hay un tú te tomas esto, haces esto y curado. Ni aún que te den unas instrucciones a seguir para ello. No siempre puedes cumplir lo que te piden, no es tan fácil como decirte haz esto y ya. Normalmente ya sabemos lo que hay que hacer.
Es cierto que existe un tratamiento reconocido como es la conocida terapia cognitivo conductual, y mientras exista, en teoría y en términos exactos entonces sí existiría esa cura, al menos el medio para llegar a ella. No existiría cura si no hubiera nada que se pudiera hacer. Así es que en principio, y en términos exactos repito, sí hay una cura, un remedio, una posible solución, pero en mi opinión aún queda ver la resolución final que no se sabe hasta no intentar ese tratamiento. Muchos dicen haberse curado, otros no.
El que exista ese tratamiento no significa, a mi entender, que sea indicativo de que te vayas a curar siempre y en todos los casos, sino que al existir este tienes esa oportunidad. Ni siquiera en medicina que es algo más exacto, por decirlo de alguna manera, donde existen esos fármacos, operaciones etc…. te puedes curar de verdad.
¿El cáncer tiene cura?
Existen tratamientos y algunos se curan, otros te alargan la vida y otros no tienen solución. Para mí decir que una fobia social se cura sí o sí, más allá de existir un tratamiento, me parece muy pretencioso y poco humilde. Existe la cronicidad en ambos: medicina y psiquiatría.
Es cierto que: Una terapia es un espacio de desarrollo y crecimiento personal, es un método de cambio. Es una de las formas de poder lograr el cambio que queremos en nuestra vida. Es necesario que el psicólogo crea y confíe en la cura psicológica. Si ni él confía en ello poco podrá ayudar. Se ciñe a sus métodos.
Un psicólogo nos puede proporcionar los recursos que necesitamos para combatir los episodios de ansiedad y nos enseñará algunas técnicas para controlar la ansiedad. Nos puede enseñar a afrontar la vida de otra manera, sin tantas preocupaciones, sin tantos nervios, más relajados.
Hay problemas que quizá no remitan completamente por las condiciones particulares o el contexto vital de cada persona, pero sí se reducen notablemente y cambian de manera que la persona que consulta puede vivir mucho más feliz y tranquila.
Es sorprendente no obstante y sé que me repito mucho, pero es un tema que me exaspera, que si no te has curado, aún sometiéndote a un tratamiento, digan que el psicólogo no estaba cualificado o que el paciente no puso de su parte.
Pienso que la psicología no puede ser una ciencia exacta, que la mente humana es muy compleja e impredecible, que es imposible encontrar el momento en que puedas decir, me he curado. Incluso en los casos de superación personal en el que nosotros mismo lo hacemos solos, nada extraño, porque la solución solo la tenemos nosotros. Un psicólogo nos puede dar herramientas, pero después está nuestro trabajo. Se pueden reducir los síntomas, cambiar algunas cosas, no evitar etc. pero ¿Durante cuánto tiempo? ¿Cuándo se puede decir que es definitivo?
Lo que está claro es que si tenemos un tipo de personalidad evitativa, o retraída, no vamos a dejar de serlo. Quizá podemos aprender a convivir con ello, mejorar, pero el término curar, como una desaparición total de esa otra persona, pues no lo creo la verdad.
Ansiedad mal diagnosticada y mal tratada
“Según un estudio internacional para evaluar la adecuación del tratamiento que reciben los trastornos de ansiedad en todo el mundo: El resultado revela que la prevalencia de la ansiedad es del 10%. De estos sólo el 27,6% recibe algún tipo de tratamiento y sólo en el 9,8% de los casos se considera que éste fue el adecuado."
«Se estima que los trastornos de ansiedad afectan al 10% de la población mundial. Son patologías que tienden a la cronicidad, la comorbilidad y se asocian con una discapacidad significativa“.
PROBLEMAS QUE SURGEN ANTE ESA POSIBLE CURACIÓN
- Que se aprecie el problema y se busque ayuda.
- De que exista un tratamiento.
- Dar con el terapeuta adecuado.
- Que se tengan medios económicos para pagarlo.
- Que el paciente trabaje en su curación.
De cumplirse todas podría llegar a curarse o se tendría al menos una oportunidad sino tendería a la cronicidad y se iría complicando con otros trastornos, sufrimientos y limitaciones crecientes.
Se habla además de factores genéticos -una predisposición al trastorno-, y del tipo de educación en la infancia y la personalidad, presentando mayor riesgo aquellas personas con dificultad para afrontar los acontecimientos estresantes. Entre los factores precipitantes estarían los acontecimientos estresantes, en particular las dificultades en las relaciones interpersonales, las enfermedades físicas y los problemas laborales.
Además, pueden hacerse crónicos si persisten los acontecimientos estresantes que los han provocado o se mantienen estilos de pensamiento que ocasionan un temor a la presentación de los síntomas, creándose un círculo vicioso entre la ansiedad y el temor a presentarla.
CRONIFICACIÓN EN PSIQUIATRIA
Cuando a una enfermedad se le pone el adjetivo crónica, se suele tratar de una enfermedad no curable salvo raras excepciones. En medicina, se llama enfermedad crónica a aquellas enfermedades de larga duración, cuyo fin o curación no puede preverse claramente o no ocurrirá nunca.
No hay un consenso acerca del plazo a partir del cual una enfermedad pasa a considerarse crónica; pero por término medio, toda enfermedad que tenga una duración mayor a seis meses puede considerarse como crónica.
Siempre se habla de los jóvenes con fobia social, adolescentes por ser donde más comúnmente se inicia este problema, pero ¿y los adultos? Algunos llevan toda una vida, con ese trastorno cronificado. Como si esos casos ya se dieran por perdidos, normalmente los estudios se hacen mas comúnmente con jóvenes.







