COMPARTIR

martes, 10 de mayo de 2016

Cuando la fobia social acaba en depresión o estados depresivos


Imagen de dos  chicas con depresión y tristeza


Es comprensible llegar a sufrir depresiones fuertes que son las que en ocasiones pueden hacerte llegar al suicidio que  ( por estadística ) ocurre y es posible en la fobia social .
Motivos  no nos faltarían , falta de incentivos en la vida por las limitaciones, a menudo  sin pareja , familia,  sin amigos o con pocos, dificultades laborales,  académicas...
Pero sin llegar a este límite ,  ( la depresión es algo muy serio que nunca se debe tomar a la ligera), sí son  bastante comunes , (además de la más que posible depresión), los  estados depresivos, y de esos es bastante difícil que alguien con fobia social se libre.

Dichos estados depresivos los tienes tanto si te enfrentas como si no:


Si te enfrentas, o lo intentas
Cuando no conseguimos saltar el obstáculo que buscábamos  ,pej evitándolo finalmente pese a ese  intento o  vivir  una experiencia negativa que nos confirma nuestros “ miedos”, necesitamos un tiempo para recuperarnos de la frustración que nos causa.
Ésta es una de las razones por las que cuesta tanto luchar, porque,  si caes , el dolor es más fuerte , si ya estás en el suelo, no hay peligro de caer . Además el estado depresivo está garantizado de no conseguirlo y te cuesta más volverlo a intentar.
Cuando lo consigues evidentemente es un reto conseguido y te da ánimos , pero de no superar del todo la fobia social ,  que en ocasiones te acompaña toda la vida, o mientras luchas contra ella, los bajones no se acaban.


Si no te enfrentas
Sería nuestra zona de confort,  en este caso ni siquiera tienes la posibilidad de obtener logros.
El quedarnos en esta zona no nos hace  sentimos orgullosos ni felices ,  a menudo piensas :

  • ¿Qué estoy haciendo con mi vida?... ¿Qué futuro me espera?...

Los que evitan  por sistema , sin plantearse siquiera intentarlo, también caen con frecuencia en esos estados, porque...
 "Te fustigas y te sientes lo peor , a veces te avergüenzas de ti mismo.Si no es por ti, otros se encargan de recordártelo, eso sí,  diciéndote que es por tu bien."

En este supuesto los estados no los esperas ni avisan , no hay un momento concreto.
La forma de llevarlo en cualquiera de los casos,  suele ser diferente en cada persona , de la misma forma que también la ansiedad lo vive diferente cada cual.


Si tuviera que hablar de mi propia experiencia cuando tengo esos episodios depresivos ,  diría que paso semanas sin casi comer, que me aislo en mi propia mente pensando y padeciendo , maltratándome,  sintiéndome lo peor, sin ganas de nada , agotada,  sin entender porque se hace de día, cuando  querría que fuera de noche y quedarme en la cama siempre,  sin soportar o asimilar  que la vida siga su curso para los demás cuando yo siento un gran parón, o mucho peor, quisiera que parara.


Es triste pensar que , aún sin llegar al extremo de la depresión,  puedas llegar a pasar por estos estados, 
( igualmente importantes  porque  podrías no recuperarte de ellos  y acabar en una  verdadera depresión)  .
Es triste que nadie conozca ni sepa esta parte del trastorno . La gente ,como mucho podría ver que te pierdes fiestas y cosas así,  y pueden decir: 
    -  No le gusta salir, prefiere estar en casa.
     ¿Qué aburrido es, no?
, pero no saben lo que nos puede llegar a afectar . 

No es que no queramos. Lo queremos, tanto tanto que nos lleva a estos estados cuando nos topamos con la limitación.

El problema ya no es sólo que haya cosas que no consigas hacer , sino las graves repercusiones en tu vida y la tristeza y sufrimiento que causa . 



