. . Entender la fobia social : anorexia y fobia social
Mostrando entradas con la etiqueta anorexia y fobia social. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta anorexia y fobia social. Mostrar todas las entradas

jueves, 28 de enero de 2016

ANOREXIA 4: Pierdo el control




             

ANOREXIA 4: PIERDO EL CONTROL

Al final empezaron a hablar de internarme en un centro. Mi psicólogo me ponía "arrestos domiciliarios": debía quedarme en cama para ahorrar energías.

Mi familia sufría muchísimo, pero yo solo tenía ojos para mí. Estaba ya en otra dimensión. Mis hermanos no soportaban ver lo poco que comía.

20-6: De nuevo el psicólogo se ha enfadado bastante porque he perdido más de un kilo. Me ha dicho que si bajo un kilo más él "me deja", que me tienen que internar.

8-7: Están todos muy pesados conmigo. Mamá me compra comida y comida, me agobia. Me siento como un ratoncillo en una jaula. ¿Tendré que acabar con mi vida?

Era adicta a esa sensación de estómago vacío y doloroso; sentía una especie de control místico.

21-7: Me he pesado y casi llego a 47 y eso me ha vuelto loca. Me puse a hacer ejercicio con el neopreno puesto y empecé a sentirme mejor, como si hubiera tomado la droga que necesitaba.

25-09: ¡He visto en la báscula 48 kg! Un horror, estoy aterrorizada. ¿Lo entiendes Laine? ¡No lo puedes permitir! ¡Sé fuerte!

5-12: He adelgazado un kg. Él dice que es como si una persona normal perdiera 5 kg. No ha sido fácil.

Autoengaños y autocontrol, continúa el tratamiento...




Continúa en:


martes, 26 de enero de 2016

ANOREXIA 3: Problema de fondo , fobia social

                    

ANOREXIA 3

- Mi verdadero problema de fondo: LA FOBIA SOCIAL


- Qué significaba para mi engordar 400 gr

Me dijeron que más adelante tratarían la fobia social, pero que por entonces corría peligro mi vida y no podían más que centrarse en ello.

Averiguaron la verdadera raíz de mi problema que era la desadaptación completa a una vida normal debido a esas fobias, eso era lo que me estaba matando y no la anorexia. Ésta sólo fue una válvula de escape y nada más.

Mi verdadero problema era este:

Escribiendo diario

19-6-
Estoy harta de vivir así. Quisiera desaparecer, me gustaría dejar de comer para siempre, quiero chillar, quiero tirar la toalla, rendirme y pasar de todos y de todo. Siento cada vez más que todo me supera, que el mundo no es para mí que no puedo sobrevivir aquí y me duele darme cuenta que yo soy la rara, un caso aparte.

Siento que todo el mundo hablará a mis espaldas preguntándose por mi estilo de vida, sin apenas salir, sin novio. Soy…. Soy ni siquiera sé que soy o si tiene nombre.

Me siento atrapada en un mundo en el que hay que seguir adelante, no se puede ir marcha atrás y yo no quiero seguir adelante y no sé qué hacer, estoy perdida... Dejar de comer son como los bastones que me ayudan a caminar, en ellos me apoyo y me relajo algo.

Sigo el tratamiento. Explico porqué no puedo comer y qué significaba para mí engordar solo 400gr, así como una crisis de descontrol.

El psicólogo me obliga a llamarle cada día para quitar mi miedo al teléfono. Hoy he vuelto a llamar, lo he pasado súper fatal, me siento ridícula y encima me he puesto a llorar como una tonta.

Explico mis problemas:

Mis problemas se podrían resumir en ‘incapacidad para vivir en este mundo’. Estoy llena de miedos e inseguridades. Miedos de lo más tontos como llamar por teléfono, etc. Perfeccionista hasta los límites.

un peligro exterior, no corpóreo que acechaba para unirse al cuerpo.

Me hizo sentir mi cuerpo, que existe, se relaja, se tensa y no se dispara. De tanto hablar de aumentar, me tuve que tocar la pierna para asegurarme y luego mi tripa... parece también que se va a disparar solo con pensar en comida.

CRISIS DE DESCONTROL

Tengo una crisis de descontrol, tengo mucho miedo, oigo las sirenas ya como en las películas de las centrales nucleares. 5.., 4..., 3.., 2.. Estoy en el dos. ¡¡¡Ayyy Dios mio!! ¿Por qué? Si se supone que estoy delgada.

Me da la sensación que engordar solo un poquito sería como dar un botón a una balsa hinchable y que se hinchase en un segundo. Siento que tengo que agarrar con fuerza y con ambas manos los muslos para que no sigan hinchándose. Siento ahogo o angustia en la garganta... Siento que pierdo el control.

No mejoro, voy empeorando...