Imagen de chica con un muro en la puerta de salida

          
   Pienso que en toda depresión y también en los estados depresivos , lo que deseas es no existir  , no tener que  vivir lo que estás viviendo, no tener que enfrentarte , no tener que luchar más,  rendirte … para lo cual te maltratas,  te destruyes, es como un suicidio involuntario.
  Es posible que no quieras llegar a tal extremo real, pero en el fondo de ti todo te lleva sin querer a ese punto. Apartándote del mundo,  sin comer,sin dormir, sin vivir ….

Algunas personas se hacen heridas físicas reales , piensan que al sentir ese dolor físico les aliviará o distraerá del "dolor" de la mente.
Los padecimientos psicológicos son muy difíciles de llevar porque están fuera de nuestro control. 
En un dolor físico casi siempre hay , una pastilla,  un remedio , aunque solo sea a ratos ,  si es un "dolor" o sufrimiento mental no hay alivio posible , no puedes dejar de pensar , es continuo.


Tratas de buscar una distracción de la mente , de esas ideas, de ese dolor y lo pasas a lo físico como algo visible que sí puedes controlar en un intento de aliviarlo. Es como una manifestación, un grito, porque nadie puede sacarte de ahí ,  estás solo en eso.


Mi manifestación principal es dejar de comer, con eso me hago mucho daño porque mi salud peligra.  Acabo con anemias,  mareos etc.. pero me hace sentir bien , es como una purga,  como si así pudiera sacar todo el veneno que me corroe por dentro en esos momentos ,  como si pudiera hacer visible ese malestar y sufrimiento que no se ve,  es una parte activa ante algo que no controlo. Es hacer algo.


Si ya todo lo ves muy negativo en tu día a día , por las dificultades con las que te encuentras, cuando llegan estos estados depresivos  llegas a tu límite.
Si tienes suerte quedan en esos estados  y pasan , aunque recaigas muy seguido,  porque la vida no para porque tu quieras que pare,   y te arrastra como una gran corriente , tienes que vivir , y vives , aunque no quieras en algunos momentos.


Fotos de ríos nacimiento y desembocadura


Yo siempre escenifico  la vida como una río que va a dar al mar: la muerte.
Por el camino te encuentras con rápidos y aguas movidas ,pero también con tramos de calma,  también te puedes encontrar con obstáculos ramas , rocas por el camino que te dificultan la bajada,  e incluso te retienen unos segundos,  como podrían ser     pej en estos estados depresivos , pero que la fuerza del agua te empuja y te hace seguir sin remedio. 

No puedes parar.






Te hace reaccionar un niño , ellos no entienden de tristezas y has de estar por ellos , un paisaje , un chiste o algo que te hizo reír, un paseo , un día bonito en el que disfrutaste etc..

Y entonces sigues y sales de ese estado.
Es increíble cómo la mente acaba también por evadirse. Es imposible estar siempre triste , salvo que sea una verdadera depresión.


Estamos preparados para seguir  por ese río, aunque no queramos.


Incluso cuando tienes una fuerte preocupación, es imposible sentirla siempre en el mismo nivel , si esto no fuera así quizá nuestro cuerpo no lo aguantaría y , sin buscarlo,   a veces , hay un mecanismo de defensa que nos aleja y nos hace seguir.
Al mismo tiempo somos capaces de resistir bastante más de lo que imaginamos.


Lo triste es que nuestros padecimientos son menudencias para quienes no lo viven . Es lógico si nuestras razones serían cosas como pej no ir a esa fiesta o no tener familia o pareja etc.. y esto puede verse de entrada como poco importante frente a otros problemas  que muchos pensarían son más serios.
Pero las tristezas vienen solas, no las puedes controlar y en ese momento para ti es lo peor y lo vives como tal. 
No se pueden subestimar los dolores de los demás. Cuando una persona está deprimida no atiende a razones , en su interior no quiere vivir o seguir ,sea por lo que fuere de mayor o menor importancia para otros,  el sentimiento y el sufrimiento está ahí .


Cuando un estado depresivo puede convertirse fácilmente  en una depresión, y con  está existe la más que posibilidad de querer terminar con tu vida , e incluso sin llegar  a este límite,  creo que no se debería tomar a la ligera.


Los sufrimientos mentales cualquiera que sea el trastorno que te lo provoque, son muy duros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario